L D (EFE) "Es mucha la experiencia acumulada", declaró Caetano sobre las desgracias amorosas que le llevaron a comprender que la infidelidad es "algo normal" y no puede convertirse en un trauma, pues "anula al hombre". Se casó nueve veces. De las ocho primeras esposas se separó a medida que fue sabiendo de sus traiciones. Fruto de esas relaciones frustradas son 17 hijos, sobre los que sin un rastro de vergüenza en el rostro dice que no sabe si son realmente suyos, pero a los que atiende y quiere como si lo fueran. Esas experiencias no le han restado un ápice a sus "enormes ganas de amar", asegura.
Este hombre, de 54 años, que dice no haber traicionado jamás a una mujer, se ha casado ahora por novena vez y cree a pie juntillas en que su nueva esposa, Claudia María Coelho, aún no le ha engañado. "Ella es fiel, al menos por ahora", sostiene sobre la joven morena, de 34 años, convertida en su compañera y que le está ayudando a construir un "Museo del Cornudo".
Caetano no cree ser una persona con mala suerte en el amor, y se considera "un hombre normal", al que le ha pasado "lo mismo que a la mayoría". "Ser cornudo no es extraño, lo que pasa es que nadie lo admite", declaró con una mezcla de sinceridad y desparpajo este brasileño que ha dedicado 30 años de vida a escribir sobre el asunto.
Fruto de su trabajo son 60 libros con títulos que se mofan de lo que para muchos es un trauma que a veces ni siquiera encuentra cura en años de psicoanálisis y diván. "Los cornudos también son gente", "Dolor del cuerno", "Cornudos unidos jamás serán vencidos" son algunas de sus obras, que comenzaron a publicarse en 1970.
Lo que en su estado natal de Ceará, en el noreste brasileño, se conoce como "Asociación de Cornudos", se llama en realidad "Asociación de Hombres Mal Amados" y cuenta con unos 4.000 socios. Los requisitos para asociarse son simples, pero uno de ellos es vital. El futuro miembro debe demostrar que es cornudo y aceptar que su vida sea investigada, a fin de que la asociación lo compruebe fehacientemente. Más allá de esa prueba de fuego, para entrar en esa suerte de sindicato de cornudos basta con tener más de 21 años, dos fotos y pagar una cuota mensual de cinco reales (poco más de un dólar).
En la asociación hay consejeros, psicólogos y abogados. Unos para tratar de aliviar a quienes sufren con las traiciones, otros para lidiar con los divorcios que muchas veces siguen al engaño. También hay detectives privados, para comprobar la infidelidad.
Sin embargo, el humor aparece cada dos palabras, y asegura que entre las cosas que pueden llevar a una mujer a la traición está la bebida. "La primera causa es que hay hombres que beben demasiado. Luego siguen problemas de dinero y malos tratos. Pero la cuarta causa, sin duda alguna, es la suegra", dice.
La asociación de Caetano tiene su contrapartida femenina. La creó la brasileña Isabel Tarcha, quien una noche descubrió que su marido la traicionaba a través de Internet, en cuyas charlas conocía a mujeres con las que luego salía. Isabel no sólo se separó, sino que decidió intentar evitar que se repita su experiencia. Creó un sitio en internet (www.traida.net) en el que responde unas 50 preguntas diarias, todas sobre el mismo asunto que inspiró a Caetano: cómo lidiar con la infidelidad.
