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El colgado

En vez de enfrentarse con el jabalí de Erimanto, la cierva de Cerínia o el can Cerbero, Pedro Sánchez ha llamado a Sálvame, El Hormiguero, Salvados...

Rosa Belmonte
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Pedro Sánchez y Jesús Calleja | Cuatro

Dice el secretario general del PSOE que en la vida no hay que ponerse límites, que ningún reto es imposible. Hablar por hablar. Es decir, políticos (o reyes) en acción. Pero debe de creerse Hércules y tener en su equipo algún Euristeo (rey de Micenas) que le haya mandado hacer doce trabajos. O los que sean. En lugar de enfrentarse al león de Nemea, la hidra de Lerna, el jabalí de Erimanto, la cierva de Cerínia o el can Cerbero, él ha llamado a Sálvame. Y luego, que si juega al baloncesto en El hormiguero, que si se va a Salvados a hablar con unos hermanos llamados Xaloc y Brisa (es que los padres eran hippies), que si se cuelga de un molino eólico con Jesús Calleja (este muchacho de pelo dorado es como Ellen DeGeneres pero con arneses). De besar niños en las campañas electorales se ha pasado a hacer lo que Jorge Javier, Pablo Motos, Jordi Évole o Calleja te propongan. Hay quien le reprocha que, en lugar de triscar, no vaya a comedores sociales. ¿Alguien duda de que va a ir? Y si tiene que limpiar una olla, como Alicia Florrick, lo hará.

Mientras Pedro Sánchez se pone mallas y trepa por el peñón de Ifach (ver trepar a un político es como ver House of cards), Rajoy hace tranquilamente senderismo por Ribadumia con el marido de Ana Pastor (no con Antonio García Ferreras, con el marido de la otra). Pedro Sánchez parece salido de un tumblr. Pedro Sánchez haciendo cosas. Está superando a Esperanza Aguirre. La política de comunicación del político socialista consiste en salir en todos sitios. Aparecerse como un dibujo animado. Como la señora Danvers a Joan Fontaine en Rebeca. Lo que diga da igual, sobre todo porque ya hemos visto/oído que no parece capaz de decir algo que lo haga parecer más inteligente que Zapatero. Y eso tiene mérito. "Correr me ayuda a clarificar las ideas". Eso está a la altura del "Adoro la música" de Ágata Lys en Los santos inocentes. O esta: "Ni yo soy casta ni ellos son tan castos" (sobre Podemos), que me recuerda a una vez que en un concierto de Raphael el cantante dijo que era bueno y una señora gritó desde el patio de butacas: "Eres bueno y estás bueno".

Estando en Calpe, a media hora del Sha, Pedro Sánchez podía haberse hecho también una hidroterapia de colon, que es lo de la palangana de Cela pero pagando una pasta. Y así ya le quedarían menos cosas que enseñarnos. Una procura siempre votar por el mejor, pero es que nunca es candidato. O está colgado.

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