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Michael Douglas: los 80 años de un gran actor y la historia con sus dos esposas

Michael Douglas cumple 80 años, que celebró anticipadamente en Valldemossa durante sus vacaciones estivales

Michael Douglas cumple 80 años, que celebró anticipadamente en Valldemossa durante sus vacaciones estivales
Catherine Zeta-Jones y Michael Douglas. | Gtres

Nacido en 1944 en el estado norteamericano de New Jersey, hijo de uno de los grandes del cine, Kirk Douglas, Michael ha cumplido ochenta años, lo que celebró anticipadamente a poco de llegar de vacaciones a su palacete mallorquín, coincidiendo con unas fiestas en La Beata, en el municipio de Valldemosa, situado en la sierra de Tramuntana. Compartió conversaciones con sus habitantes divirtiéndose con los bailes y festejos del lugar, departiendo cordialmente mientras se deleitaba con la gastronomía de la zona. Lo triste para él fue que su esposa, Catherine Zeta-Jones no pudo acompañarlo esta vez a ese idílico lugar pues se hallaba lejos, rodando para la multinacional Netflix una serie televisiva, "Miércoles", de Tim Burton.

Aprovechó Michael Douglas esos días para acceder a los periodistas de la isla y comentar los problemas turísticos que contempla por la masificación de turistas. Al tiempo que les anunciaba que de aquí en adelante pasará más tiempo que antes en su residencia mallorquina. "Estoy semiretirado y voy a venir seis o siete meses al año", se atrevió a pronosticar, porque ya piensa en su adiós al cine: "He procurado hacer películas que dejen un buen sabor de boca, que tengan un propósito, aparte de otras en las que tomé parte por puras razones comerciales. Las películas nos hacen entender lo que piensan otras personas y nos hace sentirnos más próximos. Si en adelante me llegasen guiones que me tocaran la fibra, los aceptaría. Lo que me ocurrió por ejemplo con "Un día de furia". Confieso que soy más feliz con un papel pequeño en una buena película que con uno destacado en otra que fuera mala". Acerca de sus géneros preferidos, comentó: "No he intervenido mucho en comedias, cuando son tan respetadas como los dramas. Reconozco que interpretar un papel dramático es más fácil que ser gracioso".

Hay en su estimable filmografía un título que, sin ser de los más alabados por la crítica es recordado muy a menudo: "Instinto básico" con aquel cruce de piernas que dejaba entrever que Sharon Stone no llevaba ropa interior.

Tuvo una grata sorpresa en el transcurso del Festival de Cine Atlántida Film, donde recibió el premio Masters of Cinema de manos de doña Letizia. "Es la primera vez que una reina me entrega un premio", comentó en su presencia.

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Michael Douglas y la Reina Letizia en Mallorca

Muchos han sido los galardones que Michael Douglas ha tenido en su prolongada carrera cinematográfica. Dos Óscar entre ellos, el primero en calidad de productor de "Alguien voló sobre el nido del cuco", en 1975 y el segundo ya premiado como mejor actor por su papel en "Wall Street", que rodó en 1988 a las órdenes de Oliver Stone.

Michael Douglas tiene también una biografía sentimental que lo convierte en uno de los "donjuanes" más activos en la lista de cuantos galanes cinematográficos han existido en época contemporánea. Aparte, dos han sido las veces que ha contraído matrimonio. Lo hizo por vez primera en 1977, cuando estaba muy enamorado de Diandra Luker, a quien conoció cuando era becaria en la Casa Blanca. Se casaron poco tiempo después de un rápido noviazgo, él contaba treinta y dos años, ella diecinueve. Tuvieron un hijo, Cameron, que les causaría problemas cuando fue detenido por posesión y tráfico de drogas. Dos años y medio pasó en celdas de castigo.

Aparte de esa desgracia, el matrimonio gozó de gran estabilidad hasta que Diandra percibió que Michael la engañaba. Acordaron el divorcio, cuyo proceso resultó largo y complicado hasta que el actor cedió y hubo de pagarle la elevada cantidad de cuarenta y cinco millones de dólares.

Entre las cláusulas de aquel divorcio figuraba una acerca de la propiedad que debían compartir a medias: el palacete mallorquín de "S´Estaca", nombre con el que se conoce la finca mallorquina donde la pareja pasaba sus vacaciones. Fue en 1989 un regalo de Michael a su entonces feliz esposa, quien le había hablado de las islas Baleares, donde ella disfrutó a menudo antes de conocer al actor.

Resulta que siendo hija de un diplomático austriaco Diandra veraneaba en Mallorca y llegó a dominar el idioma español y el mallorquín. En busca de una residencia que les gustara, Michael encontró en la costa de Deiá una espléndida mansión que, construida por el archiduque Luis Salvador de Austria respondía a una romántica historia. La de ese aristócrata que viajó hasta Mallorca tras una oriunda del lugar de la que se había enamorado, de nombre Catalina Homar. Un idílico monumento donde pasó una temporada la legendaria emperatriz Sissi tras el suicidio de su hijo Rodolfo. También paisaje maravilloso del que gozó durante el periodo de su enfermedad el mítico Chopin en la Cartuja de Valldemosa.

Michael Douglas quedó fascinado del palacete, lo compró y como quiera que fuera clasificado a la hora del divorcio con Diandra en el año 2000, separados desde 1995, como bienes gananciales, su propiedad hubo de compartirla con ella. De modo que él pasaba allí los primeros seis meses del año, y los otros seis, su ex esposa. Ya habiendo contraído su segundo matrimonio, Michael llegó a un acuerdo económico con ella en 2020, comprándole su parte.

Diandra rehízo su vida amorosa: se casó con el empresario Michael Klein y luego de unas relaciones con Zachary Hampton Bacon III, fue madre de dos hijos por vientre de alquiler, y también de una hija adoptada en Rusia. Más tarde compartiría su vida con el brasileño Paolo Oliveira. Se da la circunstancia de que mientras este verano Michael Douglas disfrutaba en Mallorca en sus días de descanso, Diandra hacía otro tanto, pero en Ibiza.

Michael, por su parte, se prendó de una belleza galesa, también actriz: Catherine Zeta-Jones. Los veinticinco años que les separan no han sido durante convivencia obstáculo alguno para su felicidad. Se casaron el año 2000 en el hotel Plaza de Nueva York, cuando la novia iba ya embarazada de su hijo Dylan, nacido pocos meses después. En 2003 tuvieron a Carys.

Si bien Michael Douglas gozaba de una notable popularidad y un capital elevado, poco a poco Catherine Zeta-Jones fue abriéndose un hueco entre las estrellas de Hollywood hasta situarse en un primer plano. Ganó un Óscar por la película "Chicago", en 2002 y cobró diez millones de dólares en "La leyenda del Zorro", protagonismo compartido con Antonio Banderas. De esos contratos se derivaron unas ganancias que, a día de hoy, se estiman en ciento cincuenta millones de euros. El matrimonio firmó separación de bienes a la hora de legalizar su unión… por si las moscas. Michael ya estaba advertido tras su anterior divorcio.

En 2013 la pareja atravesó un penoso trance cuando a Catherine le diagnosticaron un trastorno bipolar. En esa época salió a la luz, porque él así lo quiso, que Michael padecía un cáncer. Su naturaleza procedía de haber practicado sexo oral. Un escándalo en la comunidad de Hollywood que el actor afrontó como pudo. Pero Catherine, al enterarse, puso el grito en el cielo. Estuvieron a punto de separarse. Y ya se sabe que los divorcios en los Estados Unidos entre matrimonios de ricos salen carísimos. Se dijo que, de no haber llegado a la reconciliación Michael Douglas debía haber satisfecho a Catherine nada menos que trescientos millones de dólares.

Nada ha enturbiado después la dicha de esta pareja, que el año próximo celebrará sus bodas de plata.

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