L D (EFE)
Esta es una de las hipótesis de trabajo de los investigadores, que precisaron que, de ser así, uno de ellos podría haber disparado contra Juan Carlos M.E., quien murió el 5 de febrero en la Alameda de Osuna; contra Eduardo S.S., que resultó gravemente herido un mes después en Tres Cantos; y contra una pareja de rumanos que fallecieron en Arganda del Rey el pasado 18 de marzo.
Mientras, el otro pudo haber participado en la muerte del portero de una finca de la calle Alonso Cano de Madrid el pasado 24 de enero, y en la de una mujer de 60 años y un chico de 17 en un bar de Alcalá de Henares el 5 de febrero.
En estos últimos casos, no se encontró la "marca" -los naipes- que después se hallaron en los otros crímenes, pero los investigadores estudian su posible relación porque el estudio de balística ha permitido determinar que el arma empleada en todos los casos es del mismo tipo.
Las fuerzas de seguridad no han hallado casquillos en los lugares de los asesinatos en los que el criminal ha dejado naipes junto a sus víctimas -todos ellos del palo de copas de la baraja española y con numeración consecutiva-, pero sí en los casos de Alcalá de Henares y en el de la calle de Alonso Cano.
No obstante, los agentes no descartan ninguna hipótesis sobre la autoría de los crímenes, en cuyas pesquisas trabaja un equipo de 150 policías y guardias civiles. La Delegación del Gobierno de Madrid ha puesto a disposición de los ciudadanos un número de teléfono, el 900 128 062, para que faciliten cualquier dato que pueda contribuir a la identificación y localización del asesino, del que se han difundido tres retratos robot.
Mientras, el otro pudo haber participado en la muerte del portero de una finca de la calle Alonso Cano de Madrid el pasado 24 de enero, y en la de una mujer de 60 años y un chico de 17 en un bar de Alcalá de Henares el 5 de febrero.
En estos últimos casos, no se encontró la "marca" -los naipes- que después se hallaron en los otros crímenes, pero los investigadores estudian su posible relación porque el estudio de balística ha permitido determinar que el arma empleada en todos los casos es del mismo tipo.
Las fuerzas de seguridad no han hallado casquillos en los lugares de los asesinatos en los que el criminal ha dejado naipes junto a sus víctimas -todos ellos del palo de copas de la baraja española y con numeración consecutiva-, pero sí en los casos de Alcalá de Henares y en el de la calle de Alonso Cano.
No obstante, los agentes no descartan ninguna hipótesis sobre la autoría de los crímenes, en cuyas pesquisas trabaja un equipo de 150 policías y guardias civiles. La Delegación del Gobierno de Madrid ha puesto a disposición de los ciudadanos un número de teléfono, el 900 128 062, para que faciliten cualquier dato que pueda contribuir a la identificación y localización del asesino, del que se han difundido tres retratos robot.
