
Adriana Abascal protagonizó un extraño movimiento en sus perfiles públicos al publicar y eliminar, apenas unos minutos después, un texto en el que confirmaba el fin de su noviazgo con el príncipe Emanuele Filiberto de Saboya: "Comparto, con el corazón encogido, que como debe ser en ocasiones, nuestro viaje juntos ha llegado a su fin. Los próximos capítulos permanecen sin escribir, suavemente sostenidos entre lo que fue y lo que puede venir" compartía en un story de Instagram
Una historia de amor que conocíamos en enero de 2023 cuando ambos asistieron al desfile de la diseñadora flamenca Rocío Peralta en Sevilla junto a él, oficializando por sorpresa y por todo lo alto su noviazgo.
Este fin de semana, Abascal ha vuelto a Sevilla para apoyar a la diseñadora Rocío Peralta. Al ser preguntada por la prensa sobre su situación sentimental, afirmó que "todo se puede" y que "en este momento" no se deben cerrar capítulos.
La socialité aprovechó la ocasión para reafirmar su vínculo con nuestro país. "Mi casa es España, me siento tan identificada y feliz aquí", declaró, evitando concretar con claridad el estado actual de su relación con el Saboya.
La biografía sentimental de Abascal incluye al magnate Emilio Azcárraga, quien impulsó su salto a la fama, y su matrimonio con Juan Villalonga, expresidente de Telefónica, con quien tuvo tres hijos. Tras divorciarse del empresario francés Emmanuel Schreder en 2022, parecía que Filiberto podría convertirse en su cuarto marido. Ahora, la modelo deja una puerta abierta a la reconciliación.
