
El nombre de María Pombo ha salido a la luz como una de las supuestas ‘víctimas’ del maltrato de Ana Obregón a sus compañeras de rodaje. Si la semana se conoció que Nia Correia tuvo que abandonar la grabación del spot de la Campanadas 2022 por la actitud de la actriz, el programa Socialité reveló que la influencer también tuvo sus desencuentros con ella.
Fue durante la sesión fotográfica para una marca de gafas de sol cuando, según un testigo que trabajó allí, Ana exigió salir en las fotografías con su perfil bueno, que resulta ser el mismo que el de María. El programa de Telecinco habló de un desencuentro al que, sin embargo, Pombo ha querido quitar hierro.
"Lo que yo recuerdo es que las dos teníamos el mismo lado y que las dos queríamos el mismo lado, pero no hubo ningún momento crítico ni nada", explicó la influencer a Europa Press. Además reconoció que Obregón tiene mucha más experiencia en el sector, por lo que entiende que sus exigencias deberían tenerse más en cuenta: "Es que es una persona que lleva muchos más años en el sector que yo, una señora también mucho mayor que yo. Entonces, por respeto, obviamente no voy a decir que no".
Ante el supuesto malentendido entre ella y la bióloga, María prefiere entender el complicado momento por el que ha pasado Ana Obregón intentando excusar así un posible comportamiento inadecuado en aquel momento: "Si hubiese habido algo es una persona que lo ha pasado muy mal, que ha pasado por lo peor que puede pasar una madre, jamás juzgaría... Creo que no se la puede juzgar en esos momentos, creo que era una de las primeras veces que trabajaba después de haber perdido a su hijo y es un dolor tan grande... Si hubo algo, no le guardo rencor".
La reacción de Ana Obregón
Roberto Herrera, compañero de Nia en la edición canaria de las Campanadas para RTVE, contó en un podcast el incómodo momento que vivió todo el equipo durante el rodaje del spot en 2022, pero la versión de Ana es muy diferente. "Nia llegó dos horas más tarde, no le gustaba su vestido e hizo que fueran a buscarle otro. Yo solo intenté relajarla, pero no paraba de llorar y no quería rodar el anuncio", comentó.
En declaraciones a la revista Semana, Ana Obregón aseguró que cuando Nia llegó, "el equipo se había cabreado porque no había ni comido. Además, yo había preparado una misa con mi familia por mi hijo y no llegué", lamentó. "En 40 años de trabajo, más de 10 series, 30 películas, programas, haber trabajado con más de 4.000 personas de equipo, nadie jamás ha dicho que yo le haya hecho el vacío en nada, sino todo lo contrario", ha añadido la presentadora.