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El adiós de una gloria del Hollywood dorado: Gena Rowlands

La actriz Gena Rowlands ha fallecido, y con su muerte, perdemos un poco más del glamour del Hollywood dorado

La actriz Gena Rowlands ha fallecido, y con su muerte, perdemos un poco más del glamour del Hollywood dorado
Gena Rowlands | Cordon Press

Quedan ya pocas divas del Hollywood de oro. Una de las últimas, Gena Rowlands, ha fallecido mediado este mes de agosto en su residencia de California. Había cumplido noventa y cuatro años el pasado 19 de junio, los cinco últimos de su vida enferma de Alzheimer. "Es ya una demente, víctima de la locura, depende de nosotros", declaró apenas hace unos meses uno de sus tres hijos. John Cassavetes, su primer marido, resultó fundamental en su vida artística. Rodó a su lado diez películas, algunas de culto, como pareja en el reparto protagonista y también en el cometido de director. Tras enviudar, Gena contrajo un segundo matrimonio, ya en el ocaso de su fulgurante, brillante carrera, con un empresario, el año 2012. Fue una actriz de temperamento dramático, una potente mirada, rostro de mujer dominante y aspecto agresivo, no en vano su ídolo fue Bette Davis, con quien quería parecerse en la pantalla. Eso sí: sin imitarla. Pocas ya como ella en el cine norteamericano. "Gloria", "Noche de estreno", "Ángeles sin paraíso", "Faces", "Una mujer bajo la influencia", "Pánico en el estadio"…Fueron esos títulos algunos de los que la encumbraron. Los cinéfilos, amantes del buen cine, seguro que no la han olvidado.

Ganó varios premios, los Globos de Oro que otorgan los críticos de Hollywood, o los televisivos Emmy. Pero nunca le dieron un Óscar, injusticia de las muchas que suceden en la Meca del Cine, que la Academia quiso reparar concediéndole en 2015 una estatuilla honorífica. Para entonces, ya estaba retirada después de rodar un año antes su último filme, "Six Dance Lessons in Six Weeks". Contaba entonces, en esa hora de la despedida de la pantalla tras siete décadas ininterrumpidas, la venerable edad de ochenta y cuatro años. Era una actriz vocacional, apasionada de su trabajo.

Transcurría 1953 y Gena se había matriculado en la American Academy of Dramatic Arts de Nueva York donde coincidió con otro estudiante, John Cassavetes. Entre ambos surgió muy pronto el enamoramiento, casándose un año después. Tres fueron los hijos habidos en ese matrimonio: Nick, Zoe y Alexandra, quienes se dedicarían también al cine.

Cassavetes demostró una personalidad indiscutible en sus películas. Lo reconocieron tanto los críticos como su propia esposa, quien dijo sobre él: "Escribió para mí los papeles más interesantes que nunca yo había soñado". En "Faces" era la fulana de la historia. En "Una mujer bajo la influencia" sería una perturbada ama de casa. Y en "Gloria", pistola en mano, se defendía de la persecución mafiosa por las calles neoyorquinas, amenazada tras haber roto con un "gángster". Personajes de elevada intensidad interpretativa.

John Cassavetes fue un referente del nuevo cine norteamericano de la década de los 70 en adelante. Un pionero como guionista, actor y realizador del cine clasificado como independiente, alejado de los grandes estudios de Hollywood. Un "outsider", si se nos permite el anglicismo. Gena Rowlands la apoyaba en esos experimentos. En Europa ya habían surgido cineastas comprometidos que contaban historias diferentes también; en Inglaterra incluídos en el "free cinema" y sobre todo en Francia, "la nouvelle vague". Lo curioso es que Cassavetes producía sus películas con Gena Rowlands en plan familiar, como si fueran artesanos en abierta controversia con la técnica más convencional. Tenían un estudio propio donde planeaban sus rodajes, culminados allí a la hora del montaje final.

Si bien la pareja estaba muy coordinada en ese cine casi de andar por casa, en su vida privada sostenían frecuentes peleas. John Cassavetes bebía demasiado, muriendo como consecuencia de una cirrosis hepática en 1989. En su faceta de actor lo recordamos en "La semilla del diablo", que rodó en 1968 a las órdenes de Roman Polanski, enfrentado en el argumento a la Rosemary encarnada por Mia Farrow. Cuando en España, sobre todo en Madrid y otras capitales, se estrenó esa cinta, fue en aquellos cines calificados como "de arte y ensayo".

Virginia Cathryn Rowlands, nombre completo de Gena, ya no fue la misma actriz desaparecido su esposo. Y aun cuando mantuvo su indestructible categoría acabó refugiándose en series de televisión. A tener en cuenta, cuando la evocamos en estas líneas, la película "El diario de Noa", fechada en 2004, donde fue dirigida por su hijo Nick, partiendo de la adaptación de una novela, que en el título original fue "The Notebook". Gena Rowlands asumió el personaje de Allie, una mujer con la mente trastornada, inspirándose en la vida real de su propia madre, que había padecido ese mal de Alzheimer, la misma enfermedad que ahora ha llevado a la tumba a tan extraordinaria actriz.

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