L D (EFE)
Así lo afirmó el Dalai Lama en su primera intervención pública en lo que es su quinta visita a España, donde permanecerá dos días y donde tiene previsto impartir varias conferencias. Al término de su primera conferencia sobre la "Etica secular", celebrada en el Club Siglo XXI, el Dalai contestó a las preguntas del público.
El Dalai eludió responder de forma directa a algunas cuestiones de carácter político y cuando fue preguntado por la posibilidad de que fueran las presiones de China las que impiden que las autoridades españolas le reciban cuando viene a este país, el Dalai respondió: "Parece que ustedes ya lo saben, yo no tengo que contestar". Tampoco el Dalai quiso responder a la cuestión de si sería positivo o no que la futura Constitución europea incluya una referencia a las raíces cristianas al considerar que no era asunto suyo.
Durante esta primera intervención pública, el Dalai Lama defendió la convivencia y respeto de las distintas religiones o creencias, pero rechazó la posibilidad de que se unan o se mezclen porque afirmó la religión es una medicina para las enfermedades del alma y si mezclamos todas las medicinas puede "convertirse en un veneno".
El juez Baltasar Garzón fue el encargado de presentarle y en esta presentación aludió a la situación de represión que sufre el pueblo tibetano y consideró que no existe ninguna justificación para no oponerse a un gigante que trata de eliminar al pequeño, sobre todo cuando a éste le asiste toda la razón ética y política.
El Dalai eludió responder de forma directa a algunas cuestiones de carácter político y cuando fue preguntado por la posibilidad de que fueran las presiones de China las que impiden que las autoridades españolas le reciban cuando viene a este país, el Dalai respondió: "Parece que ustedes ya lo saben, yo no tengo que contestar". Tampoco el Dalai quiso responder a la cuestión de si sería positivo o no que la futura Constitución europea incluya una referencia a las raíces cristianas al considerar que no era asunto suyo.
Durante esta primera intervención pública, el Dalai Lama defendió la convivencia y respeto de las distintas religiones o creencias, pero rechazó la posibilidad de que se unan o se mezclen porque afirmó la religión es una medicina para las enfermedades del alma y si mezclamos todas las medicinas puede "convertirse en un veneno".
El juez Baltasar Garzón fue el encargado de presentarle y en esta presentación aludió a la situación de represión que sufre el pueblo tibetano y consideró que no existe ninguna justificación para no oponerse a un gigante que trata de eliminar al pequeño, sobre todo cuando a éste le asiste toda la razón ética y política.
