L D (EFE)
En la localidad gaditana de San Roque un vecino fue detenido el pasado miércoles, aunque no ha trascendido hasta este sábado, después de que se personara en el domicilio paterno exigiendo que le retiraran las denuncias que su madre y su mujer habían puesto contra él el pasado 15 de enero por someterlas a continuas amenazas con armas de fuego. Al impedirle su padre la entrada, el detenido insultó y agredió a éste y a su madre, que se encontraba en esos momentos en la casa.
El padre resultó herido leve en un dedo de la mano izquierda con un corte originado por los cristales de la ventana de la cocina sobre la que el presunto agresor lanzó una maceta desde el exterior, con la que causó también varios desperfectos en la vivienda.
El hombre ya había sido detenido por hechos similares en tres ocasiones anteriores, según la Guardia Civil, que practicó esta cuarta detención en colaboración con la Policía Local en un servicio conjunto de ambos cuerpos para evitar que huyera, como ocurrió otras veces al percatarse de la presencia de los agentes en las cercanías de su domicilio. En alguna de esas huidas fue ayudado por vecinos de la barriada donde vive a ocultarse entre la maleza del campo.
Ya ha sido puesto a disposición judicial por los delitos de amenazas, agresión y desobediencia grave a la autoridad, al incumplir una orden judicial de alejamiento de su madre y su esposa motivada por una denuncia interpuesta por éstas en la que lo acusaban de malos tratos en el ámbito familiar, amenazas con armas de fuego y tenencia ilícita de armas.
En la localidad vizcaína de Baracaldo fue detenido este viernes un hombre de 39 años. Está acusado de retener contra su voluntad a la mujer con la que convivía, en el domicilio de ésta, y de amenazarla de muerte en varias ocasiones con un cuchillo.
La mujer retenida en su propia casa logró lanzar a la calle un mensaje manuscrito en el que pedía ayuda. Un joven encontró el papel este viernes y lo llevó a la Policía Municipal. Tras poner el asunto en conocimiento de la Ertzaintza, agentes de este cuerpo se presentaron en el domicilio, donde fueron recibidos por una mujer. Esta, en un primer momento reconoció que había tenido una discusión la noche anterior con el otro morador de la vivienda pero que ya estaba todo solucionado.
Al mostrarle los agentes el papel en el que pedía ayuda, la mujer les confesó que estaba atemorizada por el hombre que convivía con ella, que en esos momentos estaba también en la vivienda. Les contó que el hombre no le había permitido salir de casa desde el día anterior y le había amenazado de muerte en varias ocasiones con un machete cuando le pidió que abandonara el domicilio.
El padre resultó herido leve en un dedo de la mano izquierda con un corte originado por los cristales de la ventana de la cocina sobre la que el presunto agresor lanzó una maceta desde el exterior, con la que causó también varios desperfectos en la vivienda.
El hombre ya había sido detenido por hechos similares en tres ocasiones anteriores, según la Guardia Civil, que practicó esta cuarta detención en colaboración con la Policía Local en un servicio conjunto de ambos cuerpos para evitar que huyera, como ocurrió otras veces al percatarse de la presencia de los agentes en las cercanías de su domicilio. En alguna de esas huidas fue ayudado por vecinos de la barriada donde vive a ocultarse entre la maleza del campo.
Ya ha sido puesto a disposición judicial por los delitos de amenazas, agresión y desobediencia grave a la autoridad, al incumplir una orden judicial de alejamiento de su madre y su esposa motivada por una denuncia interpuesta por éstas en la que lo acusaban de malos tratos en el ámbito familiar, amenazas con armas de fuego y tenencia ilícita de armas.
En la localidad vizcaína de Baracaldo fue detenido este viernes un hombre de 39 años. Está acusado de retener contra su voluntad a la mujer con la que convivía, en el domicilio de ésta, y de amenazarla de muerte en varias ocasiones con un cuchillo.
La mujer retenida en su propia casa logró lanzar a la calle un mensaje manuscrito en el que pedía ayuda. Un joven encontró el papel este viernes y lo llevó a la Policía Municipal. Tras poner el asunto en conocimiento de la Ertzaintza, agentes de este cuerpo se presentaron en el domicilio, donde fueron recibidos por una mujer. Esta, en un primer momento reconoció que había tenido una discusión la noche anterior con el otro morador de la vivienda pero que ya estaba todo solucionado.
Al mostrarle los agentes el papel en el que pedía ayuda, la mujer les confesó que estaba atemorizada por el hombre que convivía con ella, que en esos momentos estaba también en la vivienda. Les contó que el hombre no le había permitido salir de casa desde el día anterior y le había amenazado de muerte en varias ocasiones con un machete cuando le pidió que abandonara el domicilio.
