L D (EFE)
La primera en desembarcar fue una anciana con la tibia y el peroné fracturados a causa de una caída, que fue inmediatamente atendida por equipos de socorro italianos y españoles presentes en el puerto. Posteriormente fueron asistidas otras cuatro personas con heridas causadas por golpes o caídas sufridas durante el temporal que azotó la nave, y que provocó la avería de parte de sus motores cuando se encontraba a unas 60 millas al este de las Islas Baleares.
Tras recibir los primeros auxilios en el puerto, los cinco españoles fueron trasladados en diversas ambulancias a un hospital de Cagliari. Los equipos de socorro permitieron también descender del buque a dos mujeres embarazadas, mientras que el resto de los pasajeros debe aguardar a que los equipos médicos que han subido a bordo concluyan los chequeos a los viajeros, una veintena de los cuales presenta contusiones.
Al barco también han subido varios peritos de compañías aseguradoras para evaluar los daños, que según han relatado algunos pasajeros a los equipos de socorro son cuantiosos, con muebles e instrumentos destrozados a causa de los bandazos que daba el barco en medio del temporal.
El crucero turístico "Grand Voyager", en el que viajaban 418 pasajeros y 314 miembros de la tripulación, dio la señal de alarma en la mañana del lunes, azotado por una fuerte borrasca cuando navegaba entre Cerdeña y las Islas Baleares. El buque, que no llegó a perder el rumbo, logró poner en marcha dos de sus motores en la tarde del lunes y dirigirse hacia el puerto de Cagliari, a donde llegó este martes.
El "Grand Voyager", que explota la compañía española Iberojet, realizaba un crucero por el Mediterráneo con salida y llegada a Barcelona, visitando Livorno, Chivitavecchia, Messina, Dubrovnik, Malta y Túnez. Además de los equipos de socorro, en el puerto aguardan varios autobuses para trasladar a los pasajeros al aeropuerto de la ciudad, donde esperan tres vuelos chárter organizados por el armador del crucero para repatriar a los viajeros.
Tras recibir los primeros auxilios en el puerto, los cinco españoles fueron trasladados en diversas ambulancias a un hospital de Cagliari. Los equipos de socorro permitieron también descender del buque a dos mujeres embarazadas, mientras que el resto de los pasajeros debe aguardar a que los equipos médicos que han subido a bordo concluyan los chequeos a los viajeros, una veintena de los cuales presenta contusiones.
Al barco también han subido varios peritos de compañías aseguradoras para evaluar los daños, que según han relatado algunos pasajeros a los equipos de socorro son cuantiosos, con muebles e instrumentos destrozados a causa de los bandazos que daba el barco en medio del temporal.
El crucero turístico "Grand Voyager", en el que viajaban 418 pasajeros y 314 miembros de la tripulación, dio la señal de alarma en la mañana del lunes, azotado por una fuerte borrasca cuando navegaba entre Cerdeña y las Islas Baleares. El buque, que no llegó a perder el rumbo, logró poner en marcha dos de sus motores en la tarde del lunes y dirigirse hacia el puerto de Cagliari, a donde llegó este martes.
El "Grand Voyager", que explota la compañía española Iberojet, realizaba un crucero por el Mediterráneo con salida y llegada a Barcelona, visitando Livorno, Chivitavecchia, Messina, Dubrovnik, Malta y Túnez. Además de los equipos de socorro, en el puerto aguardan varios autobuses para trasladar a los pasajeros al aeropuerto de la ciudad, donde esperan tres vuelos chárter organizados por el armador del crucero para repatriar a los viajeros.
