
Ángela Rozas, conocida en las redes sociales como Madame de Rosa, ha roto su silencio después de que saliera a la luz que su ya exmarido, Miguel Ángel H.A., permanece en prisión preventiva desde el pasado mes de marzo en la cárcel de Navalcarnero (Madrid). La influencer siempre ha mantenido con total discreción todo lo relativo a su matrimonio, por eso la noticia de su marido ha supuesto todo un shock para sus más de 700.000 seguidores.
En una serie de stories en Instagram, Ángela se ha mostrado muy emocionada y se ha explicado porque tras la presión, "no me queda más remedio". "Los que me conocéis desde hace tiempo sabéis que siempre he mantenido mi vida laboral alejada de mi vida privada", aseguró visiblemente nerviosa y temblorosa, tratando de explicarse. "Llevo sentimentalmente separada de mi marido bastante tiempo. Como veis, le sigo llamando a ‘mi marido’ porque tenemos un hijo y por costumbre".
"Entiendo perfectamente todo el revuelo que esto pueda suponer. Yo solo os puedo decir que si soy culpable de algo es de haberme enamorado de una persona. Le conozco desde que tengo 14 años, creo que eso os dará bastantes datos, y desde que le conozco, he intentado ayudarle. A veces con más éxito, otras veces con menos éxito", añadió.
"Desde la primera vez que le vi, me enamoré de él. Y a pesar de estar separada de él, creo que seguiré enamorada de él hasta que me muera. Y os aseguro que no ha sido una vida fácil", explicó, ya que Miguel Ángel es un conocido delincuente que arrastra delitos desde hace años como robos con fuerza, alunizajes o uso de coches para acceder a establecimientos de lujo.
"Vuelvo a repetir que me parte el alma tener que abrirme de esta manera. Solo la gente cercana a mí sabe cuál es mi verdad y lo único que pido, si puedo pedir algo, es respeto para mi hijo, para mí. Quiero dar las gracias a todas las personas que me están escribiendo, poniéndome mensajes bonitos, increíbles. Me lo guardo en el corazón", sentenció.