
Julián Contreras ha decidido no hacer ningún tipo de declaración para aclarar si hay algún tipo de acercamiento con sus hermanos, y así me lo ha comentado, a través de una llamada de telefónica. No hay que decir que las formas siempre son impecables, pero su decisión fue firme. "Solo se me recuerda en fechas claves, después soy invisible, el resto del año no existo, y he optado por echar el cierre".
Al preguntarle por la salud de su padre, me comentó que se encontraba mejor. Hay que recordar que el que fuera marido de Carmen Ordóñez, tuvo que someterse a una intervención quirúrgica el pasado 23 de Junio en Córdoba, ciudad donde ahora residen el padre y el hijo, a consecuencia de padecer un glaucoma muy severo en ambos ojos.
Junior así es como le llaman, al menos cuando era un pequeño, está totalmente volcado en cuidar de su padre. Ambos tienen una magnífica relación y Julián lleva años haciéndose cargo de su progenitor desde que le diagnosticaron una enfermedad degenerativa.
El 23 de julio se cumple el aniversario del fallecimiento de su madre Carmen Ordóñez, uno de los principales personajes del papel couché. Con una belleza incomparable, y una simpatía arrolladora, siempre con sentido del humor. Su recuerdo siempre permanecerá vivo.