L D (EFE)
Los investigadores barajan la hipótesis de que un alemán, cuyo cadáver fue encontrado en la madrugada del miércoles en una casa de Ibiza, en medio de un gran charco de sangre, fuera un ladrón que se desangró tras clavarse los cristales de un ventanal que él mismo habría roto para entrar a robar en la vivienda. Según fuentes cercanas a la investigación, el hombre, de 37 años, cuya identidad responde a las iniciales de G.S., fue hallado desangrado y echando espuma por la boca en una casa situada en la urbanización de Can Luis de Sa Roca, en el núcleo urbano de Jesús, en la localidad ibicenca de Santa Eulalia.
Al parecer, ni los dueños de la casa ni los vecinos conocían al muerto, circunstancia que, unida al hecho de no haber hallado en el lugar arma blanca alguna y de estar roto uno de los ventanales de la vivienda, hace pensar en la hipótesis del allanamiento de morada. Las mismas fuentes han subrayado que se está a la espera de los resultados de la autopsia para confirmar las causas de la muerte, por lo que, de momento, no se descarta ninguna otra hipótesis.
El supuesto ladrón fue encontrado sobre las tres de la madrugada del miércoles, después de que los vecinos avisaran a la Policía Local de Santa Eulalia porque estaban oyendo gritos en una vivienda. Una vez en el lugar, los agentes localizaron el cuerpo del alemán rodeado de sangre, por lo que se alertó de inmediato al 061, cuyos servicios médicos no pudieron hacer nada para salvar su vida.
Al parecer, ni los dueños de la casa ni los vecinos conocían al muerto, circunstancia que, unida al hecho de no haber hallado en el lugar arma blanca alguna y de estar roto uno de los ventanales de la vivienda, hace pensar en la hipótesis del allanamiento de morada. Las mismas fuentes han subrayado que se está a la espera de los resultados de la autopsia para confirmar las causas de la muerte, por lo que, de momento, no se descarta ninguna otra hipótesis.
El supuesto ladrón fue encontrado sobre las tres de la madrugada del miércoles, después de que los vecinos avisaran a la Policía Local de Santa Eulalia porque estaban oyendo gritos en una vivienda. Una vez en el lugar, los agentes localizaron el cuerpo del alemán rodeado de sangre, por lo que se alertó de inmediato al 061, cuyos servicios médicos no pudieron hacer nada para salvar su vida.
