L D (Agencias)
Durante la segunda y última sesión del juicio que se ha seguido en la Sección Tercera de la Audiencia de Barcelona contra la madre y su compañero sentimental, los médicos descartaron que "el lamentable estado físico" del menor hubiera podido ser provocado por una caída accidental, como aseguró el novio de la madre del menor. Según los peritos, "los desgarros que presentaba el menor en las orejas y en el escroto difícilmente se pudieron producir por una caída". En el mismo sentido, se manifestaron acerca de la herida abierta en la pierna derecha, que, según aseguraron, fue provocada por "un retorcimiento intencionado" de dicha extremidad.
Asimismo, los médicos señalaron que la morfología de las heridas confirman que el pequeño fue víctima de malos tratos y no de una única paliza, puesto que las lesiones eran de diferente antigüedad, distinguiéndose entre las producidas hacía pocos días y otras más antiguas que ya presentaban "callo".
En cuanto a las secuelas físicas, los médicos explicaron que el niño sufre una "grave deformidad en el labio superior", una de las heridas más antiguas, que le ocasiona dificultades para articular palabras. Por ora parte, el niño manifiesta dificultades para mover el brazo derecho, así como el dedo pulgar provocado por las múltiples fracturas sufridas. Esta lesión le impide escribir, por lo que los médicos están intentando que el menor, que cuenta con cinco años, aprenda a manejarse con el lado izquierdo.
Por lo que respecta a las secuelas psíquicas, los psicólogos señalaron que el menor presenta retrasos en el habla y se encuentra bloqueado cuando se le recuerda los hechos.
Asimismo, los médicos señalaron que la morfología de las heridas confirman que el pequeño fue víctima de malos tratos y no de una única paliza, puesto que las lesiones eran de diferente antigüedad, distinguiéndose entre las producidas hacía pocos días y otras más antiguas que ya presentaban "callo".
En cuanto a las secuelas físicas, los médicos explicaron que el niño sufre una "grave deformidad en el labio superior", una de las heridas más antiguas, que le ocasiona dificultades para articular palabras. Por ora parte, el niño manifiesta dificultades para mover el brazo derecho, así como el dedo pulgar provocado por las múltiples fracturas sufridas. Esta lesión le impide escribir, por lo que los médicos están intentando que el menor, que cuenta con cinco años, aprenda a manejarse con el lado izquierdo.
Por lo que respecta a las secuelas psíquicas, los psicólogos señalaron que el menor presenta retrasos en el habla y se encuentra bloqueado cuando se le recuerda los hechos.
