
Enrique Ortiz López-Valdemoro, padre del conocido presentador y cantante Bertín Osborne, falleció el pasado viernes 18 de octubre a los 96 años, de la que se desconocen las causas del fallecimiento.
Su cuerpo fue incinerado en la más absoluta intimidad en el tanatorio de La Paz de Tres Cantos y, hasta la fecha, Bertín no se ha pronunciado al respecto, algo que sí hizo tras la muerte de su mejor amigo, Ignacio Arizón, del que se despidió con una emotiva carta.
Ortiz había superado sustos previos de salud, como un ingreso el año pasado de urgencia debido a una mala reacción por la ingesta de unos medicamentos, y por la que Bertín se trasladó a Madrid para estar más cerca de su padre, al igual que sus hermanas María Teresa, Marta y María de la Luz, que se turnaron para no dejar solo a su padre. Justo después de este susto, Bertín dio detalles sobre la nueva situación de su padre. "Mi padre tiene más años que un bosque, pero sigue igual de cachondo, tiene una novia… El otro día lo llamo y le digo si nos vamos a comer, y me responde: 'Es que hoy no puedo… Es que he conocido a alguien", narró el artista en televisión.
Enrique Ortiz, que ostentaba los títulos de conde de Donadío de Casasola y conde de las Navas, era un hombre de carácter fuerte aunque optimista y jovial, y siempre fue el centro de unión entre los hermanos a pesar de épocas en la que tuvo diferencias con Bertín, ya que ambos eran de carácter similar. En una entrevista Bertín confesó que su padre no asistió a su boda con Sandra Domecq. "Él era súper estricto y yo era muy disperso, un loco peligroso", confesó rememorando aquellos años de diferencias entre padre e hijo. Con el paso del tiempo, su relación mejoró.