L D (EFE) La AEA, que asegura haber tenido acceso al proyecto gubernamental que modificará el actual Código de Circulación, ha explicado en un comunicado que la reforma se debe a que el 88 por ciento de las infracciones son excesos de velocidad mínimos, inferiores a 20 kilómetros por hora, y no entrañan un grave riesgo para la circulación.
Por esta razón, el Gobierno francés ha considerado adecuado adaptar la sanción económica a la gravedad de la infracción en este tipo de excesos, con una reducción del importe actual de 135 euros a 68. Al mismo tiempo, ha ordenado a los prefectos de policía que revisen las señales de limitación de velocidad de determinados puntos a fin de que se actualicen y resulten creíbles para los conductores.
Según la organización de defensa de los conductores, los graves excesos de velocidad consistentes en superar en 50 km/h los límites permitidos serán castigados más severamente, ya que hasta ahora este hecho se sancionaba con una multa de 1.500 euros y la pérdida de 4 puntos en el permiso de conducir. Sólo en caso de reincidencia, este hecho podía convertirse en delito, castigado con una multa de 3.750 euros y tres meses de prisión.
La pena que ahora se proyecta imponer al que supere en más de 50 km/h los límites de velocidad, aunque sea sólo una vez, será de 6 meses de prisión, multa de 7.500 euros, confiscación del vehículo, anulación del permiso de conducir y la realización de un curso de sensibilización.
La asociación de automovilistas también ha querido comparar el sistema de sanciones español y el francés, poniendo de manifiesto que este último es “más duro” que el de nuestro país, donde, a partir de 67 km/h de exceso de velocidad, se castiga con una multa de 300 euros y una suspensión temporal de permiso de conducir durante 1 mes.
Por esta razón, el Gobierno francés ha considerado adecuado adaptar la sanción económica a la gravedad de la infracción en este tipo de excesos, con una reducción del importe actual de 135 euros a 68. Al mismo tiempo, ha ordenado a los prefectos de policía que revisen las señales de limitación de velocidad de determinados puntos a fin de que se actualicen y resulten creíbles para los conductores.
Según la organización de defensa de los conductores, los graves excesos de velocidad consistentes en superar en 50 km/h los límites permitidos serán castigados más severamente, ya que hasta ahora este hecho se sancionaba con una multa de 1.500 euros y la pérdida de 4 puntos en el permiso de conducir. Sólo en caso de reincidencia, este hecho podía convertirse en delito, castigado con una multa de 3.750 euros y tres meses de prisión.
La pena que ahora se proyecta imponer al que supere en más de 50 km/h los límites de velocidad, aunque sea sólo una vez, será de 6 meses de prisión, multa de 7.500 euros, confiscación del vehículo, anulación del permiso de conducir y la realización de un curso de sensibilización.
La asociación de automovilistas también ha querido comparar el sistema de sanciones español y el francés, poniendo de manifiesto que este último es “más duro” que el de nuestro país, donde, a partir de 67 km/h de exceso de velocidad, se castiga con una multa de 300 euros y una suspensión temporal de permiso de conducir durante 1 mes.
