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Un niño británico de 12 años cambia de sexo durante las vacaciones de verano

Sus compañeros le recibieron con insultos cuando apareció con un vestido, dos trenzas, y pidiendo que le llamaran por su nuevo nombre de niña. Mientras el chico se prepara para el tratamiento hormonal, el colegio ha convocado una asamblea de emergencia para explicárselo a los alumnos,informa The Sun

Ausonio dijo el día 5 de Octubre de 2009 a las 21:50:

Es que realmente me dan igual, me resbalan todas esas paranoias de que la sociedad
se degrada y se va por el retrete por este tema… no lo puedo decir de otra manera, no voy a decir que duermo intranquilo porque dos hombres o dos mujeres se casen y se les llame matrimonio, porque me es indiferente. No es un recurso para escaquearme de nada, es que es así.

Qué sensible a los insultos eres (tampoco te he dicho nada del otro mundo). Eso sí, tú te permites arrojar sobre otros toda la inmundicia sesgada que encuentras. Te equivocas si crees que por darle a tus escritos ese tono solemne y pseudo-científico ya no se te ve el carácter parcial y malintencionado.

Por suerte los extremistas sois pocos. Y a medio plazo seréis menos. Me explico: algunos que respaldarían tu discurso dejarán de hacerlo cuando llegue el PP y la cosa siga igual. Es decir, para muchos no es tanto un rechazo visceral a la cuestión misma (como en tu caso) como un rechazo a todo lo que huela a Zapatero. Cuando vean que el PP lo deja estar, muchos que aún se alborotan lo dejarán estar. Me baso en cuestiones como el tema lingüístico de Galicia: de momento todo sigue tal como lo dejaron los nazis (una leche han podido elegir idioma los niños este curso), pero a muchos de los que protestaban ya no se les oye, porque lo único que les importaba era tener a su queridísimo PP de vuelta.

Podría darte mil y un datos nacidos de mi experiencia personal, pero primero no son demostrables vía internet, y segundo necesitaría un tiempo del que no dispongo (hombre, podría endosarle los niños a mi cuñado y su futuro marido cada tarde, y así escribirte más a conciencia, pero imagino que no querrás que coman tanta hamburguesa insana los pobres).

Un tema importante y poco tocado es el del "huevo de la serpiente" que os están incubando sin que le prestéis mucha atención: os fijáis demasiado en las zeroladas y no prestáis atención a algo mucho más peligroso (peligroso para los que son de tu opinión, quiero decir). Me refiero a los grupos gays y pro-gays que empiezan a proliferar en el ámbito de la religión (visita, por ejemplo, la página de "Cristianos gays"). Al final Zerolo and Company van a ser el menor de vuestros problemas (al fin y al cabo se mueven en la esfera civil). Pero estos… cuidado que os pueden dar un susto. Al final creo que la Iglesia, igual que el PP, terminará abriendo las puertas a los homosexuales practicantes.

punt dijo el día 5 de Octubre de 2009 a las 19:53:

[Ausonio] Llevo enviada tres veces la respuesta "larga" en la que le respondo pormenorizadamente, pero por lo que veo no salen publicadas (cosa que achaco más a problemas técnicos en LD que a ningún tipo de censura).

Imagino que entre tanto puede aprovechar mi silencio para seguir insultándome a placer con el conocido sambenito de "homófobo" por el mero hecho de que discrepo de vd, de que manejo datos diferentes a los suyos, de que soy quisquilloso con los detalles cuando entiendo que estos detalles marcan diferencias importantes y de que sí me parece grave cómo se está manipulando y degradando a la sociedad con todo esto.

De hecho, coincido en que era "obvio" que me acabase vd. llamando homófobo, solo que me lo parece por razones muy distintas (la razón tiene bastante que ver con el perro de Pavlov y los reflejos condicionados, le adelanto).

De modo que vd. mismo. Si quiere discrepar, hágalo con razones y no con insultos. En este sentido, le agradezco que haya aportado algo parecido a un argumento por primera vez (me refiero a la mención de las homosexualidades egosintónicas y egodistónicas), pero me temo que nuevamente me ha malinterpretado ya que no es a eso a lo que yo me refería:

- Vd. habla de cómo un homosexual se enfrenta a su homosexualidad (si la acepta es egosintónica y si la rechaza es egodistónica, pero en ambos casos hay una homosexualidad)

- Yo hablo de la homosexualidad en sí (por definición, la heterosexualidad es egosintónica mientras que la homosexualidad es egodistónica, debido a la coincidencia o discrepancia entre personalidad y cuerpo físico).

- En el caso de que se dé la homosexualidad en una persona (que yo llamo "trastorno egodistónico de la personalidad") es cuando se puede entrar a estudiar cómo esa persona la acepta o rechaza (que es lo que vd. llama "homosexualidad egosintónica" y "homosexualidad egodistónica")

De nuevo es una diferencia de fondo que hay entre cosas parecidas sólo en apariencia, de esas que sólo se detectan "siendo quisquilloso".

Por cierto, si va a presentar argumentos, mejor hágalo con razones válidas en lugar de con las habituales falsedades, tergiversaciones y visiones parciales y sesgadas. Me refiero básicamente (pero no exclusivamente) a:

- La superabundancia de sus "me da igual" cada vez que la realidad le contradice (es decir, una visión parcial y por tanto sesgada de la realidad, en la que desaparecen por arte de magia los elementos discrepantes con el dogma)

- Su aportación al "derecho creativo" al inventarse un "derecho a adoptar" que no existe (de forma que su postura se apoye en algo, aunque ese algo no sea real)

Debo reconocer que se trata de una táctica fantástica para marear la perdiz:

- Si no puede rebatir lo que le dicen, declara que "le da igual" y lo echa a un lado (¿para qué perder el tiempo en batallas perdidas?).

- Naturalmente, lo que vd. dice es siempre "lo importante", aunque sea algo tan difuso y abstracto que no sirva ni para empezar a definir un concepto jurídico ni médico (lo de que todo eso deba plasmarse en leyes generales debe ser anecdótico).

- Lógicamente, cada vez que le digan algo, vd. responde a otra cosa parecida, a ver si no se da cuenta y se lo traga (a esto ayuda el disponer de palabras y conceptos similares unos a otros, de forma que dando el cambiazo se tergiverse lo dicho)

- En caso de duda, insulte sin rubor (es una argumentación ad hominem, siempre falaz, pero a veces el otro se achanta).

- Finalmente, descarta la mera posibilidad de debate sobre la cuestión negando la mera existencia de cuestión alguna (aunque la homosexualidad es algo que, en los casos más graves, sólo se soluciona operando, es tan obligatoriamente normal que sólo pretender cuestionar si es un trastorno desata... ¡el sambenito!)

Así, puede vd. hacer como que debate y zanjar cualquier asunto sin despeinarse.

Reconozco que es cobarde, pero efectivo.

En fin, a ver cuándo puedo responder en condiciones (me refiero a que me publiquen lo que envío).

Un saludo.

Ausonio dijo el día 4 de Octubre de 2009 a las 15:37:

No es que tardase en colgarte lo de homófobo, es que no lo dije antes por obvio: hablas de trastorno egoDIStónico cuando la ciencia habla también de homosexualidad egoSINtónica (la aceptada sin problemas por la propia persona) al lado de la homosexualidad egodistónica, que es la que causa problemas (muy lógicos ya que a menudo al homosexual se le hace sentir como una mierda). Pero a ti la "SINtónica" no te interesa y te agarras al prefijo negativo "DIS" porque es el que se ajusta a tus prejuicios y fobias previas. Tu postura no es científica por mucho que te empeñes. Es subjetiva e ideológica, además de quisquillosa, tendenciosa, dogmática, paranoica e injustificadamente catastrofista.
Por añadidura les quieres sustraer un derecho que no va en detrimento de tus derechos, horrorizándote porque pretendan ponerse a tu altura. ¿En qué te recortan tus derechos? Te los recortarían si te privasen de casarte tú para casarse ellos, pero no es el caso. Y para que la igualdad de derechos sea plena, el nombre tiene que ser el mismo (matrimonio), porque si no siempre sería un sucedáneo de segunda categoría.
No dije "amplia" mayoría parlamentaria. Dije "holgada". De todos modos me dan igual los datos "del momento". Hoy en día ya casi nadie del PP quiere tumbar esa ley (y sabes que no la van a tumbar).
Tampoco me valen porcentajes científicos de hace 35 años. Hoy es hoy.
Resumiendo, sí me pareces homófobo desde el momento en que haces todo lo posible por asociarlos a lo mórbido en el mal sentido, y excluirlos de una institución civil para que se estén en "su sitio".

Me parece falaz e insultante el discurso de que sois mayoría pero que la gente no se atreve a decirlo por miedo. O sea, que vosotros sois los valientes y los que no pensamos igual somos en realidad unos cobardes, que sí pensamos igual pero no nos atrevemos a decirlo… Como no podéis asumir que sois minoría, os sacáis ese rocambolesco razonamiento de la chistera. Mira, en mi instituto tengo un director y un jefe de estudios nacionalistas y no me corto un pelo en expresar mi desacuerdo hacia la imposición lingüística. Y si no tengo miedo de los nacionalistas, menos aún de los zerolos. Simplemente opino lo que opino porque así me nace. Y como yo la mayoría, que no sois los únicos valientes de España. No hay que ser tan presuntuoso. Y llegar al extremo de decir que se tiene miedo ¡en encuestas anónimas! me parece una absoluta paranoia (o tomadura de pelo, elige).
Por cierto, vivo en Pontevedra, que no es precisamente Chueca, y a la mayoría le resbala el tema. El que tiene que salir de su burbuja tendenciosa creo que eres tú.


Admitiendo que la esencia del matrimonio es el amor entre dos personas (pon los violines que quieras en la banda sonora que eso no me quita razón), la institución matrimonial no queda desvirtuada. Si para ti es más esencial el tema de la procreación para definir el matrimonio, entonces "descasa" también a los heterosexuales estériles.

Fíjate que yo he leído que los homosexuales se divorcian 6 veces menos... como siempre, ante informaciones contradictorias te aferras arbitrariamente a la negativa. A mí me importa poco que se divorcien más o menos, porque igual que les concedo el derecho a casarse, no les discuto tampoco el derecho a malcasarse.

Que según los homosexuales les repugnan las relaciones heterosexuales es mentira. Será según los que a ti te interesan (como todo lo que dices).

No me considero hipócrita criticando a unas locazas petardas enfadadas con el mundo (en realidad como tú, sólo que en otra onda), mientras defiendo a los homosexuales de bien que sólo aspiran a ser felices sin meterse con nadie, incluyendo casarse y tener hijos.
Hablemos ahora del "derecho" a adoptar. Siempre se dice que el derecho a ser adoptado es del niño, y para mí eso no deja de ser retórica un tanto hueca para no decir abiertamente "homosexuales no". Porque vamos a ver: desde el momento en que un sujeto tiene derecho a ser adoptado, necesariamente tiene que haber otro sujeto con el derecho de adoptar, o con el permiso o la facultad o como le queramos llamar, pero adoptar y ser adoptado son caras inseparables de la misma moneda. No puede existir la facultad de ser adoptado sin la facultad de adoptar. Por tanto no es un derecho del niño absolutamente desligado del derecho del adulto.
No hay un 50 % de posibilidades de que esos niños salgan mal (tal vez te gustaría que les fuese mal a esos niños, para así tener razón). Hay el mismo porcentaje que en el caso heterosexual. De hecho está demostrado que esos niños sacan notas ligeramente superiores (dato que imagino que considerarás manipulado, como todo lo que no es de tu agrado).
Y en cuanto a los miles que ya son adultos (porque como te dije, esto viene de lejos), no sé cómo no se denuncia lo trastornados que debieron de quedar. Es normal que no se denuncie en el País, pero en LD… ¿es que aquí también manda Zerolo?
Piensa, por otra parte, que a los que se suben a las carrozas en bolas (que por cierto en no pocos casos son heterosexuales) no se les ocurre adoptar. Los homosexuales que quieren adoptar son personas como Dios manda.

Una cosa tengo clara: con mi postura voy a vivir más feliz que tú con lo que nos espera (un PP casador de homosexuales, porque al PZOE le queda poco). Tú, por lo que veo, lo vas a pasar muy mal.

punt dijo el día 3 de Octubre de 2009 a las 14:51:

[Ausonio] Me temo que estos días he sufrido una lamentable escasez de tiempos muertos, lo que me ha limitado a enviar comentarios relativamente cortos, y sólo a otras noticias (confío en que tampoco vd. considere que el que callo unos días signifique que otorgo).

De hecho he intentado contestarle (a tirones, como le dije), pero me estaba saliendo un infumable Frankenstein de comentario, de modo que le envío uno rehecho desde cero, que confío saldrá más corto y claro que el agregado de ráfagas que estaba componiendo.

Básicamente, me viene a decir:
1.- Que igual soy un poco homófobo.
2.- Que la mayoría de la sociedad acepta la homosexualidad, aun habiendo discrepancias.
3.- Que ZP no se cargó el matrimonio sino que fue una iniciativa parlamentaria con amplia mayoría.
4.- Que hay estudios para todos los gustos y que todos deben valer por igual.
5.- Que hay que ignorar los estudios y limitarse a la experiencia personal.
6.- Que no hay “realidad tormentosa” en la homosexualidad fuera del acoso homófobo.
7.- Que los homosexuales decentes no tienen por qué pagar por los homosexuales impresentables.
8.- Que a los niños no les pasa nada por educarse entre homosexuales.
9.- Que es aceptable que se fuercen cambios en el lenguaje.

De modo que por partes:


1.- Que igual soy un poco homófobo.

(Ciertamente dijo “fobia a la homosexualidad”, pero me permito sustituir la definición por lo definido)

¿Sabe qué? Quizás no me dé cuenta de que soy homófobo simplemente porque no lo sea. “Homófobo” es un sambenito que se cuelga a quienes no comulgan con los dogmas gays, y yo no comulgo con ellos. De hecho, ya estaba vd. tardando a colgármelo (en un clarísimo argumento “ad hominem”, falaz por definición).

De modo que si vd. llama “homofobia” a no comulgar con los absurdos postulados de los lobbies gays según los cuales no dejarles hacer lo que quieran es ser homófobo (digamos que en plan nacionalista, como cuando se acusa de “anticatalán” o estupideces similares), entonces sí lo soy, y a mucha honra.

Si vd. lo llama a que soy heterosexual, de modo que la homosexualidad “no me llama” (digamos que me repugna instintivamente una relación homosexual exactamente igual a como los homosexuales describen que les repugnan las relaciones heterosexuales), entonces también lo soy, como persona sana que me considero.

Pero vd. habla de la “institucionalización” de la homosexualidad. No dice “regulación”, no dice “aceptación”, no dice “reconocimiento”... sino “institucionalización”.

¿Sabe lo que significa “institucionalizar”? Como profesor debería saberlo: significa que la estructura del sistema “toma la forma” de lo que ha quedado institucionalizado, con exclusión de las alternativas. Por ejemplo, en el sistema en el que se haya “institucionalizado la corrupción”, automáticamente habrá desaparecido la legalidad. Eso quiere decir que al institucionalizar la homosexualidad, se hace en detrimento de los heterosexuales (o sea, de mí), ya que el sistema privilegia al homosexual.

Se lo dije antes: el “mundo gay” está forzando una serie de cambios estructurales en la sociedad que yo sí percibo como ataque contra mí (contra mí, contra mis creencias, contra la ciencia que respeto, contra la sociedad a la que pertenezco, contra el marco legal en el que me muevo, etc) para adaptar la sociedad a lo que a ellos les gustaría (y que yo considero, apoyado por la ciencia médica, “trastorno egodistónico de la personalidad”).

¿No se ha dicho siempre que “la libertad de uno termina donde empieza la de los demás”? Entonces, ¿Por qué debería quedarme tan tranquilo cuando la imposición de la extensión de sus privilegios (“derechos [exclusivamente] homosexuales”) se está materializando en un recorte de mis derechos? Si a defender mis derechos le llama vd homofobia, allá vd con su empleo impropio de las palabras y los conceptos.


2.- Que la mayoría de la sociedad acepta la homosexualidad, aun habiendo discrepancias.

Me temo que vd. mete en el mismo saco a quienes la extensión del homosexualismo “les resbala” realmente y a quienes no se atreven a pronunciarse públicamente en contra, aun estando en contra en privado. Cuando comento que me pronuncio con esta claridad sobre estos temas, a menudo me dicen “ten cuidado, a ver si te vas a meter en algún lío”.

Se percibe la oposición a los dogmas gays como algo por lo que se pueden recibir represalias, y esta presión es muchísimo mayor en el mundo médico y en el legal, donde se procede directamente al linchamiento mediático (y si no, vea el caso del juez Ferrín Calamita, al que han linchado mediática y laboralmente por el “pecado” de querer un informe sobre la idoneidad de permitir la adopción de una niña por una pareja de lesbianas).

De modo que no me venga con que “a la mayoría de la gente le resbala” porque no es cierto. Hay muchísimos cobardes a quienes no les resbala, pero que nunca se atreverían a expresarlo ni siquiera en una encuesta anónima. Otra cosa es que según el entorno en que se mueva vd. o me mueva yo, la encuesta pueda reflejar cosas muy distintas. Si la encuesta se hace en Chueca, estoy seguro de que no arrojará el mismo resultado que en una convención de psiquiatras.


3.- Que ZP no “se cargó el matrimonio” sino que fue “una iniciativa parlamentaria con amplia mayoría”.

Primero veamos cómo fue la tramitación de esta Ley (cito Wiki):
- Primero se aprobó en el Congreso y se envió al Senado.
- En el Senado, se rechazó por 131 votos a favor, 119 en contra y 2 abstenciones (51,98% de votos a favor del rechazo)
- De vuelta al Congreso, la Ley se aprobó finalmente por 187 votos a favor, 147 en contra y 4 abstenciones (55,33% de votos a favor)
- Si sumamos ambas cámaras, se aprobó por 306 votos a favor, 278 en contra y 6 abstenciones (51,86% votos a favor de la Ley)
¿En serio llama a un 51,86% de ambas cámaras "amplia mayoría parlamentaria"? ¿En serio considera consensuada una ley promulgada con la oposición del Senado? No me haga reir.

Vd. mismo reconoce que la ley fue promovida por ZP (o sea, que sí era un caprichito de ZP) y que probablemente le impulsaba el interés de atacar a la Iglesia (como corresponde al rancio y casposo anticlericalismo que ZP profesa), pero luego me dice que es "algo bueno". Si ZP quería regular las parejas homosexuales, tenía multitud de formas de hacerlo, pero eligió la más dañina... ¡Y a eso le llama vd. "algo bueno"! ¿Qué más cosas diseñadas y promovidas como expreso ataque a los discrepantes a los que ZP odia considera vd. “buenas”?

Por cierto, una sencilla pregunta: si “toda ley aprobada por el Congreso es legal y constitucional”, como parece deducir vd... ¿Qué demonios pinta el Tribunal Constitucional, que sólo puede dictaminar sobre leyes ya en vigor? (dicho sea como institución, sin entrar a la manipulación de que es objeto y a la inutilidad de un tribunal que retrasa las sentencias hasta que el propio retraso es netamente injusto) ¿No será que la democracia sí permite promulgar leyes inconstitucionales (como, por ejemplo, el EstaPuto catalán o la ya promulgada Ley del aborto libre, por la que han votado todos esos “socialistas [con apariencia de] discrepantes” que vd. citaba) porque la mayoría no es garantía de legalidad?

De modo que sí, sigo considerando que definir “matrimonio” en el Código civil como lo que NO PUEDE SER un matrimonio (histórica, etimológica y naturalmente) SÍ ES destruir el matrimonio como institución.

Un ejemplo: Digamos que, para “no discriminar”, se retirase la limitación que prohibe el acceso a la judicatura y a las fuerzas de seguridad a quienes tengan antecedentes delictivos ¿No se estaría con eso destruyendo la institución porque por definición deben componerla personas honradas? O que se retirase la obligación de higiene para operar en los hospitales ¿No se estaría con eso destruyendo la eficacia de la medicina?

Con el matrimonio pasa lo mismo: sólo deben poder acceder a ella quienes cumplen los requisitos exigidos por la naturaleza de la institución a la que se accede. Si por brindar el acceso a quienes no cumplen esos requisitos se alteran aspectos fundamentales de la institución, se estará atacando su naturaleza, se la estará desnaturalizando.


4.- Que hay estudios para todos los gustos y que todos deben valer por igual.

Me temo que hay una cosa que se llama realidad, que es anterior al estudio. Hay estudios que respetan esa realidad y la describen como realmente es, y los hay que no. Los primeros son creibles y fiables y los segundos no.

El hecho de que un estudio no respete la realidad puede ser algo voluntario o involuntario. Si es involuntario, simplemente hablamos de un estudio mal hecho. Si es voluntario, debe estar guiado por una razón.

Como le dije, los lobbies gays (sí, eso que vd. dice que es tan socorrido) están imponiendo una visión distorsionada de la realidad. Como quieren que la realidad sea diferente a como realmente es, patrocinan estudios que describen algo que no es la realidad, para luego apoyarse en esos estudios para convencer a la sociedad de que la realidad es esa cosa distorsionada e ilógica que refleja “su” estudio.

Recuerdo que vd. se empeñaba en tacharme de “excesivamente defensor de la naturaleza”, cuando yo sólo busco ver las cosas como son. La naturaleza es precisamente la realidad que se ha de describir y, por tanto, es la referencia para saber cuándo un estudio es honrado o manipulador.

“Casualmente”, los estudios promocionados por los gays suelen cumplir todos los requisitos para ser falsos: mala metodología, criterio sesgado a la hora de seleccionar los casos de estudio, criterio sesgado a la hora de extraer conclusiones, obtención de conclusiones no apoyadas en los datos, etc.

...O pretender que hay un “consenso científico” porque un 15% de psiquiatras americanos amenazados votaron a favor de retirar la homosexualidad de la famosa lista de enfermedades.


5.- Que hay que ignorar los estudios y limitarse a la experiencia personal.

Me temo que los estudios honrados se hacen para aprender de ellos (los manipuladores no, esos son para forzar a la sociedad a creer falsedades), especialmente en cuestiones en las que se necesitan grandes números por haber fuertes discrepancias en los casos individuales.

Luego el problema no se soluciona rechazando todo tipo de estudios, sino cribándolos para seleccionar los honrados y desechar los manipuladores.


6.- Que no hay “realidad tormentosa” en la homosexualidad fuera del acoso homófobo.

Esto también es falso.

Se puede ver cómo la estadística de violencia DENTRO de las parejas homosexuales es muchísimo mayor que dentro de las heterosexuales.

...O ver cómo la tasa de “divorcios” homosexuales es también muchísimo mayor que en el caso de los matrimonios verdaderos, mucho más estables y duraderos.

(¿No deberían ser esas parejas “remansos de paz” libres de homofobia? Porque la estadística dice lo contrario.)

Pero claro, la estadística de “violencia de género” sólo contempla los casos “de mujeres muertas a mano de sus maridos”, excluyéndose toda referencia a la violencia entre homosexuales, o la de los maridos muertos a mano de sus mujeres.

De hecho, recientemente Rosa Díez reclamaba la apertura de centros de acogida para maridos maltratados, centros de los que no hay ni uno en toda España (cosas del feminismo radical: igual que el homosexualismo oculta el hecho de la violencia homosexual, el feminismo radical oculta el hecho de la mujer maltratadora)

...O cómo los homosexuales presentan frecuentemente problemas psiquiátricos (no limitados a lo que vd. citaba sobre los suicidios en adolescentes), problemas en cuyo origen está diagnosticada la propia homosexualidad.

Como le dije, siendo la homosexualidad un “trastorno egodistónico de la personalidad”, por su propia naturaleza DEBE inducir una fuerte presión psicológica a quien lo padece. No pretenda, pues, decretar la censura a la medicina y pretender estigmatizar y enmendar la plana a los profesionales que, de acuerdo con sus conocimientos y experiencia, diagnostican que la homosexualidad deriva frecuentemente en otro tipo de patologías psiquiátricas, más graves.


7.- Que los “homosexuales decentes” no tienen por qué pagar por los “homosexuales impresentables”.

Vaya, ahora resulta que decimos lo mismo (más o menos) pero con distintas palabras. ¿Tal vez vd. llama “homosexuales decentes” a quienes yo llamo simplemente “homosexuales” y vd. llama “homosexuales impresentables” a los que yo llamo “homosexualistas”?

Si eso es así, ya le dije que respeto a los “homosexuales” mientras combato la actividad de los “homosexualistas” radicales (gays, etc), que percibo como un ataque contra mí (más que nada porque ES un ataque contra mí). De hecho, los propios “homosexuales” a menudo rechazan a los “homosexualistas”.

¿Por qué los “homosexuales” tienen que pagar porque los “homosexualistas” se estén empeñando en atacarme? ¿No sería más fácil que los radicales dejasen en paz a la sociedad pacífica? ¿No será que la verdadera amenaza para los “homosexuales” sean precisamente los “homosexualistas” que los instrumentalizan y no esa parte sana de la sociedad que rechaza ser manipulada?

Y lo que es más: ¿Por qué vd. les llama “impresentables” con la boca pequeña mientras no hace sino aceptar y apoyar todos y cada uno de los cambios que ellos se dedican a IMPONER a la sociedad? ¿No es un poco hipócrita insultar sus personas mientras alaba sus obras?


8.- Que a los niños no les pasa nada por educarse entre homosexuales.
Vd. mismo reconoce que hay estudios para todos los gustos (aunque como le digo, los promocionados por los lobbies gays suelen saltarse a la torera todos y cada uno de los criterios que hacen que un estudio sea “científico”).

De todos modos, incluso reconociendo que haya que dar a todos esos estudios la misma verosimilitud, la propia disparidad debería provocar la denegación de adopciones por parte de las parejas homosexuales.

Recuerde que no existe un “derecho de los adultos a adoptar” (como siempre dicen los homosexualistas impresentables) sino que sólo existe un “derecho del niño a ser adoptado”. Cuando el Estado concede una adopción, DEBE hacerlo asegurándose en la medida de lo posible de que el niño sea adoptado en LAS MEJORES condiciones posibles, y para esa evaluación debe tenerse en cuenta el principio de precaución. Si, por decirlo de algún modo, la mitad de los estudios científicos afirman que la adopción por homosexuales es perjudicial, en la duda éstas deben denegarse.

El hecho de que no se denieguen sino que se “institucionalicen” significa que el gobierno antepone el inexistente derecho de los homosexuales a adoptar y deja en un segundo plano el derecho del niño a ser adoptado en las mejores condiciones posibles. O, dicho de otro modo, concede a los homosexuales el PRIVILEGIO de tener “derecho a adoptar”, del que carecen los matrimonios verdaderos.

Aparte, cuento con cierto número de opiniones de primera mano por parte de médicos y educadores, y todos coinciden en que un entorno familiar homosexualista sí condiciona de forma importante el desarrollo del niño.


9.- Que es aceptable que se fuercen cambios en el lenguaje.

Si vd. acepta esa "pequeña” evolución forzada de la palabra matrimonio (nótese que he trasladado las comillas a donde me parece la parte falsa de la expresión), yo rechazo esa INMENSA MANIPULACION FORZADA de la palabra matrimonio.

El “pequeño” cambio tuvo a la RAE en contra, al Consejo de Estado en contra, al CGPJ en contra, al Senado en contra, a las diversas Iglesias (creo recordar que no sólo católicos sino también otras iglesias cristianas, además de judíos y musulmanes) en contra y a una parte importante de la sociedad manifestándose en contra... pero a vd. le parece que es un "pequeño cambio", aceptable si hace feliz a una minoría (¿puedo llamarlo "privilegio"?).

Y le parece aceptable aunque represente un ATAQUE contra esa mayoría que se manifestó en contra en su día, ¿no? Muy democrático, sí señor.

Para rematar, dice que, en su opinión, "lo importante es el amor que se profesen dos personas" (suena música de violín y caen pétalos de rosa).

O sea que vd. da por bueno que se ataque a una gran parte de la sociedad española, se patee la Constitución, se contravenga el dictámen de las principales instancias judiciales, se opte por la solución más dañina que es la que desnaturaliza la institución del matrimonio, se ponga en peligro el desarrollo de los niños al violar su derecho a una adopción óptima... y todo por el capricho de ZP, que insta esta reforma concreta y no otra cualquiera (que se podría hacer igualmente) porque el ánimo que le mueve es "meter el dedo en el ojo de la Iglesia" por medio de la manipulación de la definición de matrimonio del Código Civil.

Demuestra vd. una postura muy “moderada, razonable, legalista”... (como ve, vuelvo a poner el énfasis donde antes)

¿Y no podría vd. mejor defender que se regulen las uniones homosexuales sin dañar la institución matrimonial? Porque parece que aquí sólo se puedan hacer las cosas a favor de unos si se hacen en contra de los otros, y si los otros se resisten a ser atacados, es que son unos "homófobos". La tolerancia ante todo, por lo que veo (nótese la ironía).


Efectivamente, a vd “le parece” (opinión) una pequeñez lo que ES (hecho) una enormidad. Se ve que la miopía está muy extendida últimamente.

Un saludo.

Ausonio dijo el día 27 de Septiembre de 2009 a las 18:10:

Punt, quizá no te des cuenta, pero sí creo que le tienes algo de fobia a la homosexualidad "per se". Porque si no te incomodase el "hecho", tampoco te molestaría tanto su institucionalización.

No ignoro a los discrepantes cuando hablo de la aceptación social de la homosexualidad y de los matrimonios. Sólo constato que hay una mayoría que lo acepta, como atestiguan las encuestas. Encuestas que no me creo que estén manipuladas, porque se corresponden con lo que yo percibo (la mayoría de la gente, o está a favor o le resbala).

Dices que ZP se cargó el matrimonio. Bueno, te recuerdo que hubo una votación en el Parlamento y la ley se aprobó con holgada mayoría. Podrá gustar o no, pero es algo perfectamente legal y democrático, no un caprichito de ZP. Sí es verdad que él lo promovió, y estoy seguro de que su intención primordial era meterle el dedo en el ojo a la Iglesia (al tipo ése le dan igual homosexuales y heterosexuales). Pero creo que, oscuras intenciones aparte, consiguió algo bueno por una vez.

Continuamente alegas que hay estudios de esto y de aquello. Vale, también los hay en sentido contrario (ya, claro, manipulados). No eres tan racional y objetivo como crees, y al final te adhieres a lo que más se ajusta a tu ideología.
Por cierto, creo que lo del lobby gay y sus presiones os es muy cómodo (así se puede negar de entrada cualquier estudio que los favorezca, porque simepre serán estudios amañados y estadísticas maquilladas). Que los resultados de cierto estudio no le agraden a uno, no es motivo suficiente para invalidar ese estudio.
En cualquier caso, yo parto de que "interesados" pueden serlo los de un lado y los del otro. Por lo tanto en mi opinión pesa MI EXPERIENCIA, no lo que digan ni Polaino ni Polaina. Y por mi experiencia, la mayoría de puntos negros que se le sacan a la homosexualidad me parecen exageraciones o falacias. La única "realidad tormentosa" que he podido observar (y a través de mi cuñado he conocido a bastantes homosexuales) no tiene que ver con la homosexulidad sino con la homofobia (que algunos sobreexploten esta palabra no le quita vigencia). Los de tu bando alegan que la tasa de suicidio es mayor en los adolescentes homosexuales. Y me lo creo, vaya si me lo creo. Pero no en el sentido de que "es un trastorno pernicioso", que es por donde van cuando dicen eso, sino porque los jóvenes homosexuales han de lidiar con no pocos desprecios que a esa edad no son fáciles de asimilar. Y esto no es victimismo; es una triste realidad que habría que combatir.

Lógicamente hay homosexuales impresentables, y no me gustan los que enfatizan la diferencia (menuda manera de hacerse aceptar) o se mofan de la Iglesia. Pero los homosexuales decentes no tienen por qué pagar los platos rotos de cuatro gilipollas (o de cuatro mil, me da igual).

Teniendo en cuenta que hace tiempo que tienen niños a su cargo, creo que si las consecuencias fueran devastadoras ya se habría visto. El "experimento" no está empezando ahora; ya ha sido realizado. ¿Dónde están sus funestas consecuencias? ¿Acalladas por el lobby gay? No lo creo: si esa generación de niños (ahora ya mayores) hubiera salido claramente perjudicada, se habría gritado alto y claro desde varios frentes (sin ir más lejos desde Libertad Digital).

Con todos mis respetos por las lenguas, acepto esa pequeña "evolución forzada" de la palabra matrimonio si hace feliz a una minoría. A mí no me están quitando nada y no me parece un cambio tan sustancial en el significado. Todo depende de lo que a uno le parezca prioritario: para mí es más importante el amor que se profesen dos personas, que el hecho de ser una unión abierta a la vida. ¿Y las parejas heterosexuales estériles? ¿Por qué tendríamos que ser todos fértiles y procreadores? Eso la naturaleza no lo necesita. Entonces, no veo por qué hay que subrayar tanto esa peculiaridad de algunos, como si fuera algo tremendo.
Al final casi todo se reduce a que a mí me parece una pequeñez lo que a ti te parece una enormidad.

punt dijo el día 27 de Septiembre de 2009 a las 12:06:

[Ausonio] Como le dije, no creo que la homosexualidad sea perjudicial per se, salvo los efectos psicológicos que tal egodistonia pueda producir en quien la sufre (que están diagnosticados y no son pocos, aunque se presentan en grados muy diversos). En ningún momento la he calificado de "tara" ya que tal término conlleva el matiz de "incapacitante" en mayor o menor grado, cosa que recordará dije que no sucedía en el caso del homosexual (sí en el del transexual). Y sobre el homosexualismo (no la tendencia sino la práctica), también le dije que personalmente me daba igual lo que hiciesen en la cama.

Creo que he dejado bastante claro que lo que rechazo de plano es la presión antisocial que efectúan las ideologías homosexualistas, que han adoptado la dialéctica marxista, adaptada al caso. Hay diversas ideologías en esta misma línea, que tienen numerosos puntos en común: feminismos radicales, homosexualismos radicales, nacionalismos radicales, socialismos radicales.

- Todos ellos hablan mucho de la igualdad y del amor/solidaridad, pero su discurso se basa en subrayar permanentemente la diferencia (todos ellos exacerban la pertenencia "al grupo") y en el odio (fomentan el odio de "los del grupo" contra "los de fuera" mediante la falsa denuncia de odio de "los de fuera" contra "los del grupo").

- Para maximizar ese odio exacerban el victimismo (de forma que cualquier opinión en contra es considerada ofensa terrible), victimismo que se aplica con la "ley del embudo", ya que cualquier agresión por parte de "los suyos" es siempre disculpada y justificada (cuando una mujer mata a un hombre, a él siempre se le presupone culpable de maltrato y a ella se le presupone defensa propia; cuando los gays calumnian a la Iglesia y la ofenden disfrazándose de religiosos el "día del orgullo gay", siempre se defiende su "libertad" de ofender; cuando los nacionalistas agreden a los discrepantes, atacan e injurian la corona, etc... siempre se disculpa e incluso se echa la culpa a la víctima por "no saber integrarse", etc...).

- Para canalizar ese odio de manera más sencilla, todos disponen de un sambenito propio mediante el que marcar fácilmente al "enemigo" (sea éste "machista", "homófobo", "catalanófobo", "capitalista" o lo que sea). Dicho sambenito se espeta sin razonamiento ninguno a cualquiera que ose discrepar, momento a partir del cual la opinión del "marcado" es ninguneada sistemáticamente por razonable que ésta sea. Esto sirve a un tiempo de punto de mira con el que designar objetivos que atacarán los violentos afines y de "botón mute" con el que ordenar a "los del grupo" que dejan de oír siquiera lo que los "marcados" tengan que decir. Perfecto para el pastoreo, oiga.

- Naturalmente, todos ellos aspiran a instaurar cambios ilegales en la legislación mediante los que lograr privilegios para "su grupo" mediante discriminación de "los de fuera" (sean éstos leyes inconstitucionales de "violencia de género" que discriminan al hombre, leyes inconstitucionales de "matrimonio homosexual" que destruyen la institución matrimonial, sean éstos inconstitucionales "estaPutos catalanes" que discriminan a otras regiones, etc...).

- Por último (dicho sea porque la enumeración no tiene "animo de ser exhaustiva", como diría César Vidal), todos ellos utilizan técnicas de ingeniería social para forzar a la sociedad a aceptar lo que de otro modo nunca sería aceptado por ser contrario al interés general. Estas herramientas pasan por la manipulación del lenguaje, por la imposición de una forma absurda de ver las cosas, por la vía de los hechos consumados (promulgando leyes con rechazo social generalizado, pero que luego resulta muy dificil derogar). La ingeniería social es engaño masivo y, como tal, es radicalmente opuesta al respeto a las libertades. No puedo sino oponerme a ello frontalmente.

Me dice que "la homosexualidad es socialmente aceptada", cosa que no creo que sea cierta, por lo menos como vd. describe (ya que me parece que ignora de un plumazo a los discrepantes y se reconforta mirando sólo la parte de la sociedad que responde a lo que vd. quiere defender, siendo sólo esos a los que vd. llama "la sociedad"). Además, el homosexualismo radical siempre reacciona violentamente contra cualquiera que ose negarse a comulgar con ruedas de molino, a quien tiende a linchar mediáticamente. Así, la realidad no es tanto que socialmente se acepte, sino que la discrepancia está acallada por la fuerza. Además, esos mismos medios de comunicación desde los que se lincha al discrepante (nótese que están superpoblados de gays) presentan sistemáticamente una visión falseada y beatífica de la homosexualidad, que no se corresponde con la realidad tormentosa que desvela la psiquiatría y las estadísticas no maquilladas.

También discrepo en que "algo que sea real y efectivamente perjudicial no se tolera así como así", ya que la Historia da cuenta de cómo en numerosas ocasiones se ha logrado manipular sociedades enteras para que acepten las más abyectas aberraciones, desde los excesos del nazismo hasta los del comunismo, que en todos los casos tuvieron amplio respaldo social (manipulaciones que, "curiosamente", siempre vinieron de la mano de la dialéctica marxista y de la ingeniería social, esas que estos movimientos han adoptado). Si hablásemos de sociedades libres, estaría de acuerdo con vd. en que "no se toleraría así como así" algo insano, pero desde el momento en que hablamos de sociedades manipuladas y engañada su libertad por medio de la ingeniería social, no puedo sino discrepar de vd. en este punto. Una sociedad ignorante y manipulada traga con lo que haga falta.

Y tragará con la salvajada del aborto libre, ya lo verá. Esos socialistas tan "escandalizados" que cita votarán a favor, que para eso está la disciplina de partido, y dejarán claro por enésima vez que dicen una cosa y hacen la contraria. A la sociedad se la acallará "concediendo" que se informe a los padres de las "niñas" emputecidas que quieran matar a la criatura y, con esa "concesión", ahí acabará el revuelo. Por cierto, hubo un revuelo similar cuando se promulgó la ley de aborto original o cuando ZP se cargó el matrimonio y ya ve, la política de hechos consumados sigue funcionando a la perfección (¿O cree que la sociedad hubiese aceptado el aborto si le hubiesen dicho en su día que en 2007 habría 112.000 abortos, más que muertos al año en la Guerra Civil, y que España se convertiría en el abortadero de Europa? Naturalmente, no lo hubiera aceptado; por eso se engañó a la gente vendiendo una visión falsa del aborto, centrándose en cuatro casos sangrantes -violaciones y malformaciones, que entre ambos apenas llegan al 3% del total de abortos- y dando falsas previsiones de que iba a reducirse el número de abortos). ENGAÑADOS, ¿entiende?

De acuerdo, si vd. lo prefiere así, podemos dejar en paz el "debate mórbido". Soy consciente de que el tema de los problemas psíquicos es un tabú muy extendido y que muchos consideran un desprestigio o un insulto la mera mención de que pueda existir un problema de este tipo, sea en ellos o en conocidos suyos (casualmente suelen ser los mismos que defienden que no hay que avergonzarse de estos problemas cuando a ellos no les afecta). Para ello, lo habitual es el autoengaño de suponer que es normal lo que no lo es. Lógicamente, esta forma de pensar es irracional, de modo que si usted afirma que yo soy "inmune a los argumentos emocionales", lo que yo veo es que vd. es inmune a las argumentaciones racionales, las que niega emocionalmente. Usted mismo.

De nuevo tergiversa mis palabras: yo no he calificado de estériles a las "parejas" homosexuales sino a las "relaciones" homosexuales, de las que nunca puede originarse una vida. Lógicamente, cualquier homosexual puede tener descendencia si mantiene relaciones heterosexuales, de igual modo que se puede forzar lo antinatural mediante las técnicas de inseminación. Eso no significa que sea mejor ni peor, sólo que es posible. Dice además que "si quieren, lo harán porque encontrarán el resquicio para ello", y en eso estoy de acuerdo. También en toda la Historia no se ha logrado prohibir la prostitución porque quien la buscase iba a hallar la forma de encontrarla, pero no por ello me va a parecer por posible más aceptable.

Vamos a ver: si de unos 10 millones de menores hay unos 100.000 viviendo en entornos homosexualistas (cifra que me parece bastante inflada), argumenta vd. que se debería admitir la adopción de menores por homosexualistas. O sea: me razona vd. que se debe ceder a la política de hechos consumados, dando por legal lo que ya se haya llevado a cabo ilegal o alegalmente. Además, me razona que se debe legislar para contentar a un 1% de casos (que no creo que pase de la décima parte, del 0,1%), lo que de nuevo es defender una "ley privada", un privilegio. Por la misma vía podría yo argumentar que en la mayor parte de países del mundo no se reconocen estas aberraciones que promulga ZP, de modo que no se conceden niños en adopción a parejas homosexuales ni se reconocen tales uniones como matrimonios. ¿No podría ser que el resto del mundo tenga razón y ZP y sus lobbies amiguetes no? ¿Por qué debe ser correcta una ley que cuenta con amplia oposición (en la sociedad, entre médicos, educadores y juristas) y que sólo existe para conceder privilegios a menos de un 1% de la población, contraviniendo además el criterio de la mayoría de países del mundo?

Si vd. deja tranquilamente a sus hijos al cuidado de su cuñado, me alegro muchísimo. Eso es el equivalente a darles una hamburguesa, no les hace ningún daño. Pero darlos en adopción a una pareja homosexual es el equivalente a darles de comer hamburguesa todos los días, lo que les puede producir serios problemas. ¿Tengo que explicarle la diferencia entre "esporádico" y "continuo"? Siendo profesor, confío en que no. Hay numerosos trabajos científicos dando cuenta de los problemas a que se puede dar lugar si se somete a un niño a vivir permanentemente en un ambiente homopsexualista. Desde el momento en que la adopción no es un derecho de los padres a adoptar, sino del niño a ser adoptado, es obligado tener en cuenta toda esta literatura científica y denegar las adopciones a homosexuales (salvo que el legislador haga leyes que prioricen la concesión de privilegios a los homosexualistas por encima del bien de los niños que sean dados en adopción; aquí no se trata de que a vd. "le pueda parecer" que no hay problema, sino de que "exista una absoluta seguridad" de que no haya tal problema, seguridad que secillamente no existe; hay muchas circunstancias que hacen que muchas parejas no sean aptas para adoptar, y el hecho de ser una pareja homosexual es una de ellas)

Y sobre la evolución de las palabras, le repito que no es lo mismo una evolución natural que una impuesta. La evolución de la palabra "retrete" ha sido natural: de designar una habitación pequeña donde retirarse, se pasó a designar una habitación pequeña para retirarse... a defecar. Evolución cuantitativa, no cualitativa.

Del mismo modo, los matrimonios han variado desde el tiempo de los romanos, pero de nuevo se ha tratado de diferencias en la forma más que en el fondo, ya que nunca ha cambiado la esencia del matrimonio designado: la unión de un hombre y una mujer (incluso en el caso de la poligamia, que sería la forma más "diferente" de matrimonio, no se celebra un único matrimonio con varias mujeres, sino muchos matrimonios con una mujer cada vez). La IMPOSICION (recuerde los numerosos dictámenes en contra por la RAE, el Consejo de Estado, la Iglesia, juristas de todo tipo, etc...) del "matrimonio homosexual" no es "un cambio de significado de la palabra", sino una ESTAFA por la que SE DA GATO POR LIEBRE. De modo que no me intente colar semejante trola, que no soy tonto.

Por último, y volviendo a lo de que yo "soy inmune a los argumentos emocionales", deduce vd. mal al pensar que "lo que estoy diciendo te resbalará bastante". Si con eso quiere decir que procuro evitar aceptar puntos de vista no argumentados sino meramente emocionales, sí es cierto que tiene vd. razón en la mayoría de casos. Si con eso quiere vd. decir que los sentimientos de los demás me dan igual, se equivoca completamente. Lo que la gente siente y padece no me da igual, y precisamente porque no me da igual procuro evitar actuar y opinar a la ligera y, en lugar de eso, busco una base sólida y razonada para esas opiniones y acciones. Eso sí, una vez formada esa opinión, la expreso con la mayor claridad de que soy capaz y sin dejar de llamar a cada cosa por su nombre.

Lógicamente, no soy inmune al error como sí parezco serlo al "argumento emocional" (contradictio in terminis donde las haya, ya que un "argumento" es racional por definición), pero también es cierto que cuando uno basa su opinión en abundante información y razonamiento, se necesitan argumentos válidos de igual o mayor peso para hacer cambiar dicha opinión. Y lo siento, pero la habitual emocionalidad desatada no es "argumento válido de igual o mayor peso".

un saludo.

Ausonio dijo el día 25 de Septiembre de 2009 a las 20:47:

Quise decir que la evolución de los significados no es exclusiva de las palabras polisémicas.

Ausonio dijo el día 25 de Septiembre de 2009 a las 20:27:

El hombre es un ser cultural además de natural, y si culturalmente la homosexualidad es aceptada (como hoy día lo es) será que perniciosa no es. Algo que sea real y efectivamente perjudicial no se tolera así como así, por mucho barniz lingüístico que se le dé (fíjate en los excesos con el aborto: no son pocos los socialistas que también andan escandalizados).
Pero nada, será que vivo en la inopia y no me entero de la amenaza (y eso que tengo casos cerca, debo de ser tonto).

No me has entendido bien la analogía con los minusválidos: dije que aún admitiendo que sean enfermos o que estén trastornados (cosas que no admito) aún así veo bien que las leyes ofrezcan a los homosexuales la equiparación total. En decir: veo bien esas leyes pensando como pienso (que los homosexuales son personas sanas, o tan insanas como cualquiera), pero también vería bien esas leyes aunque lograses convencerme de que tienen una tara.
E insisto en que si fuera un trastorno, sería un trastorno inocuo, pues ni me hace daño a mí, ni veo que haga daño a los homosexuales que he tenido ocasión de conocer, así que perdona si el debate mórbido me resulta estéril (vamos, que me da exactamente igual si es enfermedad, trastorno, fallo de hardware, o defecto de software… porque para mí un rasguño tiene mayor gravedad).

Sabía que le ibas a sacar punta a la equiparación de los matrimonios homosexuales (civiles) con el mío (cristiano). Lo hice porque hoy día están equiparados a efectos legales, afectivos y de reconocimiento social (casarse sólo por lo civil ya no tiene nada de raro). Y no veo descabellado que llegue un día en que la Iglesia case a homosexuales (aunque ahora te dé la risa… al tiempo).

Las parejas homosexuales no son estériles: existe la inseminación artificial en el caso de las lesbianas, y hay niños a cargo de parejas de gays que son producto de antiguas relaciones heterosexuales. También existen desde hace tiempo las adopciones a título personal. Es decir, que se legisle o no se legisle, lo cierto es que los homosexuales ya se las ingeniaban para tener hijos si querían. Hace unos años leí que se calculaba que había en España unos 100.000 menores a cargo de familias homoparentales. Por tanto, ya que es una realidad, me parece bien que se les permita adoptar con todas las de la ley: si un niño ya vive con una pareja de lesbianas por inseminación, o con una pareja de gays por adopción a título individual... pues que lo adopten y se formalice todo. Si total ya lo están criando...
Los que os horrorizáis con esto siempre os mostráis muy preocupados por esos pobres niños, pero estoy convencido de que a un niño le tiene que hacer muchísimo más daño oír o leer que sus padres son unos trastornados (y perdón por utilizar la palabra "padre" con tamaña impropiedad), que el hecho de ser criados por una pareja homosexual (porque esos menores no viven en otro mundo, y tendrán internet en casa). Aunque como eres inmune a los argumentos emocionales, supongo que lo que estoy diciendo te resbalará bastante. Sólo añadiré, a riesgo de escandalizarte, que dejo a mis dos hijos con toda tranquilidad al cuidado de mi cuñado (y te aseguro que no les ha salido ningún sarpullido, ni tienen pesadillas por las noches).

La evolución de los significados no es exclusiva de las palabras monosémicas. Es algo general.

Bueno, no suelo entrar en internet los fines de semana. Así que si me callo no será porque otorgue, que lo sepas… ;-)

Un saludo.

punt dijo el día 25 de Septiembre de 2009 a las 18:27:

[Ausonio] Temo que me esté malinterpretando. Yo no ensalzo la "naturaleza" a ultranza, como sí hace toda esa secta de adoradores de "Gaia". Me limito a entender que "sano" es lo que funciona como debe y "trastornado" o "enfermo" es lo que no, según su gravedad. Los seres humanos vemos por los ojos, andamos erguidos sobre las piernas, comemos por la boca, digerimos y excretamos y, para reproducirnos, nos sentimos atraidos por individuos del sexo opuesto con los que, mediante una relación sexual, tenemos descendencia. Eso es lo natural y lo sano. Si una persona no ve, tiene un problema. Si no anda con sus piernas, tiene un problema. Si no puede alimentarse por la boca, no digiere o no excreta, tiene un problema. Naturalmente, si no siente atracción sexual hacia individuos de distinto sexo, también tiene un problema. Eso no es exacerbar la adoración a la naturaleza, sino sólo entender lo que es sano y lo que no en las funciones humanas.

Por ponerle una analogía, los seres humanos tenemos un "hardware" (el cuerpo) y un "software" (la mente y la personalidad). Si algo en el hardware no funciona como debe (por malformación, por ejemplo), hay un problema. Si algo del software no funciona como debe (por retraso mental, por ejemplo), hay un problema. Y si el software no se corresponde con el hardware (como en la homosexualidad, por ejemplo), también hay un problema.

Habla usted de las vacunaciones, la vestimenta o el uso de herramientas. ¿Qué ve vd. de antinatural en todo eso? Está en la naturaleza humana el ser racional, hábil y tener instinto de supervivencia. Así, lo natural en el hombre es protegerse de las agresiones con las mejores herramientas de que dispoga, que son su habilidad y su inteligencia, que se traducen en su tecnología. Por ello es natural que intente protegerse de la enfermedad y de la intemperie, y que para ello use lo mejor que disponga, que son las vacunas, la higiene consciente y la ropa de abrigo. Me temo que como tantos otros, confunde dos acepciones distintas de la palabra "natural", que ya le subrayé en el anterior comentario: es "natural" (entendido como "propio de la naturaleza humana") el hacer uso de herramientas y procedimientos "no naturales" (entendido como "artificiales" o "fabricados").

Me acusa vd. de "querer buscar las cosquillas por todo", pero me temo que el ser así de quisquilloso sólo responde a no querer que "me den gato por liebre", es decir, a que no me den algo similar en la apariencia pero diferente en el fondo. Siempre he defendido que hablando se entiende la gente y que si se dicen las cosas claras, se evitan equívocos. Por ello, me caen mal quienes usan artimañas con el lenguaje, tales como confundir voluntariamente conceptos o directamente manipular el significado de las palabras, todo ello habitual en la dialéctica FELGTBiana. Lógicamente, también soy consciente de que mucha gente no usa tales artimañas conscientemente, sino que simplemente se ha dejado engañar por quienes sí las usan y sólo repiten frases hechas creyendo que son "argumentaciones".

¿Que la naturaleza se puede servir de la homosexualidad para controlar el exceso de población? Demuétrelo. Hasta entonces, sólo será una hipótesis sin ningún peso, sobre la que es inútil perder el tiempo debatiendo.

Como le dije, cuando se defienden puntos de vista basados en falsedades, la defensa resulta incoherente. Así, empieza negando que la homosexualidad sea una enfermedad (recuerde que yo no he hablado de "enfermedad", sino de "trastorno", disculpe si soy quisquilloso), pero prosigue defendiendo "adaptaciones como las que se hacen para minusválidos". Es decir, que la comparación que busca es una minusvalía y, además, lleva el reconocimiento implícito de que las leyes generales no sirven a los homosexuales, por lo que necesitan "leyes particulares" ("privilegios", me permito recordarle). Gracias por darme la razón en mi argumentación.

Prosigue vd. por el terreno filológico antiguo, como profesor de latín y griego. Desde luego, le concedo que las lenguas evolucionan, pero me temo que no puedo aceptar que vd. esgrima una palabra polisémica como "retrete" para argumentar sobre una "monosémica" (entrecomillo porque no estoy seguro de si existe el término "monosemia" o cuál sería el término correcto) como "matrimonio".

La palabra "retrete" ha sido utilizada a lo largo de la Historia para designar diversas variedades de "retiro", desde el retiro espiritual al que se refería Santa Teresa hasta el retiro escatológico del "retrete" actual (pasando por el toque de "retreta", para ordenar retirada a las tropas).

Por su parte, "matrimonio" (que es polisémica, ya que también designa un plato portorriqueño que se hace de arroz blanco y habichuelas guisadas, según DRAE), podría considerarse como monosémica al referirse a una unión entre personas (digo "pocdría considerarse" porque existe la polisemia entre el matrimonio referido a la unión de dos personas y a las dos personas así unidas; para lo que pretendo decir, creo que esto no tiene la menor relevancia). "Matrimonio" siempre ha hecho referencia a una misma institución con una misma estructura y una misma finalidad, de modo que su origen etimológico que parte de la palabra "mater" sigue plenamente vigente.

Y si quiere, cambiemos de palabras, a ver si significan otra cosa:

- casamiento/casado: aparte de "contraer matrimonio", significa "Dicho de dos o más cosas: Corresponder, conformarse, cuadrar" (DRAE). La palabra "casar" conlleva la correspondencia entre dos cosas diferentes pero complementarias, no entre dos cosas iguales. Por ejemplo, seleccionar dos tornillos iguales no es "casarlos"; sí lo es seleccionar un tornillo y su correspondiente tuerca o su correspondiente destornillador.

- cónyuge: proviene de "coniux" (mujer, esposa) y "jugis" (perenne, sin fin). Al provenir del latín la referencia para tal "esposa" es el marido, luego hace referencia necesariamente a una unión entre distintos sexos.

- marido: "Hombre casado, con respecto a su mujer" (DRAE)

- esponsales: (del lat. sponsales y éste de sponsus, esposo) "Mutua promesa de casarse que se hacen y aceptan el varón y la mujer" (DRAE)

¿Es necesario que siga?

Como profesor debería comprender que TODO el lenguaje referente al matrimonio lleva implícito el que éste se celebre exclusivamente entre hombre y mujer. Precisamente porque no existe lenguaje que describa a la pareja homosexual y a sus componentes (y no existe porque es algo absurdo que nunca ha necesitado ser descrito), han tenido que buscar fórmulas retorcidas prestadas de las correspondientes al matrimonio verdadero. Así, en lugar de "esposos" se usa "contrayentes" (término genérico que describe a quienes firman un contrato o contraen una responsabilidad) o "cónyuges" (lógicamente, haciendo un uso impropio de la palabra, que se define referida a hombre y mujer, mutuamente). Si hay hijos (que por su bien no debería, pero los lobbies imponen que los haya), ante la imposibilidad de llamarles "padre" y "madre" tienen que acudir al absurdo artificial de "progenitor A" y "progenitor B", expresión tanto más absurda cuanto "progenitor" implica que se trata de una paternidad biológica, cosa imposible a partir de las estériles relaciones homosexuales.

Como ve, todo lo que rodea al "matrimonio homosexual" es artificial, forzado y se basa en la perversión de los conceptos y del lenguaje que los describe. ¿Cómo pretende que reconozca ese absurdo como algo válido si, como le dije, me precio de tener un mínimo de honradez y coherencia intelectual?

Me acusa después de abogar por los matrimonios de mentira. Eso es tan absurdo como pretender que porque una propiedad es privada y por ello la entrada no es libre, estoy abogando por el allanamiento de la misma. El matrimonio es lo que es y punto. Quien pueda y quiera, que entre y se case. Quien no pueda o no quiera, no. Pero pervertir la institución para dar cabida a lo que le es ajeno sólo destruye, y por ello lo combato. Hay muchas formas de legislar y no me opongo a que se regulen las uniones homosexuales, pero sí me opongo a que se dinamite la institución del matrimonio y con ella la de la familia, para complacer a unos lobbies antisociales que defienden ideas absurdas, antinaturales y anticientíficas.

Me alegro de que esté vd. "cristianamente casado", y le deseo que sea por muchos años. Desde luego, viendo su discurso no me extraña que no se sienta amenazado. Si yo también viese las cosas como no son, probablemente viviría más tranquilo, se lo aseguro. Además, me resulta curioso que a vd. le haga feliz "que otros puedan disfrutar de lo mismo que usted" (dicho en presente y no en condicional) mientras defiende algo que NO es lo que vd. disfruta (¿recuerda el "cristianamente"? El matrimonio entre homosexuales no es admitido por el cristianismo, y debo decir que con razón).

Tema religioso: ¿Que la hipocresía abunda? Cierto. ¿Debo por ello defenderla y darla por buena? De un tiempo a esta parte, cada vez abunda más la mentira entre los políticos con el fin de estafar al electorado. ¿Debo por ello defender que los políticos y los medios mientan y darlo por bueno? La respuesta es no: tanto la hipocresía como la mentira son actitudes reprobables que no deben defenderse ni darse por buenas.

La cita de la Biblia sí pecaba de incompleta, precisamente porque completa ya no quiere decir lo que incompleta sí aparenta: no se niega que determinadas acciones sean pecaminosas, sino que dice que no se puede ejecutar una condena a quien haya caído en ellas porque al ser todos pecadores nadie tiene tal legitimidad y que tales prácticas pecaminosas se pueden perdonar sólo si existe propósito de enmienda. Nada de legitimar el pecado, mire vd. por dónde.

Lo de "pecar y arrepentirse de lo que a uno le apetece" es hipocresía, y le recuerdo que la hipocresía fue severamente denunciada por Jesucristo. Ante tan clara denuncia, ¿aún cree que la doctrina cristiana debe darla por buena?

Vamos a ver, que sobre la interpretación de la Biblia hay mucho sofista suelto. Según su razonamiento, porque existen diferencias de forma pero no de fondo con la actualidad debidas al transcurso del tiempo, se deben desechar también las diferencias que sí son de fondo. ¿Tengo que explicarle lo que es "extrapolar"? ¿Tengo que explicarle la diferencia entre "cualitativo" y "cuantitativo"?

En la época en que se escribió la Biblia, la mujer se consideraba adulta cuando le llegaba la menstruación (de hecho, aún se dice "ya eres una mujer" con la primera regla). Hasta ese momento, Jesucristo condenó a quien "escandalizara a uno sólo de estos niños". Desde entonces, no ha cambiado ni el concepto de "niño" ni el concepto de "adulto", sino sólo el momento en que se obra la transición: es una diferencia cuantitativa, superficial, que no afecta al fondo de lo descrito.

La condena a la conducta homosexual (considerada por la medicina como "trastorno", por mucho que usted se niegue a aceptarlo) no considera grados: o se practica o no se practica, no se puede practicar "un poquito". Así, dar por bueno lo que es explícitamente condenado es defender una postura cualitativamente diferente, de fondo y no de forma. Me temo que por ahí pincha vd. en hueso.

Y de nuevo, una matización: en la Biblia (y, por extensión, en la religión cristiana) no se condena la homosexualidad, sino el homosexualismo, que son cosas diferentes. Se respeta a la persona, pero se reprueba su conducta ("Dios ama al pecador pero aborrece el pecado"). La diferencia no es baladí.

Me disculpará si soy tan quisquilloso, pero no me gusta que "me den gato por liebre". ¿Se da cuenta de que en todo su comentario ha estado continuamente mezclando conceptos parecidos en la forma pero muy diferentes en el fondo? ¿Se da cuenta de que esa diferencia entre los conceptos que vd. mezclaba hacen que cambie de forma importante el fondo de lo dicho?

En fin, sobre Federico, desconozco los pormenores de la historia de su amigo. Lo que sí sé es que ha criticado en numerosas ocasiones la absurda y anticonstitucional "Ley para lavar con agua y acetona la institución del Matrimonio". De todos modos, siento comunicarle por enésima vez que yo defiendo mi postura y no la de otros, de modo que el hecho de que Federico o Esperanza digan esto o aquello no me va a hacer cambiar una opinión que he formado a partir de información objetiva y contrastada (en todo caso cambiará mi opinión sobre esas personas, no sobre el asunto). Si pretende seguir apelando a la "Falacia de la Autoridad", usted mismo.

Sobre que hay homosexuales "machotes", no sé qué pretende decir. Yo mismo creo recordar que comenté que en una pareja homosexual se simula una pareja heterosexual, de modo que uno de los miembros interpreta ser su propio sexo y el otro interpreta el sexo opuesto. Lógicamente, el comportamiento de uno es más femenino y el del otro más masculino. ¿Dónde está la discrepancia?

Y sobre el tema de la "opcionalidad", me temo que no puedo admitir que sea achacable a "lo mal que se habla hoy en día", ya que se acompaña de toda la parafernalia de expresiones y conceptos que subrayan todos los matices del término "opción": se defiende la "libertad de elegir", se defiende que "cualquiera puede optar", etc...

Para su información, hay bastante literatura escrita sobre la "resignificación" y otras manipulaciones del lenguaje como herramientas de ingeniería social. Se basan en crear confusión entre distintas acepciones de una misma palabra o en forzar el cambio de significado de una palabra para así cambiar la interpretación de los textos (sobre todo legales) donde se ha usado esa palabra. Pretende que al cambiar el significado del lenguaje, se podrá imponer un cambio en la forma en que la sociedad percibe la realidad descrita por ese lenguaje.

Caso ejemplar es el de la palabra "género" para designar "sexo" (hace unos 20 años) y "rol social" (actualmente). Primero se impuso el uso de la palabra "género" para decir "sexo" en numerosa literatura supuestamente científica (algo tenía de científica, pero tenía más de ideológica), terminando por imponerse en la redacción de algunas leyes. En tiempos más recientes, mediante la resignificación, han impuesto el cambio de significado para hacer que "género" ya no sea sinónimo de "sexo" (que sería el biológico) sino que ahora debe significar "rol social" (con lo que se desvincula del sexo de la persona). Con ese cambio, las leyes que se redactaron han cambiado de significado y, de hecho, se aplican con el nuevo significado.

¿Me dice que busco cosquillas? Más bien será que me pica que me intenten dar gato por liebre y por eso me rasco.

Un saludo.

Ausonio dijo el día 24 de Septiembre de 2009 a las 21:53:

Partes de un ensalzamiento de la NATURALEZA que no comparto: si todas las cosas debieran discurrir acordes con la naturaleza, no deberíamos ni vacunarnos, ni ir vestidos, ni comer con cubiertos. Los seres humanos no somos 100% naturales como los animales. En unas cosas seguimos a la naturaleza y en otras no.
Además, ¿quién quita que la propia naturaleza se sirva de la homosexualidad ante un exceso de población, para así regular el número de nacimientos?
Y aún admitiendo que sí fuesen enfermos (que no lo admito), me niego a que por eso dejen de tener mis mismos derechos, matrimonio incluido, y veo bien que la ley haga las adaptaciones que sean necesarias (igual que debe haber accesos para minusválidos).
Criticas el victimismo homosexual, pero creo que algunos se lo ponéis a huevo con discursos tan excluyentes, y luego toca escuchar al petardo de Zerolo.

Tema del matrimonio: soy profesor de latín y griego, y precisamente por eso no me sirve el argumento lingüístico. Te pongo un ejemplo: en tiempos de Santa Teresa "retrete" significaba simplemente "lugar apartado", y hay cartas de la santa que arrancan con un "te escribo desde mi retrete". Es decir, las lenguas evolucionan tanto en su forma como en su significado. Me es indiferente, pues, que "matrimonio" venga de "mater".
Dices que los homosexuales tienen el mismo derecho a casarse (heterosexualmente, claro). Bueno, pues con eso estás abogando por los matrimonios de mentira, porque un matrimonio heterosexual forzado no es más que una farsa. ¿No se supone que tenéis tan en alto a la institución matrimonial?
Finalmente, yo estoy cristianamente casado, y no me siento amenazado ni en ninguna situación de indefensión. Es más, me hace feliz que otros puedan disfrutar de lo mismo que yo.

Tema religioso: adaptar la religión a lo que conviene se hace constantemente (¿me tengo que creer que la mayoría de jovencitos que se manifestaban en contra del matrimonio homosexual no usaban preservativos, por ejemplo? JA).
La cita de la Biblia no pecaba de incompleta para lo que quería decir: que si los homosexuales practicantes deben quedar excluidos de la Iglesia por pecadores, entonces todo hijo de vecino debería quedar excluido, porque todo el mundo peca y se arrepiente de lo que le parece.
Sales en defensa de la Biblia diciendo que refleja otra época… ¡pues ahí está, hombre, ahí está! Por eso la estigmatización religiosa de la homosexualidad resulta tan escasa de fundamento (y terminará considerándose una extravagancia bíblica más, al lado de cosas como que es pecado llevar ropa de distintos tejidos).

Algunas aclaraciones para terminar: sobre el amigo de Federico hablé en pasado porque esa persona falleció, no porque esa amistad terminase.
Y te aseguro que hay homosexuales que no tienen personalidad femenina, que he conocido a algún "oso" bastante más machote que yo.
El tema de la "opcionalidad" lo achaco más a lo mal que se habla hoy en día que a una incoherencia. Claro que no es una opción… pero es que, oye, tú también les quieres buscar las cosquillas por todo…