
Así lo han confirmado diversas fuentes a Levante-EMV, que aseguran la imputación de Martínez Bordiú en el acaso. Los hechos se produjeron el pasado 16 de diciembre, cuando en un control de tráfico los agentes dieron el alto a un vehículo ocupado por hombres residentes en Madrid y de nacionalidad colombiana.
En el vehículo hallaron seis kilos de cocaína y diversa documentación, que resultó ser del nieto de Franco. En concreto se trataba de una tarjeta de crédito- Visa Oro expedida, según Interviú por la entidad Deutsche Bank- y el carné de patrón de yate, que estaban a nombre de Jaime Felipe Martínez-Bordiú Franco. La Comandancia de Valencia, inicialmente, atribuyó la tenencia de la tarjeta y el carné a un posible robo o una pérdida, pero enseguida comprobaron que no había denuncia ni en un sentido, ni en otro.
Además, los presuntos traficantes exculparon al nieto del dictador, aunque argumentaban que tenían en su poder ambos documentos "por la amistad" que les une a Jaime Martínez-Bordiú. Ambos están en prisión.
Así, la juez de Instrucción número 2 de Requena tiene previsto tomarle declaración en calidad de imputado y por exhorto -a través del juzgado más próximo a su domicilio.
El menor de los siete nietos de Franco es el más problemático de todos, ya que, de hecho, se encuentra en libertad provisional, tras prestar declaración en otro juzgado de Madrid, por otro "problema de conducta". Bordiú regresaba a casa por la mañana temprano, cuando chocó con un automóvil, y supuestamente la emprendió a tiros contra su conductor.