L D (EFE)
La Guardia Civil sospecha que se trata de un parricidio. Una de las hipótesis que se barajan es que el hombre, de unos 40 años, disparara contra su hija y un perro y después se suicidara, aunque también se investiga, a través del análisis de las huellas y otros indicios, si intervino una tercera persona.
El suceso se produjo después de que una asistente social llevó a la niña al domicilio de su progenitor para una visita, de régimen restringido, que le correspondía al estar separado de su mujer. El hombre, separado hace unos tres años, vivía solo en el número 53 de la calle de Toledo de la citada localidad.
La asistente social fue a casa de la hermana del hombre, ubicada muy cerca del lugar donde ocurrieron los hechos, para avisarle de que había dejado a la pequeña en la vivienda de su padre y que estuviera pendiente, añadieron los vecinos.
Más tarde, los vecinos escucharon disparos y alertaron a la hermana del hombre, que salió de su casa gritando "la ha matado, la ha matado", precisaron.
Cuando los agentes de la Guardia Civil llegaron al lugar, hallaron muertos al padre, a su hija y a un perro, todos ellos fallecidos por disparos.
El suceso se produjo después de que una asistente social llevó a la niña al domicilio de su progenitor para una visita, de régimen restringido, que le correspondía al estar separado de su mujer. El hombre, separado hace unos tres años, vivía solo en el número 53 de la calle de Toledo de la citada localidad.
La asistente social fue a casa de la hermana del hombre, ubicada muy cerca del lugar donde ocurrieron los hechos, para avisarle de que había dejado a la pequeña en la vivienda de su padre y que estuviera pendiente, añadieron los vecinos.
Más tarde, los vecinos escucharon disparos y alertaron a la hermana del hombre, que salió de su casa gritando "la ha matado, la ha matado", precisaron.
Cuando los agentes de la Guardia Civil llegaron al lugar, hallaron muertos al padre, a su hija y a un perro, todos ellos fallecidos por disparos.
