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El "rollo" de Kevin Costner y Sharon Stone, ambos con un largo historial amoroso

Ha causado sorpresa que Kevin Costner y Sharon Stone se hayan "enrollado" como dos adolescentes y hayan sido vistos acaramelados en público.

Ha causado sorpresa que Kevin Costner y Sharon Stone se hayan "enrollado" como dos adolescentes y hayan sido vistos acaramelados en público.
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Aunque en Hollywood estén acostumbrados al emparejamiento sentimental de populares actores, a veces buscando sólo un pretexto publicitario, ha causado sorpresa, pocas semanas atrás, que Kevin Costner y Sharon Stone se hayan "enrollado" como si fueran dos adolescentes, acaramelados en público mientras los reporteros disparaban sus cámaras sin parar. ¿Estaban contentos así como así? ¿Alegres porque habían empinado el codo? ¿Divertidos únicamente para gastar una broma a los "paparazzi"? El caso es que "se dieron el lote" sin sentirse enfadados, todo lo contrario, por la presencia de unos periodistas que habían acudido a una entrega de premios, los Governor´s Awards. Ambos actores se intercambiaron sus respectivos números de teléfono con la presunta intención de verse para continuar ese supuesto "flechazo", cuando ambos tienen detrás de sí suficiente experiencia en amores y fracasos entre parejas.

Kevin Costner llevaba dieciséis años casado con Cindy Silva, padres de tres hijos, cuando se dijeron adiós. El actor pronto encontraría otra mujer que le hizo tilín, Christine Baumgartner, con la que compartió dieciocho años, para divorciarse en 2023 después de un complicado proceso judicial.

Con esos datos, podríamos decir que tales mujeres significaron mucho en la vida sentimental de Kevin Costner, habida cuenta de su dependencia femenina casi constante, por su adicción al sexo. El decenio de los años 90 fue muy activo para este galán, quien compartió lecho con las siguientes féminas: Mira Sorvino, Bridget Rooney, Courteney Coy, Carla Bruni y Elle Macpherson, conocidas estrellas del mundo del espectáculo.

La antes citada Cindy Silva era compañera de Kevin cuando eran estudiantes. Se casaron tres años después y tuvieron dos niñas y un varón. Así estrenó el actor su paternidad. Con Bridget Rooney fue padre de un cuarto hijo. Y con su segunda esposa, Christine, añadió a esa lista otros tres retoños. Total, siete hijos. Decíamos que el divorcio con esta última los llevó por la calle de la Amargura, sobre todo para él, que, rácano o no, sentía que su patrimonio iba a verse considerablemente diezmado al producirse la ruptura con esa mujer insaciable de dinero. Y, en efecto, resultó ser un divorcio devastador pues los abogados de ambas partes no se ponían de acuerdo. Cansados de tanto pelear, Kevin cedió, condenado a pagarle a su ex mensualmente ciento dieciséis mil euros, compartiendo al cincuenta por ciento los gastos por manutención y educación de sus hijos.

Digamos que el patrimonio de Kevin Costner se ha calculado en doscientos veintiséis millones de dólares, que ya es afinar. Puede que otros colegas de su generación ganen más, aunque ha acumulado mucho dinero también lo ha perdido al invertir grandes cantidades en proyectos cinematográficos fallidos.

Hijo de un electricista y un ama de casa, nacido en California el 18 de enero de 1955, por lo que cumplirá muy pronto setenta años, Kevin se convirtió en actor simultaneando con su vocación musical como cantante "country". Llegó a la cumbre de su carrera con las películas "El guardaespaldas" y "Bailando con lobos", pero también rodó otras de notable rendimiento: "Silverado", "Los intocables", en el personaje mítico de Elliot Ness, o personificando al fiscal Garrison encargado de investigar cuanto sucedió en el magnicidio de John F. Kennedy. Una irregular carrera, de todas formas, pues rodó otros filmes con malos resultados en taquilla y críticas. En los últimos tiempos, a partir de 2018, prefirió dedicarse a la televisión al frente de una serie, "Yellowstone", que aún sigue emitiéndose.

"Bailando con lobos" le proporcionó cuatrocientos veinticuatro millones de dólares, película cuyo presupuesto fue de sólo veintidós millones. Trescientos noventa millones obtuvo "Robin Hood, el príncipe de los ladrones", doscientos cuatro "JFK", cuatrocientos once "El guardaespaldas". La buena racha se truncó con "Waterwold", que resultó un fracaso, a punto de arruinarlo como actor y productor. Era un filme futurista con gentes que sobreviven en la inmensidad de un océano y un protagonista mitad pez mitad hombre. Un rodaje, además, durísimo pues transcurrió entre huracanes y tifones. No gustó ni al público ni a los críticos.

Kevin Costner probó suerte como director en cuatro películas. Se arriesgaba mucho en sus producciones. Pero él no se daba por vencido. En cuanto a sus posteriores amores tras los fracasos antes mencionados, a comienzos del año que ahora concluye inició una relación con la joven cantautora Jewel, veinte años menor, que no le duró mucho. La prueba es su repentina fascinación por Sharon Stone.

Antes de que Sharon rodara "Instinto básico", sólo era conocida en el cine norteamericano, pero no con los honores de estrella con los que fue distinguida después. Aquí en Madrid vino para rodar una nueva versión de "Sangre y arena" y los periodistas poco o nada sabíamos de ella. Nacida en marzo de hace sesenta y siete años, considerada un "símbolo sexual", rodó otras películas de menor trascendencia, entre ellas una continuación de "Instinto básico", de escaso interés, "Casino", y "El especialista", con Sylvester Stallone.

No ha sido muy afortunada en amores. Su primer marido a partir de 1984 fue el productor Michael Greenburg con el que tuvo tres años de convivencia hasta conseguir el divorcio en 1990. Tres años después, sin casarse, estuvo unida a otro productor de cine, J. McDonald. Sólo estuvieron juntos un año y ella, muy digna, le devolvió un caro anillo de compromiso. Al año siguiente compartía su vida con un asistente de dirección llamado Bob Wagner. Ya en 1998 resolvió casarse en segundas nupcias con el periodista Phil Bronstein: adoptaron un niño y se divorciaron en 2004. En los dos años siguientes adopto otros dos hijos, experiencia que asumió tras haber perdido a un par de ellos en embarazos frustrados anteriormente.

La salud le ha jugado a Sharon Stone algunos momentos difíciles. En 2001 padeció un derrame cerebral, consecuencia de un aneurisma, del que recordaba haber sentido muy cerca la muerte.

Sharon Stone es una veterana estrella. Quienes la entrevistan suelen por lo común referirse a "Instinto básico", la película que marcó su carrera. Un sambenito que ya no le será fácil olvidar de su filmografía, en general no muy interesante. Es su físico del pasado lo más recurrente al recordarla. Aunque se cuida para representar algunos menos años de los que tiene. Si su romance con Kevin Costner prosigue por buenos cauces, le auguramos que su nombre va a seguir apareciendo en las revistas del corazón en este año que comienza.

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