L D (EFE) Los investigadores comprobaron que habían desaparecido cinco cráneos de los osarios profanados, así como una urna que contenía las cenizas de otro cadáver, y centraron las pesquisas en el ámbito de la santería o "Yoruba" cubana, que permitió la identificación de F.O.C., de 36 años, como uno de los autores, según ha informado este lunes la Comisaría Provincial en un comunicado.
Durante la investigación se supo que los huesos y, principalmente, las calaveras humanas, llegan a alcanzar un importante valor económico en el mercado negro de objetos relacionados con estas prácticas religiosas, al ser necesarios para diversos ritos que permitirían apoderarse de los espíritus de los muertos.
En la operación se han llevado a cabo registros en una vivienda y en la tienda que regenta uno de los detenidos, en la que se han localizado gran cantidad de altares con objetos relacionados con las actividades de santería, así como diversa documentación con datos de los fallecidos.
Los detenidos son el ya mencionado F.O.C., y la mujer L.P.J., de 31 años, a quienes se les imputan los presuntos delitos de profanación de cadáveres, robo con fuerza y daños.
