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Rosa Belmonte

Morir con la música de Innisfree

Aunque a España no llegaría hasta noviembre del 54, El hombre tranquilo tuvo premieres el 6 de junio de 1952 en Dublín y en Londres.

Aunque a España no llegaría hasta noviembre del 54, El hombre tranquilo tuvo premieres el 6 de junio de 1952 en Dublín y en Londres.
'El hombre tranquilo' | Youtube

Me cuesta trabajo elegir mi pareja favorita. En el cine. Es el tipo de problemas que me gusta tener. La duda está entre Ingrid Berman y Cary Grant o John Wayne y Maureen O’Hara. Los dos primeros me gustan tanto en Encadenados como en Indiscreta, más maduros, aunque la película de Donen no sea tan buena como la de Hitchcock. El hombre tranquilo es la segunda película que juntó a Wayne y O’Hara después de Río Grande, también de Ford (se podría decir que fue la condición para poder hacer El hombre tranquilo, basada en una historia de Maurice Walsh, y que se consideraba una tonta historia irlandesa).

Maureen O’Hara era una chica Ford, aunque hubiera trabajado con Hitchcock o Renoir. Es Ford la que se la lleva a Hollywood en el Queen Mary huyendo de un matrimonio que luego se anulará. Y le presenta a Wayne, que sería su pareja más repetida junto a Charles Laughton. Aunque a España no llegaría hasta noviembre del 54, El hombre tranquilo tuvo premieres el 6 de junio de 1952 en Dublín y en Londres (en Nueva York, el 21 de agosto y en EE UU en general, el 14 de septiembre). O sea, que la excusa para escribir de El hombre tranquilo, que no se necesita, son sus 70 lozanísimos años. Mi sitio inexistente favorito no tengo duda de que es Innisfree (y vale que hay una isla desierta con ese nombre en Irlanda).

Maureen O’Hara con sus ovejas como primera aparición en la película no tiene nada que envidiar a Lauren Bacall pidiendo fuego en Tener y no tener. Todos habríamos querido dar agua bendita a Mary Kate en la iglesia, aunque esa forma de ligar ya no exista. Y querría fumar para que Mary Kate me encendiera el cigarro.

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John Wayne tenía 44 años, Maureen O’Hara, 31 y Victor McLaghen casi 65 años y mala salud. Por eso la escena de la pelea se hizo de manera muy cuidadosa. Por supuesto, también hay una voluntad de estilo cinematográfica en la estilización, en lo que es una coreografía.

La película estaba llena de familias. Había dos hermanos de Maureen, Charles B. Fitzsimons (Hugh Forbes) y James O’Hara (el padre Paul). Luego estaban Barry Fitzgerald (Michaleen Flynn) y Arthur Shields (el vicario protestante), que también eran hermanos y habían aparecido en la fordiana Hombres intrépidos. De hecho, habían participado juntos en siete películas. Pero es que, además, la hija de Ford era la asistente del montador Jack Murray y su marido hacía un papel pequeño. Andrew, hijo de Victor McLaghen, era ayudante de director. Patrick, hijo de Ford, fue uno de los directores de la segunda edición. También lo fue John Wayne (el actor dirigió la carrera de caballos y sus cuatro hijos, a los que se habían llevado a Irlanda, aparecen en el carro junto a Maureen O’Hara).

Maureen O’Hara salió con un hueso de la mano roto. Pero no fue por la escena en la que John Wayne la arrastra, aunque se desolló un poco. Ford creía que fue espontánea, pero los dos actores habían estado ensayándola. Era ella todo el rato, sin doble. Igual que era ella la que cantaba. Fue cuando Sean Thornton besa por primera vez a Mary Kate y ella le da un sopapo. Él le coge la mano y ahí se produce el daño.

En cuanto a las partes censuradas hay por lo menos dos. Una en el brindis de la boda, donde se quita lo de "national freedom" (en Irlanda) y otra en el legendario "¡Impetuoso! ¡Homérico!" de Barry Fitzgerald tras ver la cama rota. Después decía "The power of the man", pero eso lo cortaron por sus connotaciones sexuales.

Hay una cosa que no sé y es lo que Maureen O’Hara susurra a John Wayne al final de los créditos. Parece que sólo lo sabían ella, Ford y Wayne. Ella insistió en que nunca se revelara. Le había dicho a Ford que no podía soltarle semejante cosa a Wayne, pero eso era justo lo que quería Ford, la reacción de sorpresa de Wayne.

Bing Crosby lamentaba no haber hecho el papel de Sean Thorton. Señor, menos mal que eso no pasó. "Soy como muchas de las mujeres que he interpretado en la pantalla", dijo O’Hara. Y una se imagina que es la Angharad de Qué verde era mi valle, la Lady Margaret de El cisne negro, la Louise de Esta tierra es mía o la Maggie de Tú a Boston y yo a California. Pero, sobre todo, la Mary Kate de El hombre tranquilo.

Era la película favorita de Maureen O’Hara, también de Ford y una de las tres de Wayne (junto a La legión invencible y Centauros del desierto). También era la preferida de George A. Romero, el tío de los zombies. Dicen que murió escuchando su música, la de Victor Young. Ojalá morir así.

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