Lo más grave es el abandono de lo que durante 50 años ha sido el programa de la UE: la libre circulación, la creación de un mercado interior, y la cooperación creciente entre naciones a través de la aplicación de una comunidad de derecho
quasimod dijo el día 6 de Diciembre de 2009 a las 15:33:06:
Ya hace tiempo que vengo sosteniendo que la Unión europea tiene y clara, firme y decidia vocación de suicidio.
Por ahí estarán mis comentarios en los distintos espacios de esta casa.
Ustedes vienen, hoy, a darme la razón. Gracias.
Erbilyos dijo el día 6 de Diciembre de 2009 a las 05:38:20:
Vendeano: Chapeau!
Suscribo tu comentario punto por punto.
Vendeano dijo el día 5 de Diciembre de 2009 a las 15:01:08:
Caido el muro, dejamos de tener claro, particularmente en Europa, que es lo que nos estábamos jugando.
El espíritu griego falleció por el estatismo de los reinos helenísticos; Roma se axfisió bajo el estatismo del tardoimperio, China se estancó también de estatismo y burocracia, y el Islam de la misma enfermedad del poder incontrastado, pues unió al poder político el religioso y moral.
Lo que levantó a Europa, la inexistencia de un monopolio de poder, dividido como estaba en Iglesia, Imperio, estados nacientes, nobleza y ciudades, la libre competencia de esos poderes que dejó un hueco a la libertad individual, esa ausencia de poder incontrastado, está casi muerta, y la libertad con ella.
¿Sobrevivirá también America? Parece que todas esas civilizaciones han seguido el mismo ciclo de
1º éxito debido a la división y multiplicidad de poderes bajo unas reglas de juego comunes, exito que provoca la inflación de esas características buenas pero también de las malas
2º la nueva vida fácil lleva a la arrogancia y la indisciplina. Se pierden las buenas practicas y se idealiza el poder, el constructivismo y las buenas intenciones. Medran los parásitos y las malas artes para chupar de ese monstruo filantrópico llamado estado que sirve sólo ya a sus intereses depredadores
3º el invento es ya insostenible. Un sidoso coge todas las infecciones, y al enfermo moral le salen todos los granos y le afecta cualquier catarro, bárbaro, islamista o pirata somalí.
América tiene muchas mejores cualidades que Europa, pero la enfermedad está ahí y avanza, apoyándose curiosamente en su exito. El problema no es que caiga o no otro imperio, sino si en este mundo repleto y viejo cabrá un nuevo refugio para la libertad. Demasiado poder acumulado.