
Ángela Rozas, conocida en redes sociales como Madame de Rosa, despidió el año 2024 tratando de olvidar la polémica en la que se vio envuelta tras salir a luz el ingreso en prisión de su exmarido, un alunicero fichado desde años por la Policía. Ahora ha empezado el año preocupada por la hospitalización de su hijo Romeo, de 11 años, tal y como ella misma desveló a través de Instagram tras varios días de ausencia.
"Estamos bien pero seguimos aquí. Gracias por vuestros mensajes de cariño, me llenan el corazón. Necesito agradecer públicamente a todos los médicos, enfermeras, TCAE, celadores, personal de limpieza, de cocina... Todos los que nos están cuidando de una manera increíble en la Clínica Universitaria de Navarra merecen el reconocimiento y que todo el mundo sepa lo maravillosos que son", escribió.

Fue el pasado 9 de enero cuando contó que Romeo está ingresado en el hospital: "Disculpad la ausencia. El 2025 se nos ha complicado un pelín. Estamos bien, pero estamos aquí". Un escueto comunicado con el que quiso ser sincera con sus seguidores, aunque ha preferido no dar más detalles del estado de salud de su hijo. A pesar de todo, la influencer da a entender con su nuevo story en Instagram que la evolución del pequeño es favorable y que podría abandonar el hospital pronto. Ella no se separa de su lado.
Madame ha tratado en los últimos meses de volver a la normalidad y limpiar de alguna manera su imagen pública tras conocerse que su exmarido está en la prisión de Navalcarnero (Madrid), ya que suma más de 26 antecedentes por robos con fuerza, alunizajes o uso de coches para acceder a establecimientos de lujo.
"He contratado a un bufete de abogados. Son expertos en todo lo que es derecho al honor, calumnias, injurias, han dicho muchísimas falsedades, muchísimas, y llega un momento en el que yo... Pues no me puedo defender yo sola, así que les tengo a ellos que lo van a hacer", dijo en un evento en el que participó y añadió que le "han aconsejado que no hable más del tema".