L D (EFE)
Los hechos protagonizados por Rabadán se remontan al 1 de abril de 2000 cuando fueron encontrados en un domicilio del barrio murciano de Santiago El Mayor los cadáveres de Rafael Rabadán, su esposa Mercedes y su hija María, de 9 años y con síndrome de Down. Tres días después, la Policía detuvo en la estación de Renfe de Alicante al hijo del matrimonio -cuando se disponía a viajar a Barcelona- como presunto autor de esas muertes.
El 13 de enero de 2001, Rabadán, quien permanecía por entonces en el centro educativo "La Zarza", fue puesto en libertad en aplicación de la Ley del Menor y en cumplimiento de la orden dada por la Fiscalía de Menores al haber superado los seis meses de prisión preventiva, aunque días después, el 23, reingresó en el citado centro por consejo de sus abogados.
La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Murcia pidió el siete de marzo de ese mismo año que Rabadán fuera ingresado como medida cautelar en un centro terapéutico hasta que se celebrara el juicio contra él. Esta medida fue solicita después de que un informe de los psicológicos de "La Zarza" afirmara que la personalidad de Rabadán es la típica de los sádicos y que tenía que ser sometido a tratamiento psiquiátrico.
Apenas un mes después, la Audiencia Provincial de Murcia ordenó su ingreso en un centro psiquiátrico para que fuera sometido a los exámenes pertinentes que determinaran su situación mental, lo que se hizo efectivo el cinco de abril. Ese día, el menor, para quien la fiscalía solicitaba ya penas de ocho años de internamiento en un centro terapéutico por tres delitos de asesinato, ingresó en el hospital psiquiátrico "Román Alberca".
Finalmente, Rabadán fue condenado el 1 de junio de 2001 a la medida reeducativa de 12 años de internamiento en un centro terapéutico por los tres asesinatos, con la limitación legal de 8 años, a los que seguirán otros 2 de libertad vigilada. Desde entonces, el joven ha permanecido internado en el centro de menores de "Las Moreras", en la pedanía murciana de Sangonera la Verde.
El 13 de enero de 2001, Rabadán, quien permanecía por entonces en el centro educativo "La Zarza", fue puesto en libertad en aplicación de la Ley del Menor y en cumplimiento de la orden dada por la Fiscalía de Menores al haber superado los seis meses de prisión preventiva, aunque días después, el 23, reingresó en el citado centro por consejo de sus abogados.
La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Murcia pidió el siete de marzo de ese mismo año que Rabadán fuera ingresado como medida cautelar en un centro terapéutico hasta que se celebrara el juicio contra él. Esta medida fue solicita después de que un informe de los psicológicos de "La Zarza" afirmara que la personalidad de Rabadán es la típica de los sádicos y que tenía que ser sometido a tratamiento psiquiátrico.
Apenas un mes después, la Audiencia Provincial de Murcia ordenó su ingreso en un centro psiquiátrico para que fuera sometido a los exámenes pertinentes que determinaran su situación mental, lo que se hizo efectivo el cinco de abril. Ese día, el menor, para quien la fiscalía solicitaba ya penas de ocho años de internamiento en un centro terapéutico por tres delitos de asesinato, ingresó en el hospital psiquiátrico "Román Alberca".
Finalmente, Rabadán fue condenado el 1 de junio de 2001 a la medida reeducativa de 12 años de internamiento en un centro terapéutico por los tres asesinatos, con la limitación legal de 8 años, a los que seguirán otros 2 de libertad vigilada. Desde entonces, el joven ha permanecido internado en el centro de menores de "Las Moreras", en la pedanía murciana de Sangonera la Verde.
