Lo mejor de todo, es que estos grupo de medios de comunicacion que vociferaron golpe de estado en la elecciones despues del 11 M, que mandaron a una chusma de drogatas y cogados (el futuro progresista..........) a linchas al PP, es que con esas informaciones canallesca, su creditibilidad incluso para sus seguidores se ha ido a lo que son una mierda.
Linces, sois unos payasos que solo podíais ser contratados por un Gobierno de patanes e ineptos. Copn que contáis una a una a a las personas. Pues chicos, volved a la escuela a que os enseñen a pasar del 28 al 29 y de ahí hasta los 2.000.000 sin perder las que os lleváis. UNA VEZ MÁS LAMENTABLE, GOEBBELIANO, RUBALCABIANO (quién contrato los malos servicios de esta compañía y para qué??).
La manifestación un exitazo, por gente, por convocatoria, por discurso, por seguimiento mediático, por comportamiento y por darle en todo el bebe a la Aído, que no ha oído ni oirá.
Estos servicios del régimen gubernamental, ya se delataron en la masacre del 11M, matanza utilizada para subir al poder, arropada por la mentira del sistema.
Ahora otra matanza, esta vez de los no nacidos aún, para mas inri con la ley en la mano y, con los votos de las piaras ya adoctrinadas. Permanecer en la omnipotencia, objetivo principal del desgobierno y todas las "asociaciones" periféricas del sistema que mas MISERIA le ha proporcionado a esta ya destruida Expaña.
Comparativamente, la mentira sobre las cifras de la asistencia a la manifestación, no tiene comparación si no es por los objetivos que persigue el cruel sistema.
Francisco Velasco escribe: ABORTO COMO DELITO.
Nacer no es sino comenzar a morir, decía Groucho Marx. Algunos mueren antes de nacer. La ley no otorga a todos los "nascituri" el derecho a comenzar a morir. Por el contrario, permite su muerte antes de nacer.
Salvo que el planeta que habitamos sea plano. Excepción hecha de la malevolencia de algunos. Despreciada la parte de subjetivismo que aureola nuestro carácter. Admitida la pasión que merma nuestra inteligencia. Previo lo anterior, nadie podrá negar que el aborto es la eliminación física de un ser vivo. No hay más vueltas de hoja ni más que rascar. Si la eliminación del feto se produce en el seno de una mujer, entonces hablamos de la muerte de un ser humano vivo. Muerte desde que este ser humano vivo es concebido. Muerte, en fin.
Cabe decir que nos encontramos ante un caso de interrupción voluntaria del embarazo en vez de subrayar que se ha procedido a matar un feto humano de un tiempo determinado. El lenguaje es rico en expresiones y la lítote, atenuación o eufemismo es una figura que los literatos emplean con cierta frecuencia. Cuánto más los políticos. El problema de estos últimos es su falta de pudor para asumir la dimensión de sus palabras y la ausencia de gallardía para dar un paso al frente en cuanto a la responsabilidad de sus actos. Porque el feto, en cualquier caso, es un ser vivo humano. Humano.
Si Bibiana Aído defiende a ultranza -con la ultranza de una fanática o con el fanatismo de una persona de ideología ultra- los derechos de las mujeres a abortar, es libre de hacerlo porque sus decisiones forman parte de su sueldo. Nada que objetar a la señora ministra en ese sentido. Lo que sí es reprochable, tanto a doña Bibiana como a todos los ministros de este Gobierno de escenografía trasnochada, es que oculten la realidad y engañen a los ciudadanos.
La ley cuya reforma se pretende a toda costa es una ley de defensa del aborto, de muerte de seres humanos indefensos. No quiera la ministra erigirse en abanderada de las mujeres porque éstas no precisan de esa ley para defender sus derechos. La muerte de unos inocentes no se justifica ni se excusa de esa manera tan burda y tan impúdica. El miedo es la coartada del lobo, doña Bibiana. Pregúntese quién es el lobo y quiénes tienen miedo, señora Aído.
Este articulista sostiene la idea de que entre el derecho de la mujer y el del nasciturus, debe prevalecer el primero. Esta prevalencia se fundamenta en unos requisitos que la ley delimita. Es legal el aborto. Así lo recoge el Código Penal. Es legal dentro de unos plazos. Es legal porque la norma que redacta el legislador viene legitimada por el pueblo que ha elegido democráticamente a sus representantes. No hay, pues, delito cuando la ley así lo especifica. No hay delito, por más que haya muerte. La muerte es legal. El aborto es legal. No se puede condenar a una mujer a pena alguna por llevar a cabo un acto de esta naturaleza. Ni se puede ni se debe. De la misma manera que no es lícita la calumnia, a no ser que impere la exceptio veritatis.
La multitudinaria manifestación anti-aborto que el pasado sábado recorrió el centro de Madrid, constituye una muestra de libertad y de respeto. Una muestra cívica, delicadamente pacífica, que no precisó de soportes religiosos o políticos. Un ejemplo de discrepancia intelectual y moral. Una alternativa tan respetable como la de quienes defienden la reforma de la ley. Es una señal de respeto. De respeto, que no de tolerancia. Ésta confronta al poderoso tolerante con el humilde tolerado. El respeto es la cumbre de la igualdad y la igualdad es el derecho fundamental que adjetiva a las libertades. Y es que, en definitiva, ser libre conlleva decidir sobre el propio destino.
Concluyo parafraseando a Bertrand Russel en su obra "Sociedad humana: ética y política". Este autor británico, decidido defensor de los derechos de las mujeres, refería que "cuando un hombre pertenece a una comunidad más grande, también es más grande el alcance de sus obligaciones y prohibiciones; siempre hay un código al que se ha de ajustar bajo pena de deshonra pública".
Antes la "eFe" de Franco (para otros la "eFe" de Falange) y la TVE de Juan Luis Cebrián contaban un millón de manifestantes donde hiciese falta. Hoy en Madrid no caben ni cuatro amigos si no lo manda Zapatero.
Las imágenes de los canales de televisión dejan a estos contables en su lugar. Por lo menos había tantas personas como abortos se han realizado en esta democracia de chicha y nabo. Un holocausto que merecería otro Nuremberg.
Es lo que cabía esperar. El ps (como ha hecho alguien más antes que yo, le quito el "obrero" y, por supuesto, el "español", porque no le queda nada de ninguna de las dos cosas), lleva tanto tiempo instalado en la manipulación y la mentira que ya le da igual el volumen de la misma. Lo malo, para él, es que, a fuerza de querer minimizar la avalancha de gente que se echó a la calle para denunciar su política asesina, ha llegado a tales extremos que, en lugar del efecto deseado, está consiguiendo el contrario. Este afán manipulador se está volviendo tan radical y desesperado que resulta ridículo y más mueve a risa que a otra cosa. Y lo peor (para ellos, claro) es que son tan lerdos que ni siquiera son capaces de darse cuenta.
Bono= h i p o c r i t a
Aparte de cancelar las pensiones de privilegio de todo estos ministr@s zapateriles que juegan a ser la RDA en sus ultimos meses aunque ni siquiera tiene altura para ser personal de limpieza de letrinas (con el mayor respeto a esta gente de la limpieza), un futuro gobierno de coj--nes firmes y bien puestos deberia cerrar de inmediato la Agencia EFE como una de sus primeras medidas.
No me gusta el titular. Demasiado sesgado.
Lo que habría que plantear es la necesidad de que siga existiendo una aberración intelectual tal como la Agencia EFE.
La cuestión del número se comenta por sí sola. Unos dicen que 50k otros que 265k otros que 1250k. Es igual. La manipulación, el sesgo de los serviles es tan obvio, tan flagrante, tan enorme que no aguanta ni la primera bofetada. Si no hubiera sido la mayor y más importante manifestación -quizá el último latido de lo poco que queda de sociedad civil, pues me parece que el Gobierno va a proceder a desenchufar al moribundo- no habrían reaccionado con tanta soberbia y con tanta desorganización. Están que echan humo. Se pensaban que España estaba ya a punto de caramelo, y todavía les quedan cuatro locos por someter.
Yendo al fondo de la cuestión. ¿Para qué sirve la agencia EFE? ¿Para qué sirve un medio de comunicación financiado con dinero público (TV, radio, prensa...)? Para nada bueno.
¿Qué sentido tiene que algunas asociaciones de profesionales dependan económicamente del tesoro público? ¿Por qué los partidos políticos disfrutan dando subvenciones e iniciando proyectos estúpidos -o no tan estúpidos, pero estúpidamente planteados? El poder. El poder de tener al personal cogido por las pelotas. Y el personal, tan inconsciente y tan avaro, encantados de abrazarse al dinero público, sin darse cuenta de que a la larga van a perder mucho más dinero que el que ahora ingresan. Y no sólo dinero: libertad, amor propio, independencia, sentido común, coherencia, capacidad de juicio, fundamentos para quejarse, etcétera.
El Gobierno no tiene la culpa de haber metido la pata tan inocultablemente. Estos ya nacieron así de memos, los pobres. Los que sí tenemos culpa somos los que todavía nos sorprendemos y nos indignamos ante tales afrentas.
Y ahora que venga el bueno de José María Marco a explicarnos por qué nunca hay que hablar mal de tu propio país. La realidad política es un duro rival para el género literario de la opinión.
Salud y muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucha paciencia. Y un revital. Y una infusión de melisa o un buen chocolate caliente.
Qué país.
¿Que sucede con esRADio de Federico? No dice nada ¡Que pena!