L D (EFE)
Fuentes del Aquarium de San Sebastián precisaron que la temperatura de este lunes supera todas las mediciones que ha hecho este centro desde los años 50 y recordaron que la media de agosto de 2002 fue de 21,5 grados y la del mismo mes de 2001 de 22,5. "Nunca hemos llegado a esto", aseguró el técnico que hace las mediciones en la bahía donostiarra, quien comentó que la ola de calor que afecta a Europa ha provocado esta subida de temperaturas que ha hecho superar la máxima registrada en los últimos 50 años, mientras que la mínima puede bajar hasta los 9 grados en jornadas invernales excepcionalmente frías.
Sin embargo, las consecuencias de este ascenso de temperaturas no se conocerán hasta que concluya la temporada veraniega y se hagan mediciones mar adentro, a unas cinco millas de la costa, para saber si este calentamiento de la superficie marina ha afectado también a niveles inferiores, precisó Manuel González, miembro del instituto pesquero Azti.
Manuel González subrayó que estas temperaturas "poco corrientes" serían en todo caso más propias del final del verano, cuando el agua acumula el calor de los meses estivales, pero dijo que de momento no se puede prever si ello afectará a la fauna marina, ya que si a mediados de este mes cambia la climatología o hay algún temporal el actual calentamiento no tendría mayores consecuencias. Reconoció, no obstante, que si este aumento de temperaturas se prolongase en el tiempo podría afectar al fitoplancton, lo que dejaría sin nutrientes a las especies marinas que lo consumen y su mortandad afectaría a su vez a especies más grandes que se alimentan de estos peces herbívoros.
Sin embargo, las consecuencias de este ascenso de temperaturas no se conocerán hasta que concluya la temporada veraniega y se hagan mediciones mar adentro, a unas cinco millas de la costa, para saber si este calentamiento de la superficie marina ha afectado también a niveles inferiores, precisó Manuel González, miembro del instituto pesquero Azti.
Manuel González subrayó que estas temperaturas "poco corrientes" serían en todo caso más propias del final del verano, cuando el agua acumula el calor de los meses estivales, pero dijo que de momento no se puede prever si ello afectará a la fauna marina, ya que si a mediados de este mes cambia la climatología o hay algún temporal el actual calentamiento no tendría mayores consecuencias. Reconoció, no obstante, que si este aumento de temperaturas se prolongase en el tiempo podría afectar al fitoplancton, lo que dejaría sin nutrientes a las especies marinas que lo consumen y su mortandad afectaría a su vez a especies más grandes que se alimentan de estos peces herbívoros.
