L D (EFE)
La Guardia Civil de Sevilla ha detenido y puesto a disposición judicial a un hombre por cometer un delito de malos tratos tras golpear a su esposa después de que mantuvieran una discusión porque ésta le recriminó que fumara hachís delante de sus hijos de corta edad.
Según el Instituto Armado, el suceso se desarrolló mientras la víctima jugaba al parchís con sus hijos de corta edad en el salón de la casa, en la comarca sevillana de La Campiña. El presunto agresor, sentado junto a ellos, comenzó a fumar un cigarro de hachís, hecho que la mujer le recriminó por hacerlo delante de los niños, y a raíz de ahí comenzó una discusión que el marido concluyó propinándole puñetazos en la cara y en la cabeza. Como consecuencia de las lesiones, la mujer tuvo que ser asistida en un centro médico por distintos hematomas en cara y cuello.
La detención del presunto agresor se produjo después de que la Guardia Civil recibiera una llamada telefónica de los servicios médicos que atendieron a la víctima. Por otra parte, según informó el Instituto Armado, el juez ha impuesto al agresor una orden de alejamiento de su esposa por un periodo de seis meses, que le impide acercarse a la víctima a una distancia menor de 250 metros.
Según el Instituto Armado, el suceso se desarrolló mientras la víctima jugaba al parchís con sus hijos de corta edad en el salón de la casa, en la comarca sevillana de La Campiña. El presunto agresor, sentado junto a ellos, comenzó a fumar un cigarro de hachís, hecho que la mujer le recriminó por hacerlo delante de los niños, y a raíz de ahí comenzó una discusión que el marido concluyó propinándole puñetazos en la cara y en la cabeza. Como consecuencia de las lesiones, la mujer tuvo que ser asistida en un centro médico por distintos hematomas en cara y cuello.
La detención del presunto agresor se produjo después de que la Guardia Civil recibiera una llamada telefónica de los servicios médicos que atendieron a la víctima. Por otra parte, según informó el Instituto Armado, el juez ha impuesto al agresor una orden de alejamiento de su esposa por un periodo de seis meses, que le impide acercarse a la víctima a una distancia menor de 250 metros.
