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Gene Hackman desheredó a sus tres hijos y dejó 80 millones de dólares a su segunda mujer

Los hijos del actor Gene Hackman, que fueron desheredados, litigan para conseguir una parte del legado paterno.

Gene Hackman y su esposa Betsy | Cordon Press

Las desavenencias entre padres e hijos cuando suceden disputas por la herencia familiar son moneda común. En el caso de personajes de relieve, el asunto trasciende de lo íntimo y se divulga en los medios de comunicación, como sucede con el testamento que dictó el actor cinematográfico Gene Hackman, muerto en marzo de este año. Su decisión fue la de desheredar a sus tres hijos dejando todo su patrimonio para su segunda esposa. Lo que ocurrió en el seno de su hogar fue que él murió una semana después que su esposa, sin enterarse del óbito de esta. Ahora, esos descendientes del protagonista de "French Connection" (donde nuestro Fernando Rey tuvo una intervención sobresaliente) litigan para conseguir una parte del legado paterno. Según las leyes españolas lo obtendrían, probablemente. A través de la legítima, como se conoce. Está por ver cómo la demanda se resuelve según las disposiciones legales en Norteamérica.

Gene Hackman se casó por primera vez en 1956 con Faye Maltese, con quien fue padre de tres hijos, Christopher, Elizabeth y Leslie Anne, los que ahora recurren el testamento paterno. Aquella unión duró tres decenios. Luego matrimonió por segunda vez con la pianista clásica Betsy Arakawa, después de siete años de convivencia. No tuvieron hijos.

Vivían en la cima de una colina, una vivienda situada en el término de Santa Fe, estado de Nuevo México. Cuando ya Hackman estaba retirado del cine, la pareja hacía una vida poco sociable. El gran actor era un tipo huraño, como personalmente hace unos cuantos años comprobé tratando de entrevistarlo en Almería. Tan raros se comportaban que en su vecindad no se enteraron de cómo fallecieron Gene y Betsy en circunstancias consideradas extrañas en un principio, cuando la policía realizó sus primeras diligencias hasta que a los cadáveres se les practicó, consecuentemente, la autopsia.

Existe una cláusula de muerte simultánea que, según la cual, se deriva la mayoría de los activos de un testamento a organizaciones benéficas en caso de que una pareja muera en el lapso, como máximo, de noventa días. Más o menos lo que sucedió cuando se encontraron los cuerpos de Gene Hackman y su segunda esposa en la residencia antes citada de Santa Fe, ambos cadáveres en estado de descomposición.

Ella murió a consecuencia del hantavirus, contraído posiblemente por culpa de nidos de roedores encontrados en la vivienda. Gene Hackman llevaba tiempo muy enfermo, culpa del Alzhéimer, incapaz de cuidarse por sí solo. Falleció una semana más tarde que su mujer, ajeno al deceso de esta.

Cuando se ha revelado el testamento del actor, ha quedado probada la decisión de dejar todo su patrimonio a su esposa, basándose en un fideocomiso creado en 1995.

El dinero que la pareja poseía en cuentas bancarias se ha establecido en la elevada cifra de ochenta millones de dólares. Amén de ello, desde el 19 de noviembre hasta finales de diciembre, la casa de subastas Bonhams, de Nueva York, se encarga de que objetos del matrimonio, como pinturas, piezas de ornamentación, otros enseres y las tres estatuillas de los Globos de Oro otorgados al actor, sean pujados por los interesados en aspirar a su propiedad.

Entre tantos, la demanda de los tres hijos de Gene Hackman, sigue su curso.

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