
L D (EFE)
Así lo indicaron este lunes varias modelos, entre ellas la catalana Elisabeth Mas, de 20 años, una habitual de las pasarelas de Milán, París, Barcelona y Madrid, que considera correcto tomar medidas para alejar la extrema delgadez de la moda, "pero estudiando caso por caso, porque es peligroso fiarse sólo de un baremo, ya que una chica puede superar ese índice y, sin embargo, estar enferma".
Para Mas sería positivo "conseguir que todas las pasarelas se pongan de acuerdo", puesto que de lo contrario "Cibeles estará dando un paso atrás a nivel de prestigio internacional, ya que esta medida puede suponer que algunas modelos extranjeras no viajen a Madrid por miedo a ser rechazadas".
Otra modelo, Silvana Ordinas, mallorquina de 18 años, contó a Efe que, con 1,79 metros de altura y unos 58 kilos de peso, se salvó de la criba por un escaso margen. "A mí no me importa que me pesen", dijo, tras apuntar que "no sé cómo de delgada se me ve, pero siempre he sido una chica delgada, como mi madre y mi hermana".
"No soy el mejor ejemplo de una dieta equilibrada, porque no como todos los días verduras ni las cosas más sanas; a mí lo que me gusta es lo dulce y no puedo estar un día sin comer algo de azúcar", señala esta modelo, que ha trabajado en la Pasarela Gaudí de Barcelona y que hoy se ha estrenado en Cibeles de la mano de Antonio Pernas, en el desfile inaugural de la 44 edición de la Pasarela.
Esperanza, una zaragozana de 19 años, le dijo a Efe que "lo de las medidas es secundario; lo importante es que esas medidas no se conviertan ahora en punto de mira de las jóvenes", y añadió que "en el índice de masa corporal puede influir el peso de tus huesos, que puede ser mayor o menor. Así que puedes dar una masa corporal menor de 18 y no por ello estar enferma".
En la misma línea, la madrileña Denise Moreno, que a sus 20 años participa por tercera vez en Pasarela Cibeles, apunta que hay otras medidas para analizar si una chica encarna un modelo de belleza saludable, como "su rostro, su piel o su aspecto en bikini".
Moreno tampoco critica que se mida y se pese a las modelos como forma de acreditar que son mujeres sanas, pero subraya que las pruebas deberían hacerlas con más tiempo, "no dos días antes de que empiecen los desfiles, ya que para venir a Cibeles puedes tener que rechazar otras cosas y hasta 48 horas antes no hemos sabido si esta semana íbamos a tener trabajo o no".
La rusa Elena Rosenkova, de 24 años, también aboga por unificar los requisitos de las distintas pasarelas internacionales, tanto desde el punto de vista de la salud como desde la óptica de su profesión.
"Cualquier medida para acabar con los trastornos alimentarios es positiva, y por eso la decisión de esta Pasarela ha sido bien acogida entre nosotras", explica esta modelo, tras asegurar que "todas las participantes somos chicas sanas".
Otras dos modelos rechazaron hablar con Efe de lo que consideran el "monotema" de esta edición, ya que, en su opinión, las preguntas sobre cuestiones de la organización, como la implantación de un índice de masa corporal mínimo, "evitan que se hable de la moda, que es la razón por la que estamos aquí".
Para Mas sería positivo "conseguir que todas las pasarelas se pongan de acuerdo", puesto que de lo contrario "Cibeles estará dando un paso atrás a nivel de prestigio internacional, ya que esta medida puede suponer que algunas modelos extranjeras no viajen a Madrid por miedo a ser rechazadas".
Otra modelo, Silvana Ordinas, mallorquina de 18 años, contó a Efe que, con 1,79 metros de altura y unos 58 kilos de peso, se salvó de la criba por un escaso margen. "A mí no me importa que me pesen", dijo, tras apuntar que "no sé cómo de delgada se me ve, pero siempre he sido una chica delgada, como mi madre y mi hermana".
"No soy el mejor ejemplo de una dieta equilibrada, porque no como todos los días verduras ni las cosas más sanas; a mí lo que me gusta es lo dulce y no puedo estar un día sin comer algo de azúcar", señala esta modelo, que ha trabajado en la Pasarela Gaudí de Barcelona y que hoy se ha estrenado en Cibeles de la mano de Antonio Pernas, en el desfile inaugural de la 44 edición de la Pasarela.
Esperanza, una zaragozana de 19 años, le dijo a Efe que "lo de las medidas es secundario; lo importante es que esas medidas no se conviertan ahora en punto de mira de las jóvenes", y añadió que "en el índice de masa corporal puede influir el peso de tus huesos, que puede ser mayor o menor. Así que puedes dar una masa corporal menor de 18 y no por ello estar enferma".
En la misma línea, la madrileña Denise Moreno, que a sus 20 años participa por tercera vez en Pasarela Cibeles, apunta que hay otras medidas para analizar si una chica encarna un modelo de belleza saludable, como "su rostro, su piel o su aspecto en bikini".
Moreno tampoco critica que se mida y se pese a las modelos como forma de acreditar que son mujeres sanas, pero subraya que las pruebas deberían hacerlas con más tiempo, "no dos días antes de que empiecen los desfiles, ya que para venir a Cibeles puedes tener que rechazar otras cosas y hasta 48 horas antes no hemos sabido si esta semana íbamos a tener trabajo o no".
La rusa Elena Rosenkova, de 24 años, también aboga por unificar los requisitos de las distintas pasarelas internacionales, tanto desde el punto de vista de la salud como desde la óptica de su profesión.
"Cualquier medida para acabar con los trastornos alimentarios es positiva, y por eso la decisión de esta Pasarela ha sido bien acogida entre nosotras", explica esta modelo, tras asegurar que "todas las participantes somos chicas sanas".
Otras dos modelos rechazaron hablar con Efe de lo que consideran el "monotema" de esta edición, ya que, en su opinión, las preguntas sobre cuestiones de la organización, como la implantación de un índice de masa corporal mínimo, "evitan que se hable de la moda, que es la razón por la que estamos aquí".
