
L D (EFE) El hallazgo se debe a un equipo del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) y tiene que superar ahora los retos de combatir las infecciones y la regeneración de los vasos sanguíneos.
El CIEMAT colabora en esta investigación, que se publicará en el número que saldrá el 15 de febrero de la revista médica "Transplantation", desde hace cuatro años con la Cruz Roja de Oviedo, en cuyas instalaciones se cultiva la piel, y la Unidad de Grandes Quemados de Getafe (Madrid), aunque desde hace unos meses participan también hospitales de Sevilla, Valencia, Barcelona y Bilbao. Aunque el proyecto inicial era el ensayo con 18 pacientes con quemaduras y 20 con úlceras crónicas, desde 2001, año en el que se iniciaron los trasplantes en humanos, se ha tratado a 40 quemados y a otros tantos con úlceras.
La nueva piel comienza a "tomar" (prender) normalmente en una semana, y los fragmentos que han sido rechazados pueden volver a reponerse.El jefe del equipo, José Luis Jorcano, adelantó que "los cambios más importantes" en su técnica, pionera en el mundo, "están por llegar" porque aunque "la inmensa mayoría de los tejidos repuestos funcionan muy bien", los quemados "presentan dos graves complicaciones: las infecciones y la formación de vasos sanguíneos o neoangiogénesis". Tampoco es "perfecto" el aspecto cosmético ya que, dijo, "el lecho" de la piel es fundamental y ellos, en el caso de los grandes quemados, a veces tienen que hacer el trasplante directamente en el músculo profundo.
Hasta ahora no han prestado "mucha atención" al ensayo con células madre, porque ellos ya las mantenían en sus cultivos, pero en los próximos años, informó Jorcano, van a trabajar también en esa línea. El valor de su técnica y lo que la hace diferente de cualquier otra en el mundo es que regeneran la piel en su totalidad, es decir, la dermis y la epidermis, "con su arquitectura, compartimentos y celdas". Su aplicación en quemados, para lo que está previsto que se cree un centro de referencia en Oviedo, no se comercializará pero están "en negociaciones con algunas empresas interesadas" para licenciar la patente y hacerlo en lo que se refiere a las úlceras crónicas.
