
L D (EFE) El acusado no se inmutó al escuchar la sentencia que dictó contra él el juez Shoji Ogawa, una vez que le ordenó ponerse en pie para escuchar que era condenado a morir en la horca. El juicio se abrió a las 10 de la mañana hora local, (2 de la mañana en España) y comenzó con la lectura por parte de los jueces de las razones de la sentencia a la pena capital, solicitada por los fiscales el año pasado en sus conclusiones tras 256 vistas en los casi ocho años que ha durado el proceso.
Además del atentado con sarín en el metro, en el que murieron 12 personas, Shoko Asahara estaba acusado de otros 12 cargos de diferente tipo, desde asesinato, inducción al asesinato, el lanzamiento de sarín en unos apartamentos y producción ilícita de armas y drogas. Los variados delitos de la organización causaron la muerte de un total de 27 personas y heridas de diferente grado a otras 5.500.
El juez dijo que Asahara, cuyo verdadero nombre es Chizuo Matsumoto, de 48 años, ordenó cada uno de los trece actos por los que se sentó en el banquillo de los acusados. Según el juez, Asahara se creyó Buda o Dios, y en nombre de una aparente salvación trató de dominar todo el país para demostrar que era un ser superior. El presidente del tribunal calificó los delitos de Asahara como "crímenes crueles y deplorables", por los cuales se mereció la mayor pena existente en el código penal nipón, la horca.
La defensa, en sus argumentos presentados en octubre del año pasado, afirmaba que los delitos fueron realizados por los seguidores del gurú, pero por su propia iniciativa y sin que fueran ordenados por él. Asahara es el último en ser juzgado de los 189 miembros de la organización que él fundó en 1987.
Hasta la fecha la justicia japonesa ha condenado a muerte a 11 dirigentes y seguidores del gurú que tomaron parte en el atentado del metro o en otros asesinatos de personas, delitos que fueron inducidos por el fundador de la Verdad Suprema. La policía reforzó la seguridad en el centro de Tokio y en lugares estratégicos y más de 4.600 personas hicieron fila desde primeras horas de la mañana para poder conseguir alguno de los 38 asientos de la sala del tribunal abiertos al público, y que fueron sorteados.
El juicio comenzó el 24 de abril de 1996, un año después de ser capturado Asahara escondido en un doble techo de uno de los edificios centrales de su organización en Kamikuishiki, en la provincia de Yamanashi, en el que el gurú se refugió tras el atentado con sarín en el metro. Durante la mayor parte de las vistas orales del juicio, Asahara ha permanecido en silencio, aunque en una ocasión se declaró inocente de todos los cargos, salvo de un intento de asesinato con la utilización del gas nervioso "VX".
Además del atentado con sarín en el metro, en el que murieron 12 personas, Shoko Asahara estaba acusado de otros 12 cargos de diferente tipo, desde asesinato, inducción al asesinato, el lanzamiento de sarín en unos apartamentos y producción ilícita de armas y drogas. Los variados delitos de la organización causaron la muerte de un total de 27 personas y heridas de diferente grado a otras 5.500.
El juez dijo que Asahara, cuyo verdadero nombre es Chizuo Matsumoto, de 48 años, ordenó cada uno de los trece actos por los que se sentó en el banquillo de los acusados. Según el juez, Asahara se creyó Buda o Dios, y en nombre de una aparente salvación trató de dominar todo el país para demostrar que era un ser superior. El presidente del tribunal calificó los delitos de Asahara como "crímenes crueles y deplorables", por los cuales se mereció la mayor pena existente en el código penal nipón, la horca.
La defensa, en sus argumentos presentados en octubre del año pasado, afirmaba que los delitos fueron realizados por los seguidores del gurú, pero por su propia iniciativa y sin que fueran ordenados por él. Asahara es el último en ser juzgado de los 189 miembros de la organización que él fundó en 1987.
Hasta la fecha la justicia japonesa ha condenado a muerte a 11 dirigentes y seguidores del gurú que tomaron parte en el atentado del metro o en otros asesinatos de personas, delitos que fueron inducidos por el fundador de la Verdad Suprema. La policía reforzó la seguridad en el centro de Tokio y en lugares estratégicos y más de 4.600 personas hicieron fila desde primeras horas de la mañana para poder conseguir alguno de los 38 asientos de la sala del tribunal abiertos al público, y que fueron sorteados.
El juicio comenzó el 24 de abril de 1996, un año después de ser capturado Asahara escondido en un doble techo de uno de los edificios centrales de su organización en Kamikuishiki, en la provincia de Yamanashi, en el que el gurú se refugió tras el atentado con sarín en el metro. Durante la mayor parte de las vistas orales del juicio, Asahara ha permanecido en silencio, aunque en una ocasión se declaró inocente de todos los cargos, salvo de un intento de asesinato con la utilización del gas nervioso "VX".
