L D (EFE) El incendio, presuntamente provocado, se declaró alrededor de la media noche del lunes en el primer piso del edificio, de cinco plantas y situado cerca del parque Tiergarten. Las autoridades de la capital alemana han descartado un móvil xenófobo como causa de las llamas. "Nada apunta a un atentado de trasfondo político o criminal", afirmó el senador de Interior de la ciudad-estado, Ehrhart Koerting.
Los bomberos necesitaron seis minutos para llegar al lugar de los hechos y quince para apagar el fuego, que probablemente partió de unos cochecitos para niños que se encontraron carbonizados en la parte baja del edificio y luego se extendió hacia los pisos superiores a través de la escalera.
Los bomberos consideran que si los habitantes de la casa, habitada por árabes y polacos mayoritariamente, hubieran permanecido en sus pisos y no hubieran abierto las puertas, como se les pidió, probablemente no hubiera habido víctimas mortales. Sin embargo, la falta de conocimientos de alemán de la mayoría de los vecinos les impidió entender las instrucciones de los bomberos y guiados por el pánico se precipitaron hacia la escalera.
Además de los ocho muertos, siete personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad. Otras 43 personas tuvieron que ser atendidas debido a que aspiraron mucho dióxido de carbono.
