
L D (EFE) Tras negar con un escueto "no" que esta decisión se hubiese adoptado por las presiones de organizaciones católicas, el alcalde explicó que la decisión se había tomado después de que se produjera "hace unos días" el primer caso de una menor de 14 años que, acompañada por uno de sus progenitores, fue a uno de los 14 centros del Ayuntamiento donde se dispensa esta píldora.
Como explicaron este miércoles las citadas fuentes, el regidor reiteró este jueves que "se trata de salvar una laguna legal" relativa a las condiciones de dispensación de este fármaco a menores de entre 13 y 16 años, ya que antes de esa edad la legislación es "muy clara" –las relaciones sexuales con menores de hasta 12 años son delito incluso si hay consentimiento– y tampoco hay dudas a partir de los 16 años ya que no cabe el consentimiento por representación.
Salvada esa "laguna legal", Ruiz-Gallardón aclaró que el Ayuntamiento no entra en la "libertad de prescripción del médico", que podrá seguir recetando la píldora, pero a la vez recordó que la administración municipal, como "suministradora material del fármaco con cargo al presupuesto público", tiene libertad de decidir en qué forma hacerlo. Desde el pasado día 5, la dispensación de la píldora postcoital se produce en los centros de salud del Ayuntamiento de Madrid de forma gratuita como tratamiento directamente observado a criterio del facultativo.
