Menú
Katy Mikhailova

'Pinchi Pinchi', es cosa de hombres

Después de entrevistar a 5.000 hombres españoles, podemos confirmar que el universo "pinchi pinchi" también es cosa de hombres.

Después de entrevistar a 5.000 hombres españoles, podemos confirmar que el universo "pinchi pinchi"  también es cosa de hombres.
Bótox en hombres | Cordon Press

Que ellos también recurran al botox y al hialurónico sigue siendo un tema de tabú, aunque cada vez menos. En esto de la belleza y la medicina estética, las mujeres llevamos décadas normalizando nuestros tratamientos. Orgullosas estamos. La mayoría. Para muchos hombres, no. Y es motivo de silencio y discreción.

Y es que el pasado jueves nos han reunido, a un selecto grupo de periodistas y prescriptores, para presentarnos en primicia en una rueda de prensa el estudio que ha llevado a cabo Nielsen con TEOXANE, la marca líder en innovación en ácido hialurónico.

Después de entrevistar a 5.000 hombres españoles, podemos confirmar que el universo "pinchi pinchi" (término acuñado por la doctora Carla Barber, haciendo alusión a los pinchazos de la medicina estética) también es cosa de hombres.

Y es que 1 de cada 4 hombres se han llegado a realizar un tratamiento de medicina estética, los menores de 41 años son los que más recurren y las Islas Canarias acumula el mayor número de hombres que optan por los pinchazos para curar o prevenir el envejecimiento, entre otras. Sin embargo, entre las 5 comunidades con más habitantes, la ruta del bacalao se lleva el pescado: la Comunidad Valenciana tiene la mayor incidencia.

3 de cada 4 hombres españoles consideran que es "normal" que un hombre recurra a la medicina estética, y sólo un 6% lo considera "raro" o "tabú". Y, por último y más esperanzador, 6 de cada 10 hombres españoles estarían interesados en hacerse un tratamiento en un futuro.

"No me parece muy masculino" o "es cosa de mujeres" son algunas de las respuestas más frecuentes que se han encontrado en esta encuesta. Asociar la medicina estética a la homosexualidad, algo absurdo y ridículo, son algunas de las frases que recoge este estudio. Lo que denota que el machismo, la homofobia y el miedo a parecer "artificial" copa un 30% de los encuestados.

Y, queridos lectores, el efecto "anti natural" no es más que una visión de la estética desviada del médico sumada a la mala ejecución. Si pensamos que todos acabaremos con la cara de Carmen de Mairena, versión 2.0 y masculina, es un error. La medicina estética cumple una doble función: una, curar y arreglar el paso del tiempo; dos, prevenir que ese paso de tiempo nos transforme en demasía.

Como en todas las esferas de la vida, en el término medio está, más que la virtud, la belleza. Y la belleza es buscarle la armonía al rostro. Buscar o más bien implementar y evitar que esa armonía se desajuste. Con el paso de los años, nuestro cuerpo va perdiendo ácido hialurónico, y nuestros labios van a disminución, las arrugas afloran con más fuerza, el surco nasogeniano se marca todavía más… qué hay de malo querer verse jóvenes. Qué hay de negativo en querer prolongar la juventud visual. Porqué temer a querer ser guapos.

De ese porcentaje que no desea reconocer que se ha sometido a algún tratamiento, el miedo a la crítica social y la vergüenza son algunos de los sentimientos que empujan el silencio. Y es que son 4 de cada 10 hombres que han recurrido a la magia del ácido hialurónico los que no se atreven a sincerarse.

Estamos, en cualquier caso, ante una evidente y creciente tendencia entre los hombres españoles hacia el mundo de la medicina estética y el ácido hialurónico, aunque aún convivimos con desafíos sociales que requieren atención. Estamos ante una era en la que el pinchi pinchi y el cuidado también es cosa de hombres. Y el grado de hialurónico inyectado no es vinculante con la "desmasculinización". Ellos también se pueden permitir el lujo de no ver belleza en la arruga.

En Chic

    0
    comentarios