
El matrimonio de Tamara Falcó e Iñigo Onieva atraviesa un bueno momento. Al menos eso es lo que asegura su entorno y lo que evidencian las últimas apariciones públicas del matrimonio, donde se les ha visto de lo más cariñosos y sonrientes. Sin embargo parece que no oro todo lo que reluce, ya que según hemos podido saber hoy gracias a una información exclusiva de Diez Minutos, hay algo que quita el sueño a la marquesa de Griñón: no pasa el tiempo suficiente junto a su marido.
Al parecer, a la hija de la Preysler le preocupa que los compromisos laborales y sociales tanto de su marido como de ella misma, puedan terminar pasando factura a su relación. Una inquietud que ya habría compartido con su esposo y con el que habría llegado a acuerdos para tratar de ponerle una solución. Por este motivo, en las últimas semanas han comenzado a organizar sus agendas y cuadrar fechas que les permitan pasar más tiempo juntos.
Lo cierto es que sus respectivos trabajos, viajes y demás compromisos sociales les obligan a pasar mucho tiempo separados: mientras que el empresario está centrado en sacar a adelante Casa Salesas, el restaurante que inauguró el pasado mes de mayo en Madrid, ella sigue con su frenético trabajo en televisión, tanto en El Hormiguero como en Got Talent, además de cumplir con sus compromisos profesionales con las firmas de belleza y moda, que también promociona en sus redes sociales.
De hecho este exceso de trabajo también estaría siendo un impedimento para cumplir el gran sueño que tienen en común: ser padres. Recientemente habló sobre cómo lleva el hecho de no quedarse embarazada pese a hacer "todo lo posible" para lograrlo. Y es que si algo desea la marquesa es formar una familia junto al empresario, sueño que por el momento se le está resistiendo: "Lo estoy llevando con mucha paz, confiando en Dios. Si es que sí es porque es mi camino, si es que no es que también es mi camino", dijo. "Yo estoy haciendo todo lo posible. Si se da, fenomenal. Nunca se sabe. Aunque yo no estoy segura de que ese sea mi camino, ni tampoco de que sea el único camino para ser feliz. Dios te ama, da igual que seas un desastre o lo peor de lo peor. Siempre te quiere".
También se le preguntó sobre la posibilidad de adoptar, opción que por el momento no contemplan: "Yo cumplo ahora 43 y la edad límite es 40, pero no lo he investigado, porque me lo dijo alguien, así que ni siquiera sé si esa es una opción".