L D (EFE)
Los Mossos d'Esquadra han detenido a una mujer A.F.F. de 29 años y a su madre, A.F.A, de 60, acusadas de asesinar a tiros el pasado mes de mayo al ex marido de la joven y encubrir el crimen intentando hacerlo pasar por un suicidio, según ha informado este martes la policía autonómica. Ambas mujeres que fueron detenidas el pasado miércoles en Tona (Barcelona) y Sant Adriá del Besós, respectivamente, ingresaron el sábado en dependencias penitenciales por orden del juzgado de instrucción número 2 de Badalona como presuntas autoras de un delito de homicidio.
La muerte del hombre se conoció el 5 de mayo pasado cuando la mujer se presentó a la comisaría de los Mossos d'Esquadra de Sant Adriá del Besós para denunciar que su ex marido la había amenazado con suicidarse con una pistola que le había enseñado el día antes si ella no volvía con él. La presunta asesina engañó a los Mossos para que la acompañaran a su casa para recoger la ropa y buscar el arma con la que su ex marido había amenazado con suicidarse, y al llegar los agentes encontraron el cadáver del ex esposo, F.G.A., con la pistola en la mano y un impacto de bala en el lado derecho del cráneo.
Sin embargo, los agentes que acudieron al domicilio al inspeccionarlo sospecharon por la posición del cadáver y el arma, por lo que procedieron a precintar el piso para que no se alteraran o contaminaran las pruebas. Ante la sospecha de que se trataba de un homicidio encubierto, los Mossos iniciaron una detallada investigación con pruebas de criminalística para determinar qué personas habían empuñado y disparado el arma de fuego. Después de los dos meses que ha durado la investigación, según la policía autonómica, ha quedado demostrado que ambas detenidas habían sido las autoras del disparo del arma de fuego que mató a F.G.A. además de localizar en su domicilio restos de sangre y otras pruebas incriminatorias.
La muerte del hombre se conoció el 5 de mayo pasado cuando la mujer se presentó a la comisaría de los Mossos d'Esquadra de Sant Adriá del Besós para denunciar que su ex marido la había amenazado con suicidarse con una pistola que le había enseñado el día antes si ella no volvía con él. La presunta asesina engañó a los Mossos para que la acompañaran a su casa para recoger la ropa y buscar el arma con la que su ex marido había amenazado con suicidarse, y al llegar los agentes encontraron el cadáver del ex esposo, F.G.A., con la pistola en la mano y un impacto de bala en el lado derecho del cráneo.
Sin embargo, los agentes que acudieron al domicilio al inspeccionarlo sospecharon por la posición del cadáver y el arma, por lo que procedieron a precintar el piso para que no se alteraran o contaminaran las pruebas. Ante la sospecha de que se trataba de un homicidio encubierto, los Mossos iniciaron una detallada investigación con pruebas de criminalística para determinar qué personas habían empuñado y disparado el arma de fuego. Después de los dos meses que ha durado la investigación, según la policía autonómica, ha quedado demostrado que ambas detenidas habían sido las autoras del disparo del arma de fuego que mató a F.G.A. además de localizar en su domicilio restos de sangre y otras pruebas incriminatorias.
