L D (Agencias) El Ejecutivo comunitario rehusó realizar ninguna valoración del proceso de regularización de inmigrantes que se ha iniciado hoy en España. "La Comisión no comenta porque las competencias en esa materia corresponden a los Estados miembros. Cada Estado miembro puede hacer lo que quiera", dijo Laissy. "La Comisión daría la bienvenida a una discusión en el Consejo de ministros sobre este tema porque este foro permite una mayor cooperación y más transparencia en las decisiones que adoptan los Estados miembros", añadió.
Alrededor de 1.500 personas presentaron este lunes los papeles para acogerse al proceso de regularización de trabajadores inmigrantes en una primera jornada con algunas incidencias debidas al padrón: en Madrid no aceptaron el volante del ayuntamiento y varias ONG reclamaron que se permita otra prueba de la estancia en España.
Según las estimaciones del director general de Emigración del Ministerio de Trabajo, Jesús Ramón Copa, en torno a medio millón de inmigrantes regularizarán su situación en España en este proceso que durará tres meses y en el que participan 160 oficinas de la Seguridad Social y del Instituto Nacional de la Marina de toda España.
En Madrid, donde se espera gestionar cerca de un tercio de todas las solicitudes, el "vuelva usted mañana" marcó en parte este primer día, pues muchos empleadores llevaban el volante de empadronamiento del inmigrante y necesitaban el certificado, un papel que exige al menos dos visitas a la junta de distrito correspondiente de la capital.
Según fuentes del Ayuntamiento, el volante debería ser válido y si no cambian las cosas se auguran largas colas ante las citadas juntas de distrito de la capital, que desde el 20 de enero hasta hoy han emitido 150.860 volantes y 24.503 certificados, pero Rumí aseguró que el consistorio "sabe perfectamente que lo que sirve es el certificado".
Por otro lado, ONG como SOS Racismo y la Red Acoge alertaron de que muchos inmigrantes quedarán fuera del proceso por el requisito del padrón, ya que no han podido inscribirse o evitaron hacerlo después de que la ley de extranjería permitiera a la policía acceder a los datos del padrón.
Según las estimaciones del director general de Emigración del Ministerio de Trabajo, Jesús Ramón Copa, en torno a medio millón de inmigrantes regularizarán su situación en España en este proceso que durará tres meses y en el que participan 160 oficinas de la Seguridad Social y del Instituto Nacional de la Marina de toda España.
En Madrid, donde se espera gestionar cerca de un tercio de todas las solicitudes, el "vuelva usted mañana" marcó en parte este primer día, pues muchos empleadores llevaban el volante de empadronamiento del inmigrante y necesitaban el certificado, un papel que exige al menos dos visitas a la junta de distrito correspondiente de la capital.
Según fuentes del Ayuntamiento, el volante debería ser válido y si no cambian las cosas se auguran largas colas ante las citadas juntas de distrito de la capital, que desde el 20 de enero hasta hoy han emitido 150.860 volantes y 24.503 certificados, pero Rumí aseguró que el consistorio "sabe perfectamente que lo que sirve es el certificado".
Por otro lado, ONG como SOS Racismo y la Red Acoge alertaron de que muchos inmigrantes quedarán fuera del proceso por el requisito del padrón, ya que no han podido inscribirse o evitaron hacerlo después de que la ley de extranjería permitiera a la policía acceder a los datos del padrón.
