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Sonora pitada a González Sinde en los Goya

Vítores para De la Iglesia y abucheos para Sinde. Ambos protagonizaron un frío posado. En la gala, se coló el espontáneo Jimmy Jump.

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En la recepción previa, De la Iglesia esperó a la ministra, que llegó acompañada de Leire Pajín, Miguel Sebastián y Elena Salgado, para el conveniente posado ante la prensa. Sinde respondió friamente a la cordialidad del presidente de la Academia, y tras darse dos besos se limitó a avanzar por la carpa junto a Leire Pajín.

El director vasco acompañó después a Sebastián hasta el frío posado de todos ellos, en el que Sinde entrelazó su brazo con el de De la Iglesia pero apenas cruzó mirada alguna con él. Después de unos segundos de evidente tensión en los rostros de ambos, se dirigieron por separado a los medios –él- y al teatro –ella-.

No obstante, la emisión de RTVE cortó pronto a una cortinilla roja que impidió apreciar la mitad del recorrido de la ministra por la alfombra roja, y la sonorísima pitada que recibió. Sinde entró al teatro del brazo de Miguel Sebastián mientras Álex de la Iglesia se quedó en la carpa atendiendo a los periodistas de nuevo. El esperado encuentro entre ambos se redujo a apenas un minuto.

Poco después, la ministra declararía a TVE que "el cine es un esfuerzo colectivo y hay que invertir dinero en él, es importante". Sinde se limitó a contestar a las propuestas de los internautas diciendo que el cine "hay que salvaguardarlo, protegerlo, hay que defender los derechos en la red porque que es un medio difusión de cultura muy importante", sin dar más respuesta a los requerimientos del público y los internautas.

"Álex, me encanta la broma de que dimitías"

La ceremonia comenzó con "¿Que paso realmente la ultima noche de los Goya?", el esperado vídeo de introducción de Buenafuente elaborado al modelo de los presentados en los Oscar, y en el que trató de dar continuidad al recordado final de la gala anterior, en el que el cómico de La Sexta era asesinado de un (falso) balazo. Con un montaje de títulos de cine español como Tesis, Torrente, Volver, Planta 4ª o El Laberinto del Fauno, Buenafuente montó un gag ameno, aunque no brillante, que acabó con él mismo siendo enterrado vivo como el personaje de la película Buried... Durante su estancia en la caja, el cómico llegó a llamar a Willy Toledo, -"un tío frío y templado y con nervios de acero"- que sin embargo le cogió el teléfono gimoteando.

Al final de su periplo, Buenafuente acabó, cual George Clooney, en el cielo, en una parodia del famoso anuncio de café donde fue recibido por Dios, que no es otro que Antonio Resines, que a su vez se transmuta en otros famosos como Pepe Viyuela. Ese fue el momento en el que el showman eligió para aparecer de blanco sobre el escenario, en el que se posó tras ser descolgado por unos cables. Con un peinado que recordaba al del celebrado cómico Ricky Gervais –que organizó una buena polémica gracias a su monólogo en los Globos de Oro-, Buenafuente se mostró, sin embargo, mucho más blanco en su discurso.

"Esto sí ha sido una descarga legal", comenzó su intervención previa a los primeros premiso. El plano de reacción de De la Iglesia y Sinde no tuvo desperdicio. Mientras el director vasco aplaudió y rió la gracia, la ministra se revolvió en el asiento visiblemente incómoda. Después, Buenafuente continuó tranquilizando al todavía presidente de la Academia, sin hacer mayores menciones a la ministra. "Álex, de verdad, relájate tio, todo va ir muy bien. Me encanta la broma que has hecho de que dimitías. Es la campaña de promoción más grande que hay, y como se lo ha creído la gente". Aunque –matizó- en el caso de que dimitieras de verdad, yo voy a cobrar igual...".

Jimmy Jump casi le agria el premio a Bardem

La anécdota de la gala, dejando de lado las polémicas de la ley Sinde, la protagonizó el espontáneo Jimmy Jump, que se coló en el momento en el que se iba a otorgar el premio al mejor actor, que se llevó –como era de esperar- Javier Bardem por Biutiful. El hombre fue desalojado por los servicios de seguridad, pero tuvo tiempo para un breve discurso que dejó sorprendidas a Pilar López de Ayala y Ariadna Gil. Por su parte, Bardem dedicó su quinto Goya a su mujer y su hijo por lograr que se "despierte todos los días con una sonrisa". Posteriormente, Buenafuente  calificó a Jump como "el imbécil éste que acaba de salir".

Anonymous cumplió su promesa

A pocos minutos de que la recepción de la gala de los Goya diese comienzo, los grupos de presión contra la ley Sinde empiezaron a cumplir sus promesas. La web de la Academia del Cine que aún preside el cineasta Álex de la Iglesia fue tumbada durante la tarde, tal y como advirtieron colectivos de internautas como Anonymous.

Por otra parte, y como pudo apreciarse en la retransmisión en directo de los premios por RTVE.es, pudieron escucharse abucheos con la llegada de las primeras personalidades y actores a la gala. Esta retransmisión vía web permitió apreciar mucho mejor los abucheos y pitadas que la del canal 24 horas, aunque las voces eran audibles incluso dentro del teatro.

En efecto, la retransmisión televisiva no abundó en ellos y combinó las imágenes con otras en el interior del recinto y entrevistas, aunque en la alfombra roja exterior fueron perfectamente audibles las pitadas y abucheos a las personalidades que iban llegando al teatro.

Gritos como "Cero Zapatero", "Libertad en la red", "Fuera, fuera, fuera", "Contra Sinde, el pueblo no se rinde" o "Esto es un atraco" ; "No sois artistas sois carteristas", "Sinde Sinde Sinde sin vergüenza" fueron algunas de sus consignas, por no hablar de las dedicadas a muchas actrices ("esas tetas las he pagado yo") y las sonoras pitadas a los Bardem al completo ("No a la Guerra, sí a las perras") o "Televisión, manipulación" que fueron algunos de los favoritos.

Hablando con la prensa después de su llegada, De la Iglesia dijo sobre los manifestantes que "tienen todo el derecho" a manifestarse, y ha pedido "respeto" a sus protestas. El aún presidente de la Academia fue el único en recibir aplausos de los presentes.

Según María Guerra, periodista de la Ser y usuaria de Twitter, la organización del evento no permitió a los periodistas salir al exterior de la carpa transparente y cubrir la "debacle" de la alfombra roja. Así lo ha afirmó ella misma en su cuenta de Twitter.

El colectivo Anonymous también advirtió de que llevaría a cabo sonoras protestas en las inmediaciones de la ceremonia, según El Economista. La intención era oponerse de la forma más evidente y sonora posible a la polémica ley. Según el colectivo, se iban a disponer de cientos de personas a tal efecto, como así fue.

La Delegación del Gobierno había decidido el pasado viernes que la manifestación contra la ley Sinde se celebrara en la plaza del Rey, donde está situado el Ministerio de Cultura, y no en la plaza de Oriente, junto al Teatro Real, como pretendían los convocantes.

Con las caras tapadas con su tradicional careta de V de Vendetta, estuvieron también provistos de pancartas con lemas como "Salvar la industria no es salvar la cultura", "No a la mordaza digital" o "Di no a la Ley Sinde".  Anonymous había expresado también su intención de asaltar la alfombra roja, algo que finalmente no sucedió debido a las medidas de seguridad montadas para evitarlo.

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