L D (EFE)
El ministro, que ha recibido fuertes críticas durante esta crisis sanitaria, puntualizó, no obstante, que esa cifra se basa en estimaciones y que los cálculos "definitivos e indiscutibles" no se conocerán hasta "dentro de varias semanas". Mattei rechazó una vez más la responsabilidad por la alta mortalidad debido al fuerte calor de la primera quincena de agosto, ya que no recibió a tiempo "las señales de alerta".
El Instituto de vigilancia sanitaria reconoció que "no vio venir la situación" de congestión en los hospitales y la Dirección General de la Salud aseguraba que todo estaba controlado el mismo día que los servicios de urgencia daban la señal de alarma extrema, es decir, el lunes pasado, explicó el ministro.
Mattei reiteró que la "situación no sólo se ha normalizado, sino que está controlada, aunque la alerta sanitaria continúa" por precaución. El ministro justificó el mantenimiento del dispositivo por tres razones: un "posible aumento de las temperaturas la próxima semana", "efectos retardados de la crisis en muchos organismos frágiles" y "las modalidades del retorno a casa desde el hospital", en alusión a los ancianos, principales víctimas de la canícula.
El Instituto de vigilancia sanitaria reconoció que "no vio venir la situación" de congestión en los hospitales y la Dirección General de la Salud aseguraba que todo estaba controlado el mismo día que los servicios de urgencia daban la señal de alarma extrema, es decir, el lunes pasado, explicó el ministro.
Mattei reiteró que la "situación no sólo se ha normalizado, sino que está controlada, aunque la alerta sanitaria continúa" por precaución. El ministro justificó el mantenimiento del dispositivo por tres razones: un "posible aumento de las temperaturas la próxima semana", "efectos retardados de la crisis en muchos organismos frágiles" y "las modalidades del retorno a casa desde el hospital", en alusión a los ancianos, principales víctimas de la canícula.
