
Si tienes chimenea, estufa de leña o haces hogueras al aire libre, es probable que acumules ceniza con el tiempo. Más que un residuo, este material puede convertirse en un fertilizante económico y efectivo para tu jardín, siempre que sepas cómo aplicarlo correctamente.
La ceniza de madera aporta nutrientes al suelo y ayuda al crecimiento de plantas y árboles, pero su uso requiere precaución. No todas las cenizas son iguales, ni todas las mezclas son seguras para el jardín o para tu salud.
Toda ceniza de madera contiene nutrientes que pasan al suelo, aunque su cantidad y variedad dependen del tipo de madera y del estado en que se quema. Entre sus componentes destacan el carbonato de calcio, que representa alrededor del 20%, potasio, fósforo y micronutrientes como zinc, boro, cobre, hierro y manganeso. Estos elementos son beneficiosos para las plantas en crecimiento.
Sin embargo, la ceniza no contiene nitrógeno, por lo que no se considera un fertilizante completo. Es importante no mezclarla con fertilizantes sintéticos ricos en nitrógeno, ya que la reacción química entre ambos puede generar gas amoníaco, tóxico para humanos y plantas.
Cómo afecta la ceniza al pH del suelo
El carbonato de calcio presente en la ceniza es alcalino, lo que puede modificar el pH del suelo, especialmente si este es ácido. Para usarla de forma segura, conviene medir el pH del terreno y probar primero en macetas pequeñas antes de aplicarla en todo el jardín. En España, el pH varía mucho entre el norte y el sur, por lo que el efecto de la ceniza también será distinto según la región.
Seguridad al manipular ceniza de madera
La ceniza es cáustica, por lo que se recomienda usar mascarilla, guantes, manga larga y gafas de protección al manipularla. Evita el contacto directo con piel y ojos y no inhales el polvo.
Además, no todas las cenizas son aptas para fertilizar. Evita cenizas de maderas tratadas, pintadas o teñidas, carbón, restos de barbacoas y maderas encendidas con gasolina, ya que pueden contener metales pesados o sustancias tóxicas que pasarían a frutas y verduras.
Las mejores cenizas para el jardín
Las cenizas más recomendables provienen de la quema de troncos secos y envejecidos de árboles como álamo, fresno, abedul, pino o abeto. Una vez quemados, deja que se enfríen y guárdalas en un recipiente metálico con tapa hasta el momento de fertilizar.
Aplicada con moderación, la ceniza de madera es un recurso económico, sostenible y útil para mejorar la fertilidad del suelo, siempre que se respeten las precauciones básicas y se conozca el tipo de madera que se ha quemado.

