
Pablo Urdangarín está de celebración tras lograr la victoria para su equipo el Barça Athletic el pasado fin de semana en el partido que disputaron contra el UBU San Pablo de Burgos. Pese a partir como suplente, el hijo de la infanta Cristina consiguió seis goles fueron determinantes en el resultado del partido de balonmano.

Tal y como detalla el digital Vanitatis, la infanta no pudo asistir al partido de su hijo al encontrarse en una boda en Toledo, la del amigo de la familia real José María Treviño con Paula Fernández Martínez. Quien no se perdió la victoria del equipo de Pablo Urdangarín fue su novia, Johanna Zott, que no apartó la vista de su pareja durante todo el partido. En varios momentos del encuentro, la pareja derrochó complicidad intercambiándose miradas y sonrisas.
Una relación consolidada
La relación de Pablo y Johanna comenzó a primeros de marzo, cuando salieron a la luz unas imágenes de la pareja besándose en las calles de Barcelona. Pasadas unas semanas, la relación parece totalmente consolidada y no esconden su amor. Aunque ya se les había visto pasear por la capital catalana de la mano e intercambiándose gestos de cariño en público, fue en última edición del torneo de tenis Conde de Godó donde se evidenció que lo suyo va muy en serio.

Aunque Pablo se mostró molesto durante los primeros días después de salir a la luz su relación por miedo a que la repercusión mediático pudiese dañar su noviazgo, finalmente nada ha podido empañar su felicidad.
Al igual que el sobrino de Felipe VI, Johanna Zott es amante de deporte, aunque en su caso es jugadora de voleibol. Ambos estudiaron en el Liceo Francés de Barcelona. Pablo ya conoce a los padres de su novia y parece que la relación es muy cordial dado el tiempo que pasa en la casa familiar junto a ellos disfrutando del chalé con jardín y piscina que tienen en las afueras de Barcelona.
