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UN TESTIGO LO SITÚA EN EL LUGAR DE LOS HECHOS LA NOCHE DEL ASESINATO

King nunca se autoinculpó en su declaración ante la Policía pero sí lo hizo con la Guardia Civil, según un agente

El británico Tony Alexander King nunca se autoinculpó en su primera declaración ante la Policía Nacional del asesinato de la joven de Mijas, Rocío Wanninkhof, según ha asegurado este viernes en el juicio el instructor de delitos violentos que intervino en su detención en septiembre de 2003. El acusado mantuvo en su confesión ante el Cuerpo Nacional de Policía que no recordaba si conocía a la joven, por lo que en ningún momento se declaró autor de los hechos que se le imputan. En cambio, ante la Guardia Civil el encausado admitió ser el autor del asesinato, así como del traslado de su cuerpo hasta la urbanización "Altos del Rodeo" de Marbella. Por su parte, un taxista ha declarado que vio a Tony King el 9 de octubre de 1999 fumando un cigarrillo cerca de la zona donde supuestamente fue asaltada la joven de Mijas

El británico Tony Alexander King nunca se autoinculpó en su primera declaración ante la Policía Nacional del asesinato de la joven de Mijas, Rocío Wanninkhof, según ha asegurado este viernes en el juicio el instructor de delitos violentos que intervino en su detención en septiembre de 2003. El acusado mantuvo en su confesión ante el Cuerpo Nacional de Policía que no recordaba si conocía a la joven, por lo que en ningún momento se declaró autor de los hechos que se le imputan. En cambio, ante la Guardia Civil el encausado admitió ser el autor del asesinato, así como del traslado de su cuerpo hasta la urbanización "Altos del Rodeo" de Marbella. Por su parte, un taxista ha declarado que vio a Tony King el 9 de octubre de 1999 fumando un cigarrillo cerca de la zona donde supuestamente fue asaltada la joven de Mijas
L D (EFE) En la quinta jornada del juicio celebrada este viernes comparecieron agentes policiales que participaron en la detención del procesado, quienes ratificaron que por la información que manejaba el grupo de homicidios, King era "un hombre de carácter violento" y residió en el entorno de la Cala de Mijas en 1999. Asimismo, se confirmaron las afirmaciones que aportó la ex compañera sentimental de King en septiembre de 2003, en cuanto a que el británico tenía problemas para conciliar el sueño y que su padre le había maltratado.
 
Durante su detención se practicó un registro domiciliario para recabar material que determinara su perfil genético, y se intervinieron dos cuchillos y una navaja de su vehículo. Otro de los testigos fue Sandra Jane Maynari, la joven que prestó su coche a King el día del crimen, quien reconoció que no halló restos de sangre, ni pañuelos blancos en el vehículo y tan sólo muestras de combustión con una cerilla.
 
Maynari aseguró que tras el crimen la ex mujer del acusado le comunicó sus "sospechas", pero ella no le dio importancia, porque sabía sus "problemas de matrimonio". En cuanto al lugar donde se depositó el cadáver, los agentes que intervinieron en la inspección ocular coincidieron en que no se encontraron las bragas de la víctima entre sus objetos personales y que las bolsas de basura halladas fuera del recinto podrían haberse incluido tiempo después de esconder el cuerpo.
 
También ha testificado este viernes el miembro de la Policía Científica expedientado tras elaborar un informe que acreditaba que en una cinta adhesiva de las bolsas de basura halladas cerca del cadáver se encontraron huellas pertenecientes a un tío de la joven, pero esta prueba no ha sido aceptada en el caso, como ocurrió en el primer juicio.
 
Por su parte, la defensa, que ha presentado una denuncia ante un juzgado de guardia por una supuesta conversación entre miembros del jurado y la prensa, mantuvo que se han cometido irregularidades entre varios testigos, entre los que apuntó la ex mujer del británico, que podría haber mentido en su declaración al estar en contacto con otras personas llamadas a testificar.
 
En este sentido, el letrado Javier Saavedra pidió que se deduzca su testimonio, mientras que el presidente de la sala José María Muñoz Caparrós manifestó que no es el momento procesal. No obstante, el fiscal puso a disposición del jurado popular las comparecencias de los testigos en la fase de instrucción, para comprobar si han cambiado sus versiones.
 
King, único responsable del asesinato, según los investigadores
 
Los investigadores apuntan a King como único asesino de la joven, basándose en la colilla con su perfil genético en el lugar del crimen, que coincide con las muestras halladas en el sitio donde se encontró el cuerpo de Sonia Caravantes en 2003.
 
Un taxista asegura que vio a King en la zona del crimen fumando un cigarro
 
Un taxista que declaró ha declarado también este viernes en el juicio por el asesinato aseguró que el 9 de octubre de 1999, en torno a las 21:30 horas, vio al británico Tony Alexander King fumando un cigarrillo cerca de la zona donde supuestamente fue asaltada la joven de Mijas. El testigo, que acababa de prestar un servicio, dijo que observó a un hombre que "sin duda era King" junto a dos coches estacionados y sin luz, uno tipo todoterreno oscuro y otro más pequeño blanco.
 
El taxista relató que no supo que se trataba del acusado hasta que en 2003 fue detenido por su implicación en el asesinato de la joven de Coín Sonia Caravantes. Cuando se produjo el crimen, el testigo ya confesó ante las autoridades que había visto un hombre de 1,80 metros de altura, ojos azules y con rasgos árabes. El taxista insistió en que no vio a ninguna otra persona junto a King, que estaba apoyado en una farola mientras fumaba un cigarrillo.
 
Por su parte, otros testigos amigos de la víctima que prestaron declaración en la quinta jornada del juicio coincidieron en que la joven no se hubiera parado ante un desconocido y hubiese corrido e incluso se habría defendido ante un intento de agresión. Sus amigas manifestaron que en el supuesto de que Rocío se hubiera parado para secarse la sangre de la nariz por un puñetazo, probablemente sería porque conocía a la otra persona. Añadieron que la joven era fuerte, atlética y jugaba al fútbol, por lo que no era fácil transportar su cuerpo.
 
Con respecto a las batidas que se organizaron tras la desaparición de Rocío, varios testigos apuntaron que se emplearon pegatinas para clasificar distintos grupos de búsqueda y confirmaron que Dolores Vázquez participó en los rastreos.

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