L D (EFE)
Además, la sentencia, dictada por el titular del Juzgado de lo Penal número 4 de Oviedo, establece que el ahora condenado tendrá que afrontar el pago de indemnizaciones a las víctimas con cantidades que oscilan entre los 25.000 y los 60.000 euros.
La plantilla de Viveros del Sueve emprendió acciones legales contra el condenado en el mes de octubre de 2001 tras descubrir cámaras ocultas en las instalaciones de la empresa.
En un registro posterior la Guardia Civil descubrió tres cámaras, dos de ellas situadas bajo las mesas de las trabajadoras y otra en los aseos del edificio, todas ellas conectadas a un vídeo instalado en el despacho del gerente, a quien se le intervinieron diversas cintas en su domicilio.
Estos hechos provocaron que 22 trabajadores emprendieran acciones legales contra Jesús María Díaz, casado y padre de dos hijos, que en una primera declaración alegó que había actuado por la "obsesión" que sentía por una de sus subordinadas.
La plantilla de Viveros del Sueve emprendió acciones legales contra el condenado en el mes de octubre de 2001 tras descubrir cámaras ocultas en las instalaciones de la empresa.
En un registro posterior la Guardia Civil descubrió tres cámaras, dos de ellas situadas bajo las mesas de las trabajadoras y otra en los aseos del edificio, todas ellas conectadas a un vídeo instalado en el despacho del gerente, a quien se le intervinieron diversas cintas en su domicilio.
Estos hechos provocaron que 22 trabajadores emprendieran acciones legales contra Jesús María Díaz, casado y padre de dos hijos, que en una primera declaración alegó que había actuado por la "obsesión" que sentía por una de sus subordinadas.
