
LD (Europa Press) Durante el operativo, a cargo de la Brigada Central contra las Redes de Inmigración de la Unidad Central contra Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF), la Comisaría del aeropuerto de Barajas y las Brigadas de Extranjería de Bilbao y Ávila, fueron detenidas diez personas -en Madrid y en Bilbao- y otras tres fueron arrestadas por estancia irregular.
Los integrantes de la red captaban en su país a compatriotas interesados en viajar a España y cuando llegaban al aeropuerto madrileño eran conducidos a la T-4, en donde esperaban en la sala de tránsito con destino a Tel-Aviv. En ese intervalo, los integrantes de la infraestructura en España los conducían, a través de salidas no autorizadas, al exterior del recinto.
El máximo responsable de la organización es el colombiano José Z.A., alias "José Alberto", residente en Durango (Vizcaya). José Z.A. mantenía frecuentes contactos con los "captadores" en Colombia, coordinaba el viaje de los ilegales y la preparación de los pases clandestinos desde la zona de tránsito del aeropuerto al exterior.
Tres Trabajadoras de Barajas pertenecían a la red que traficaba con ilegales
Para ello, contaba con la ayuda de su mujer, Maria O.E., y de su cuñado, Luis Fernando O.E., que controlaban y dirigían a los miembros del grupo en la capital de España, utilizando varios terminales telefónicos.
La organización contaba, además, con tres mujeres en el propio aeropuerto, una colombiana, Mónica Marcela G.G., una española Maria Diana J.O., y una ecuatoriana Ana Lucía C.P., quienes disponían de la correspondiente autorización para moverse por las zonas restringidas de sus cuatro terminales, ya que trabajaban en sus instalaciones y estaban provistas de tarjetas identificativas expedidas por AENA.
Los policías de la UCRIF-Central y de la Brigada Provincial de Extranjería de Bilbao detuvieron simultáneamente a los responsables de la organización y a los componentes de la infraestructura de la red en Madrid.
Durante los varios registros domiciliarios realizados en la capital, Alcalá de Henares y Durango (Vizcaya) se incautaron 6.500 dólares americanos, 10.500 euros, 7,1 millones de pesos colombianos, copias de billetes de avión y resguardos de ingresos en diversas oficinas de cambio.
