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La planta ideal para principiantes que soporta el sol y purifica el aire de casa

Regar en exceso es el fallo más grave que se comete al cuidar esta planta, incluso más que la exposición al sol.

Hojas de aloe vera | Pixabay/CC/alsampang

El aloe vera es una planta suculenta diseñada para almacenar agua en sus hojas y raíces. Aunque existe la creencia de que necesita poca luz o que el sol directo puede dañarla, lo cierto es que soporta perfectamente la luminosidad intensa. Solo un exceso extremo de sol puede provocar que las puntas de las hojas se tornen rojizas, sin que esto implique daños permanentes.

El mayor riesgo para el aloe vera en interiores es regar demasiado. Cuando el sustrato permanece constantemente húmedo, las raíces pierden oxígeno y comienzan a pudrirse. Esta pudrición radicular es prácticamente irreversible.

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Cómo regar correctamente

La clave está en hidratar con moderación y comprobar siempre el sustrato antes de cada riego. No existe una pauta única, ya que factores como temperatura y humedad influyen en la frecuencia.

Pautas esenciales:

Usos y cuidados adicionales

El aloe vera no solo es ornamental. Su gel transparente se emplea en el cuidado de la piel y también puede ayudar a enraizar esquejes de otras plantas. La aparición de hijuelos, pequeños brotes junto a la planta madre, indica que está saludable y permite multiplicar ejemplares de forma gratuita.

Además, el aloe vera contribuye a purificar el aire y requiere mínimos cuidados, lo que la convierte en una planta ideal para principiantes.

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