
L D (EFE) El director del Guggenheim de Bilbao, Juan Ignacio Vidarte y la directora de actividades del museo Petra Joos, han presentado esta muestra que pertenece a la colección permanente del museo. Precisamente ha sido la directora de actividades del museo la que ha explicado que el movimiento de la Abstracción Pictórica, en la que se basan estas obras coloristas norteamericanas, surge inmediatamente después del Expresionismo Abstracto y puede entenderse como la evolución del mismo.
"Pintura de campos de color" reúne a siete artistas representativos de este movimiento -Gene Davis, Morris Louis, Kenneth Noland, Jules Olitski, Larray Poons, Frank Stella y Jack Youngerman-, a quienes les unen el trabajo y los estudios que realizaron, cada uno por su cuenta, sobre el color.
Todos ellos trabajaron, según indicó Joos, aplicando la pintura directamente sobre la tela, sin darle una capa previa de imprimación, con lo que consiguieron que el color se diluyera y se fundiera con el tejido del cuadro "consiguiendo una trimensionalidad total".
Esta técnica de aplicación de la pintura sobre el cuadro, que elimina la pincelada gestual que había sido distintiva de la pintura de acción del expresionismo abstracto, es lo que diferencia a esta corriente pictórica de su predecesora, agregó Petra Joos.
Las obras presentadas en Bilbao fueron adquiridas por la Fundación Guggenheim, propietaria de los museos del grupo existentes en distintos países del mundo, durante las exposiciones que artistas de esta corriente pictórica realizaron en Estados Unidos en 1961, 1964 y 1966.
Petra Joos agregó que la exposición pretende mostrar a los siete artistas más representativos de la citadas exposiciones de los años 60 y sus obras más destacadas, y, sobre todo, exponer la variedad de lenguajes que tuvieron los miembros de dicha corriente pictórica.
La muestra, que se abre al público este martes en la sala 103 del vestíbulo del Guggenheim-Bilbao, permanecerá abierta a los visitantes hasta finales de año.
"Pintura de campos de color" reúne a siete artistas representativos de este movimiento -Gene Davis, Morris Louis, Kenneth Noland, Jules Olitski, Larray Poons, Frank Stella y Jack Youngerman-, a quienes les unen el trabajo y los estudios que realizaron, cada uno por su cuenta, sobre el color.
Todos ellos trabajaron, según indicó Joos, aplicando la pintura directamente sobre la tela, sin darle una capa previa de imprimación, con lo que consiguieron que el color se diluyera y se fundiera con el tejido del cuadro "consiguiendo una trimensionalidad total".
Esta técnica de aplicación de la pintura sobre el cuadro, que elimina la pincelada gestual que había sido distintiva de la pintura de acción del expresionismo abstracto, es lo que diferencia a esta corriente pictórica de su predecesora, agregó Petra Joos.
Las obras presentadas en Bilbao fueron adquiridas por la Fundación Guggenheim, propietaria de los museos del grupo existentes en distintos países del mundo, durante las exposiciones que artistas de esta corriente pictórica realizaron en Estados Unidos en 1961, 1964 y 1966.
Petra Joos agregó que la exposición pretende mostrar a los siete artistas más representativos de la citadas exposiciones de los años 60 y sus obras más destacadas, y, sobre todo, exponer la variedad de lenguajes que tuvieron los miembros de dicha corriente pictórica.
La muestra, que se abre al público este martes en la sala 103 del vestíbulo del Guggenheim-Bilbao, permanecerá abierta a los visitantes hasta finales de año.
