Unos individuos, indica La Otra Crónica, están intentando vender por 2.000 euros unas instantáneas tomadas con teléfono móvil del cadáver de Antonio Puerta. En concreto, una es del lugar donde sucedió todo, otra de la jeringuilla, otra de la puerta del domicilio, y la última del propio cuerpo.
A las cuatro y media del jueves un "intermediario" llamó a la redacción de LOC para ofrecer las fotografías. Según relata el artículo, un día antes, un joven llamado Juan trató de negociar con la prensa diciendo ser el representante de Rosa, la inquilina del piso donde falleció Puerta, asegurando que "tenemos material muy potente, muy bueno, hay fotos de lo que ha pasado, ella podría hablar..."
"No vamos a hacer nada para parar esas fotos"; dice Fernando Pamos de la Hoz, el abogado de Puerta. "Creo que nadie tendrá estómago para publicarlas, porque si lo hacen sería espantoso. Ahora, si lo hicieran, tendríamos que presentar una demanda por atentar contra el honor de Antonio, que al fin y al cabo, tiene unos padres, unos hermanos y dos hijos".
Según LOC, los padres de Violeta Santander, la novia de Antonio Puerta, temen por la vida de su hija, ya que "no levanta cabeza". Dice que su estado es lamentable, y que su aventura mediática y el posterior linchamiento público recibido por defender a su agresor le han pasado factura a su estado mental, razón por la cual lleva ya meses sin aceptar las invitaciones a la televisión. La joven ha tenido que ser ingresada varias veces en la clínica López Ibor de Madrid, y está desde hace meses de baja laboral.
Según publica La Otra Crónica, Santander estaba viviendo con Puerta desde que hace diez días, cuando Puerta se dio el alta voluntaria en una conocida clínica de desintoxicación de Palma de Mallorca. La joven no quería que bebiera ni que siguiera drogándose, lo que originó una fuerte discusión entre ambos que obligó a Puerta a marcharse. Aunque ella continuó llamándole hasta la el día de su muerte, poco tiempo después ocurrió su muerte.
Dicen que Violeta se enteró de los hechos por una periodista, ya que ningún faimiliar de Puerta llamó para informarla. No había buena relación entre las familias a raiz de las apariciones de ella en televisión. La primera vez que acudió a La Noria, Santander se embolsó nada menos que 72.000 euros. Posteriormente el caché bajó, pero podría volver a superarse ahora si Santander decide aceptar la oferta.
El diario continúa diseccionando las posibles exclusivas del caso. Una íntima amiga de Puerta fue a verle a la cárcel en varias ocasiones, acompañando a la madre del condenado. Ella se escribía con él cuado estuvo encarcelado, y al parecer, ahora se pagarían millones por esas cartas que ya no verán la luz.
Puerta era hijo de los fundadores de tiendas Aurgi, de modo que estaba muy bien posicionado. Es la misma familia que el enterró discretamente el pasado jueves por la mañana en La Almudena, y que trata de aclarar las circunstancias de su muerte. Por lo visto, se desconocen las personas con las que estaba Puerta cuando falleció, y los detalles de la muerte no les cuadran.
A la espera del informe toxicológico y el cierre de la investigación, la familia valorará si plantea una demanda por omisión de socorro.
Y es que Puerta falleció en el apartamento de una conocida suya, en la calle General Varela. Estaba "muy pasado de vueltas" en palabras de los testigos. Cuando llegó al apartamento, ella estaba con otro chico. Puerta fue al servicio y nadie repara en que nunca vuelve.
La pareja se queda dormida y a las ocho de la tarde el hombre afirma que oye a Puerta roncar en el cuarto de baño. Dos horas después la inquilina se despertó, y se da cuenta de que Antonio ha fallecido. Tras llamar a una amiga y certificar su muerte, se deciden por fin a llamar a la Policía. Alguno de ellos se decidió a sacar las fotos en ese lapso de tiempo, y ahora trata de venderlas a los medios.
