
Hiba Abouk se ha visto envuelta en la polémica ruptura sentimental entre María José Suárez y Álvaro Muñoz Escassi desde que salió a la luz que disfrutó junto al jinete de la comunión de la nieta de José Luis el Turronero. Escassi nunca llegó a confirmar si entre ellos hubo algo más de una amistad. Tampoco la modelo, que sí reconocía haber hablado con la actriz para advertirle de cómo es el jinete y de lo mal que lo puede llegar a pasar si empieza a compartir su vida con él.
Sobre este culebrón también se han pronunciado Mario Vaquerizo y Alaska, que además es colaboradora de la crónica rosa de Es la mañana de Federico. La pareja atendió a la prensa en el estreno de Padre no hay más que uno 4, de Santiago Segura, y Mario, tan simpático como siempre, dio una respuesta de lo más divertida.
"Mira, bastantes cosas tengo yo con el calor. Se me riza el pelo, hace muchísimo calor, la capa de ozono esa, con tanta laca que me pongo. ¿Tú te crees que yo puedo pensar en los demás? Cada uno que esté bien, que se lo pasen bien, que si tienen diferencias que se arreglen. No va a ser ni la primera ni la última pareja que se separa. Normalización y ya está", dijo el artista.
Por si fuera poco, Mario confesó que no descarta hacerse el tratamiento genital de Cristiano Ronaldo: "Oye, a lo mejor me viene bien y me pongo yo adicto también al botox genital, o sea, que es fenomenal". De hecho, tanto él como Alaska están abiertos a conocer más acerca esta nueva práctica: "Que nos lo explique, a ver si nos interesa", y añadieron: "A todos nos viene bien. Todo lo que sea para sentirte bien, bienvenido sea. Se llama avance y otros creemos en él".
Esta semana salió a la luz que el delantero portugués se habría sometido a un engrosamiento de pene con el fin de aumentar su tamaño hasta 2,5 cm. El programa Espejo Público se hizo eco de este nuevo tratamiento que, según el doctor Miguel de la Peña, está prohibido en España. "Lo que hacen es poner el bótox en la bolsa escrotal de forma que el escroto parece más recogido y el pene más grande. Pero hay que tener cuidado porque si pones mucha dosis, todos los músculos lisos del escroto se relajan y parece el de un abuelo", apuntó el director de la Clínica Diego de León.
El uso de la toxina botulínica está muy regulado en nuestro país y solo se puede utilizar en tratamientos de estética para la frente, el entrecejo y las patas de gallo. Según el doctor, pinchar en una zona tan sensible como la bolsa escrotal podría llevar a un error y afectar a los testículos. Su coste es de alrededor de 600 euros y su duración de cuatro meses.