Menú
SE ENCONTRARON RESTOS DE LAVAVAJILLAS

Archivada la investigación del fallecimiento de dos hombres tras ingerir un vaso de vino blanco

Un juzgado de Eibar ha archivado la investigación de la muerte de dos hombres que fallecieron a consecuencia de la abrasión que les causó la ingesta de un vaso de vino blanco al parecer mezclado con sosa cáustica, sustancia que se encuentra en productos de limpieza como el lavavajillas que se utilizaba en el bar.

L D (EFE) Un juzgado de Eibar ha archivado por falta de pruebas las diligencias abiertas para la investigación del origen de una intoxicación en la que dos personas que consumieron vino blanco fallecieron posteriormente. El suceso se produjo el 24 de diciembre de 2002, cuando José Penedo Darriba, de 60 años, acudió al bar Iturri de Eibar donde tras beber un vaso de vino blanco de denominación de origen Rueda sintió un fuerte escozor en la garganta y el esófago, por lo que tuvo que ser trasladado a un centro sanitario. El propietario del bar, José Ignacio Lasa, de 61 años, pensó que el repentino malestar del cliente no guardaba relación con la consumición, por lo que decidió beber él también un vaso de la misma botella de vino lo que le causó idéntico efecto que al cliente.

A consecuencia de la abrasión que les ocasionó a ambos la bebida, que según determinó posteriormente el departamento vasco de Sanidad contenía una mezcla de vino y sosa cáustica al 18 por ciento, el dueño del bar murió el pasado mes de febrero, mientras que el cliente falleció en abril después de someterse a una compleja intervención quirúrgica en el aparato digestivo.

El Juzgado de Instrucción número 2 de Eibar abrió diligencias para investigar quién introdujo la sosa cáustica en esa botella, que según declaró la mujer del dueño del bar, fue descorchada ante el cliente que falleció. Sin embargo, la Dirección General de Salud Pública de Castilla y León también investigó el caso y no encontró pruebas de que el vino estuviese contaminado de origen, al tiempo que el departamento vasco de Sanidad descubrió que la sosa cáustica que contenía la botella de la que bebieron los fallecidos "era compatible" con un producto de limpieza para el lavavajillas que tenían en el bar, guardado en un bidón de varios litros.

Todas las diligencias practicadas apuntaron a que la manipulación de la botella de vino blanco se tuvo que hacer en el bar, aunque no se ha podido determinar la autoría de ese relleno, por lo que el juzgado ha ordenado el sobreseimiento provisional de la causa. Asimismo, también se descubrió por las declaraciones efectuadas que en el bar habían vertido en ocasiones ese líquido de limpieza a una taza de café y a recipientes para zumos para no tener que cargar el pesado bidón de un lado a otro durante las tareas de limpieza. Sin embargo, la mujer del propietario del bar y su hija, heredera del fallecido, han presentado un recurso contra este archivo, al entender que quien cometió la manipulación fue la empresa embotelladora del vino, ya que si se hubiese hecho en el propio establecimiento de Eibar, su marido nunca hubiese bebido de esa botella.
.

En Sociedad

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal